18 sept 2016

El día que el rubio de Mañaria perdió el apellido

La carrera discurre tranquilamente, un joven rubio luce con confianza su madiot amarillo recién conquistado, pedalea en medio del pelotón a la espera de terminar un día más sin sobresaltos. Ya queda menos para Madrid, se dice. De repente, un tipo moreno, de piel curtida y pelo negro, vestido de arriba abajo de oscuro se le acerca, le agarra del madiot y le escupe en un extraño acento francés: "Esto, esto te lo voy a quitar". Y al corredor, que es vasco y no se amilana fácilmente, las piernas le empiezan a temblar.

Estamos a jueves, 26 de mayo de 1983. Los ciclistas de la trigésimo octava Vuelta España se disponen a tomar la salida de la 17ª etapa: Salamanca-Ávila, de más de 200 kms y con tres puertos de por medio. El líder es un joven vasco, Julián Gorospe, el rubio de Mañaria que por sorpresa lleva  dos jornadas líder. Es buen contrarelojista y de momento ha aguantado los envites del equipo Zor, dirigido por Mínguez...pero en el pelotón hay un Caimán dispuesto a comérselo.
De salida, el Zor manda por delante a sus líderes, Pino y Fernández. No hay cuartelillo durante la subida al primer puerto y el italiano Guiseppe Saroni, entonces campeón del mundo (que no se jugaba nada) se pone a tirar como un loco. Corría para un equipo llamado Del Tongo, ¿casualidad?. En el kilómetro ochenta se corona la Peña Negra, de primera categoría, Gorospe se queda y Laguía, su ángel de la guarda toda la etapa, tira de él. Coronan con dos minutos de ventaja y Gorospe empieza a sentirse mal. No se ha alimentado bien, la montaña no es su terreno, todos contra él... Porque cuando las cosas se ponen mal, todavía pueden ir a peor.
En la subida del siguiente puerto, Serranillos también de primera categoría, Hinault manda a su gregario de lujo, un joven rubio, con gafas redondas y muy mal carácter llamado Laurent Fignon a que destroce la carrera definitivamente. De los que quedan, surgen tres valientes que se escapan: Belda (Kelme), Bortolotto (Del Tongo) y Manders (Rossin) que llegan a tener cuatro minutos sobre el pelotón durante la subida. Pero cuando van a coronar les adelanta un Caimán, un Tejón, alguien forjado en el mal tiempo y el pavés de la Bretaña francesa. Un tipo que le daba igual el terreno que siempre quería ser el primero. Un (por entonces) ganador de cuatro Tours, dos Giros y una Vuelta.
Sólo le pueden seguir Lejarreta con su madiot azul de la regularidad y el diminuto Vicente Belda.
Pero ¿y Gorospe? A Gorospe Laguía le tiene que convencer de que no se baje de la bici, Perico Delgado se une en su socorro para que la debacle no sea total. Subiendo La Paramera, Laguía pide al público que aún no se ha marchado a casa que empujen al chaval para arriba.
En el velódromo de Ávila llega como un avión Hinault, con sus dos combidados de piedra detrás. Gorospe llega con Laguía a 20 minutos y 40 segundos. Quedan dos etapas para terminar pero la Vuelta ya tiene dueño, dos veces vino a correrla, dos veces la ganó.
En la meta, al ya ganador de la montaña, Vicente Belda, le pregunta un despistado periodista televisivo por qué no atacaron él y Marino al francés y el alicantino, con cara de sorpresa ante la estúpida cuestión le responde: "¿Y si se enfada?".
Aquél año Fignon ganó el primero de sus dos Tours. Y al año siguiente Hinault, que no era de estar en el mismo corral con otro gallo grande, aceptó una suculenta oferta de un magnate ex-cantante, con pinta de mafioso de película de Belmondo, llamado Bernard Tapie que creó el más grande equipo ciclista de todos los tiempos. Pero esa es otra historia.
Coda: el año pasado a un Julián Gorospe de aspecto aún juvenil, le preguntaron en una entrevista por si tuvo un mal día en aquella etapa de Serranillos y el rubio de Mañaria, con gesto irónico contestó "Y tanto, aquél día perdí hasta el apellido".
Referencias:  
- "Nuestro Ciclismo, por un Equipo", de David García.
- www.diariovasco.com/deportes/.../julian-gorospe-lider-vuelta-201508290805.html 

12 sept 2016

El Valle de la Silicona

Por Doyle

Tras el necesario parón estival y ahora que se aproxima el melancólico otoño, quisiera recomendaros una serie muy divertida e inteligente, poseedora de un humor hilarante como en pocas ocasiones he disfrutado en la pequeña pantalla estos últimos años.
Desde su estreno en 2014, Silicon Valley ha contraído la maldición de estar siempre a la sombra de sus innegables predecesoras: Freaks and Geeks (Serie de TV) (1999), Big Bang (Serie de TV) (2007) o Entourage: El séquito (Serie de TV) (2004) esta última además, con su correspondiente adaptación cinematográfica en 2015.
Pero lo que ha hecho desmarcarse a Silicon Valley de las anteriormente citadas y tener su propio sello distintivo es en primer lugar, un buen guión bien definido e estructurado. Y luego está la genial construcción de sus personajes, que no se desgastan en continuas repeticiones de estereotipos como creo que le ha ocurrido tras 9 temporadas a su inevitable rival The Big Bang Theory (pero ese es ya otro tema a tratar).
Como curiosidades decir que está creada por el polifacético Mike Judge, que además de ser un director, productor y animador (creador de los dibujos animados Beavis and Butthead), es también licenciado en Física. Su primer trabajo fue como programador en el avión F-18 de combate (casi nada). Aunque aquí ejerce de productor ejecutivo y guionista de algunos episodios, sobre todo los primeros, también a dirigido 3 películas bastante originales y algo gamberras que merecen la pena verse: Trabajo basura (1999), Idiocracia (2006) y Extract (2009).
Su protagonista el actor Thomas Middleditch, ha protagonizado hace poco, la infumable Sunspring (2016) primer cortometraje escrito por una "inteligencia artificial": nada menos que una red neuronal recurrente creada por miembros de la New York University (NYU) llamada Long Short-Term Memory (LSTM), aunque la propia red neuronal acabó rebautizándose a sí misma con el nombre de Benjamin.
Pero volviendo a nuestra singular sitcom de la HBO, Silicon Valley posee la peculiaridad de hacer llegar al vulgar espectador de a pie, los entresijos del mundillo empresarial de internet y las nuevas tecnologías, siempre eso si, con altas dosis de ironía y sarcasmo.
Tiene también el atrevimiento y el gran acierto de satirizar a las grandes figuras de la informática como el ya mitificado Steve Jobs, protagonista de la que llamo coloquialmente "La Trilogía Jobs": Piratas de Silicon Valley (TV) (1999), jOBS (2013) y la muy reciente Steve Jobs (2015) todas ellas muy recomendables. Y otros que siguen vivitos y coleando pero que podemos reconocerlos fácilmente en personajes como el de Gavin Belson al que han tenido a bien cambiarle el nombre y el de su compañía rebautizada aquí como "Hooli", supongo que para evitar demandas multimillonarias (momentazo épico en el capítulo 5 con la teleconferencia holográfica en 3D donde el que suscribe se desternilló de risa como hacía tiempo que no lo hacía podéis creerme).
Parodia e imita, con una precisión casi quirúrgica, la hipocresía de las grandes corporaciones y sus guerras comerciales, el espionaje industrial y la violación de derechos intelectuales (con sus consabidos pleitos). Pero detrás de todo ello, se oculta una reflexión tremendamente romántica sobre el valor de las ideas y de los propios sueños. Desdeñando el codiciado dinero que, en el fondo, carece totalmente de valor.
Posee además, una inclasificable banda sonora que va desde el punk de Green Day, pasando por el funky, rancheras mejicanas o distintos temas electrónicos de los que me reconozco total desconocedor, hasta llegar incluso al rap hispánico de la Mala Rodriguez (si, habéis leído bien).
Para concluir, quisiera aclarar que el título de esta reseña no es un craso error, sino un irónico homenaje a nuestros insignes dobladores patrios que a finales de los 80 y primeros 90, decidieron sin pudor ni probablemente conocimiento alguno, rebautizar la zona empresarial del Valle de Santa Clara de esta singular manera. En fin... "Spain is different!".

28 ago 2016

La vida da segundas oportunidades: Stephen Dorff

Por Doyle

Todos tenemos un lado, por llamarlo de alguna manera, friki. Nos encaprichamos durante un tiempo de una serie, un comic, un objeto, una película o una actriz al que guardamos un especial cariño pero no nos atrevemos a prodigarlo demasiado quizás por no ser demasiado cool. Pues ahora bien, este es el caso del que suscribe con el actor que figura en el titulo de esta reseña.
Stephen Dorff fue una superestrella, ahora venida a menos, que desde hace algunos años para acá, parece resurgir de sus cenizas con un puñado de muy buenas interpretaciones.
 
Ídolo de quinceañeras, adornó más de una carpeta en los colegios e institutos de los 90. Recordado en la psique colectiva por ser el vampiro buenorro de Blade (1998), y por coprotagonizar un par de videoclips musicales (y algún cameo):  

1994 Aerosmith - Cryin'   https://youtu.be/qfNmyxV2Ncw

2003 Britney Spears - Everytime   https://youtu.be/8YzabSdk7ZA

2004 Limp Bizkit - Rollin' (Air Raid Vehicle)   https://youtu.be/RYnFIRc0k6E

Nacido en Atlanta en 1973, es hijo de un compositor musical y tiene un hermano pequeño que también se dedica a la música. Stephen es coleccionista de guitarras y cámaras fotográficas, además sabe tocar con destreza el piano y la guitarra.
Todo un niño prodigio de la TV,  comenzó su carrera como actor con un anuncio de televisión sobre los muñecos He-Man de Mattel https://youtu.be/7oA9B5jzqzM.
Mas adelante apareció en diversas series televisivas de finales de los 80 como “Casado con hijos”, “Roseanne” o “Blossom”.
Aunque debutó en distintos films sin demasiada transcendencia, su paso definitivo en la gran pantalla fue con la película Backbeat (1994) de la que siempre ha dicho que "me dio la fama y el respeto como actor", en ella interpreta al quinto miembro de la legendaria banda de Liverpool. De ahí al estrellato y su intervención en varias cintas destacables, en las que ya se deja entrever su inclinación hacia el cine independiente:
  • Yo disparé a Andy Warhol (1996) en la que hace una excelente interpretación de la malograda Candy Darling, una famosa transexual habitual en la Factory de Warhol y musa del grupo The Velvet Underground.
  • Blood & Wine (Sangre y vino) (1996) película homenaje al cine negro, donde se codea con dos grandes actores de la talla de Jack Nicholson y Michael Caine.
  • Entropy (1999) interesante cinta que engancha desde su inicio y que habla sobre el mundo del cine y sus entresijos (con una estética muy de los 90). Stephen interpreta a un idealista director de videoclips que debuta en la gran pantalla. Destacable también el cameo de U2 en plena gira de Zooropa (en nuestro país se distribuyó directamente en DVD).
  • Subrayar también una road movie junto a Susan Sarandon para la televisión llamada Mi querido rehén (TV) (1999), aquí en España por el contrario llegó incluso a estrenarse en cines (no comments...). 
  • Cecil B. Demente (2000) del reivindicativo y transgresor John Waters y protagonizada junto a una Melanie Griffith ya en horas bajas. Elogiada por ciertos sectores de la crítica por su manifiesto anti-mainstream, pero a mi humilde entender, es un film quizás demasiado excéntrico y rocambolesco (el que avisa no es traidor).
  • Jóvenes salvajes (2002) película juvenil sobre bandas callejeras en el Brooklyn de los años 50, en la que se luce como carismático protagonista.
Por desgracia su estatura siempre ha sido un gran condicionante (mide apenas 1,75 cm) y eso le ha vetado para mas de un buen guión (James Cameron pensó en él para protagonizar su Titanic pero por desgracia, no daba la talla para el papel). Pronto fue encasillado en el estereotipo de tipo duro guaperas que luce como nadie la tableta de chocolate (y de la que sacaría buen partido), pegándose la vida padre en juergas playeras en su casa de Malibú y manteniendo infinidad de romances con las actrices y modelos mas guapas del momento (Drew Barrymore, Courtney Wagner, Alicia Silverstone, Milla Jovovich, la modelo Rhea Durham o la explosiva Pamela Anderson por poner solo unas pocas). Mientras tanto, su carrera cinematográfica se iba por el retrete, en papeles secundarios y películas de más que dudosa calidad de las que la gran mayoría no llegarían ni siquiera a estrenarse o doblarse en nuestro país.
 Pueden destacarse en esta etapa, escasamente un par de films:

  • En la boca del lobo (2003) junto al tristemente desaparecido Bob Hoskins, protagonizan un entretenido thriller sobre espionaje y mafias europeas.
  • World Trade Center (2006) del siempre polémico Oliver Stone sobre la tragedia del 11-S, en el que solamente tiene un pequeño papel secundario.
  • Criminal (Felon) (2008) drama carcelario en la que aparece también Val Kilmer (otro actor también venido a menos) que hace aquí de una especie de "malamadre" yanqui.
Ahora bien, llevar una vida tan frívola y superficial en algún momento pasa factura. En 2008 la que fue siempre la mujer mas importante de su vida, su madre Nancy Lee Dorff, muere de cáncer cerebral. Su ausencia y el dolor de su pérdida le hacen sumirse en una profunda depresión y replantearse el rumbo de su vida.
Su amiga Sofia Coppola logra sacarlo de las tinieblas, ofreciéndole uno de los papeles más importantes de su carrera.

"Me dijo que había escrito Somewhere (2010) pensando en mí. Así que fui a París, cené con ella, hablamos de nuestras vidas, me miró y me dijo que no quería ver a más actores, que quería hacer la película conmigo. Nunca lo olvidaré. Fue todo un regalo, porque no sólo fue un gran papel sino que significó mucho para mi vida, significó mucho dentro de mí".

Esta cinta supuso un antes y un después en su trayectoria profesional. A raíz de su estreno, Hollywood redescubre que es un intérprete fiable  y vuelven a ofrecerle grandes guiones.
Personalmente es a partir de este film, cuando empezó a caerme simpático este singular actor, que no hace en esta película sino de sí mismo (actor mujeriego y juerguista que consigue redimirse).


En esta nueva etapa, caben destacar unos cuantos films bastante interesantes:

Con el paso de los años Stephen Dorff ha ido adquiriendo un semblante mas serio y maduro, lo que le hace sin duda más creíble como actor, su figura tiene presencia e interpretativamente hablando,  sabe dar el do de pecho en los momentos dramáticos.

"A los artistas nos hace mejores el pasar tiempos duros de vez en cuando, así puedes acordarte de cuando no tenías nada. Ahora me están ofreciendo otra vez esas películas fantásticas y voy a ser listo y hacerlas realmente bien. Un artista necesita tener puntos bajos, personales o profesionales, para hacer un mejor trabajo y creo que ahora estoy haciendo el mejor trabajo que he hecho en mi vida". 
Todo un ejemplo. Quién iba a decir que este actor, que sigue todavía luchando por retomar el pulso a una carrera cinematográfica demasiado irregular, daría tal lección de honestidad, humildad y superación.

Seguiremos con interés el nuevo rumbo de tu carrera Stephen. Aunque por ello nos llamen frikis.

22 ago 2016

Lío en Río

Camarero y rr.pp. de un chiringuito en Manacor
Los trigésimo primeros JJ.OO. de la Era Moderna finalizaron y el balance deportivo para España ha sido excelente. La mejor cosecha de medallas de oro desde Barcelona '92, mismo número de medallas que en Londres 2012 (17) y un buen nivel medio de participación salvo desagradables excepciones deja un buen sabor de boca a los aficionados al deporte de nuestro país.
Tres son los nombre por delante de todos: Mireia, Pau y Rafa. Los tres, a su modo, han hecho una Olimpiada ejemplar, porque no es sólo el ganar (o lograr una medalla) sino repetirlo. Hacer historia como lo han hecho ellos, junto a la gran Ruth Beitia primera española en lograr un oro en atletismo, nos demuestra que si al talento se le une el trabajo hay éxito asegurado y que el conformismo es siempre el peor enemigo: Mireia ya era la mejor nadadora española de todos los tiempos con su hazaña en Londres, pero quiso el oro; Nadal ya tenía el oro de Pekín, pero quería otro en dobles y repetir en individual (mala suerte); Gasol sabía que era el más grande jugador de baloncesto español de siempre pero lo dio todo por otra medalla. Ejemplares.
No voy a dar nombres (Erika Villaécija en natación, Miguel Ángel López en marcha, Mar Jover en triple salto...en realidad sí los doy) y no me importa tanto el que no logren medalla ni un puesto decoroso como el hecho de que encima digan que han ido "a divertirse"...oigan, con mi dinero, no. Bolt se puede f***r todo lo que se mueva y divertirse pero ha ganado tres oros olímpicos ¿Quién son ustedes? Por eso si veo llorar a Liliana Fernández por caer eliminadas en octavos de final pues no me puedo enfadar con ellas, no sé que opciones de medalla tenían pero es evidente su disgusto, otra vez será.
Valorando la competición me parece que los atletas estuvieron muy por encima del poco deportivo público brasileño, capaz de silbar y molestar en deportes como la gimnasia o el atletismo que requieren de la máxima concentración y donde esas actitudes son reprobadas: esto no es fútbol, peleles. Los cariocas ya tienen su maldito oro en fútbol, único objetivo que tenían, dado que Maracaná fue escenario de las ceremonias de apertura y clausura y "echaron", la llama olímpica al una plaza de la ciudad. Ni idea de lo que son unos JJ.OO.
"Tú eres un poco...p*t*"
Pero mejor destaquemos a los nadadores estadounidenses Phelps y Ledecky (seis y cinco medallas respectivamente); al jamaicano Usain Bolt (novena medalla en tres JJ.OO), a los gimnastas Kohei Uchimura y Simone Biles... todos forman ya parte de la historia del olimpismo por sus grandes proezas.
¿Y la organización? Bueno, al menos no murió nadie. Fue un poco desastroso como se preveía, hizo falta inyectar a mayores 100 millones de leuros para acabar las instalaciones a tiempo, se hundió la plataforma sobre el mar desde donde debían salir las nadadoras de aguas abiertas, se cayeron dos cámaras aéreas (fue sabotaje), les robaron a varios atletas (aunque alguno lo fingió), a los chinos les metieron en habitaciones sin terminar y el agua de las piscinas se puso verde...nada demasiado dramático.
Esperemos que Japón mejore a Río y no tengamos un disgusto porque, eso sí, la seguridad no falló.

4 ago 2016

Tebeos varios

Por falta de tiempo no le había podido dedicar unas palabras a unos cómics que he leído en el último año, así que aprovecho la época (f)estival y la deprimente realidad de nuestro decadente occidente para hablar de ellos. Ahí vamos:
Future Shocks, Alan Moore y otros (Ediciones Kraken 2009)
Divertidísima, brillante, genial...cada vez que leo más de la producción de Alan Moore en las revistas Warrior o 2000 AD (es decir, en Gran Bretaña) más convencido estoy de que es, si no la mejor, sí la más fresca y original de todo lo que ha publicado. Alejado de la seriedad posterior pero sin olvidarse de dar una personal visión de la vida Moore nos ofrece, al lado de otros grandes del cómic como Gibbons, Talbot o Gibson, unas sensacionales historias de ciencia-ficción. El tebeo tiene varias partes, primero las historias tituladas Future Shocks, presentadas por un inquietante personaje (Tharg) y que son de ciencia-ficción, aunque puedan aparecer personajes reales como la primera ministra británica de entonces. Luego las llamadas Time Twister, que tienen como nexo común los viajes en el tiempo, son menos sarcásticas, más serias y casi filosóficas. Después vienen cuatro historias más, de estilo variado y que recuerdan temas contemporáneos aunque estén ambientados en épocas distintas y futuros distópicos, tan del gusto del autor. La última parte está protagonizada por el patán Abelard Snazz que, pese a creerse un genio, va sembrando el caos y el desastre por todos lados del universo. Muy divertido, de humor más relajado aunque igualmente afilado, a veces moralizante, consigue sacarnos unas sonrisas.
Victorian Undead, Ian Edington y Davide Fabri (Norma Ed. 2011) 
El detective novelesco más famoso de la historia se enfrenta nada menos que a zombis en este curioso y entretenido comic. No soy muy fan de esta moda de muertos vivientes ya sean catódicos (The walkind dead), novelescos (Orgullo, prejuicio y zombis) o cinematográficos (hay tantos que no sé qué ejemplo poner) pero mezclar al personaje de Sir Arthur Conan Doyle con los no-muertos me parece como poco curioso. El conocido detective y su colega, el Dr. Watson deben desentrañar unas misteriosas muertes en un barrio deprimido de Londres, el misterio tiene origen en la llegada de un extraño meteorito... Muy influenciado por "La liga de los caballeros extraordinarios", Victorian Undead queda como un curioso crossover, más zombi que Sherlock, pues premia la acción y la violencia a la reflexión y el desentrañar un enigma que el hermano del famoso detective descubre para nosotros enseguida. Brillantes escenarios, dibujo espectacular, trama trepidante para un tebeo tan entretenido como ligero. Los autores repetirían fórmula posteriormente con el mismo personaje y vampiros de por medio. Nadie puede negarles su coherencia.
La gran travesía, Jeronaton  (Eurocomic,1982)
No  confundir con el famoso comic de Asterix de idéntico título, La gran travesía
es obra del dibujante belga Jeronaton (qué tendrá ese país para dar tanta gente dedicada al noveno arte), realmente Jean Torton, nacido en 1942 y que fue un destacado artista de los Estudios Hergé, hasta que se fue a vivir a una comuna campestre durante diez años. Siempre interesado en las civilizaciones y culturas de la América precolombina, el autor cuenta la historia de la búsqueda por parte de una bella joven india (de las películas del oeste) en busca de su hermano desaparecido. Su largo y místico viaje la lleva a conocer otras culturas, como la azteca. En un momento de peligro cuando pierde toda esperanza y está a punto de morir tiene una especie de visión que le lleva a conocer a los dioses y...bueno, mejor leerlo aunque su final pueda resultar algo decepcionante pues está muy en la línea de la época (comienzos de los 80) de autores como Moebius con o sin Jodorowsky. Lo más destacable es el impecable y a veces espectacular dibujo, de un realismo y una belleza que realmente maravillan, además de un colorido muy de agradecer, lejos de las obras deprimentes y oscuras: parece que para ser "trascendente" todo ha de ser feo, sucio y gris. Una obra (y un autor) a reivindicar.

5 jul 2016

La América de Cimino

Mi intención era escribir sobre otra película pero la reciente muerte del director Michael Cimino me lleva a recordar una de sus grandes obras para que sirva como homenaje a este autor que, como tantos otros de su generación (Millius, Hill, De Palma, Landis, Friedkin), terminó su carrera profesional antes de tiempo y sin ofrecernos todo el enorme talento que parecía tener.
Michael Cimino comenzó en Hollywood como guionista y logró captar la atención de Clint Eastwood tras escribir el libreto de "Harry el fuerte" (Ted Post, 1973). Eastwood le compró un guión titulado "Thunderbolt and lightfood" para dirigirlo él mismo, pero al final Cimino convenció al actor y director para ser él quien lo dirigiera. Lo que en un principio es simplemente una historia de un elaborado atraco acaba resultando una película sobre la amistad entre generaciones, la profesionalidad, la traición y la imposibilidad de alcanzar los sueños.
Thunderbolt (Eastwood) conoce en un momento de verdadero apuro a Lightfoot (Jeff Bridges), el uno es un atracador retirado, el otro es un joven que aspira a dar un gran golpe. En un principio se ven perseguidos por los antiguos compañeros de fechorías que creen que se ha quedado con el botín del último atraco. Cuando por fin los convencen, juntos deciden dar otro golpe precisamente al banco de Montana, el mismo sitio donde atracaron la anterior vez y casi de la misma forma.
Tres son los detalles que hacen, para mí, de "Un botín de 500000 dólares" una excelente película y a la vez un magnífico resumen de los temas que tratará Cimino en el resto de su carrera: la amistad, la acción y el paisaje.
La amistad y lealtad entre los protagonistas, como en la magistral "El cazador" (1979), es el motor del film: aunque sea un grupo siempre hay dos que son auténticos amigos por encima de los demás, como pasaba con De Niro y Walken en la película sobre Vietnam. Aquí es la relación entre Eastwood y Bridges, lo que podemos ver en varias escenas, algunas humorísticas como la del loco personaje que les recoge haciendo autostop (es una genuina road movie) que conduce con el tubo de escape roto o el incidente con la atractiva chica (Catherine Bach) que acusa de violación a Thunderbolt. Otras veces es más profunda, es el caso de la conversación en la que Eastwood muestra su pierna lisiada por una herida en la guerra o el emotivo final.
Por otro lado, "Un botín de 500000 dólares" es un thriller de acción, bien dosificada, con grandes persecuciones (el especialista jefe es Buddy Van Horn, colaborador habitual de Eastwood) y momentos de gran violencia. Las escenas con coches son trepidantes, muestran una enorme pericia pero es la violencia, dosificada pero impactante, la que llama más la atención. Como ejemplo citaremos las escenas de la paliza que Red Learly (el gran George Kennedy) propina a Lightfoot o la propia muerte de Learly a manos de una jauría de perros. Que esta se concentre al final da un mayor dramatismo, pues el tono jovial de la película va poco a poco desvaneciéndose.
Por último el paisaje, un personaje más en los films de Cimino (especialmente en El cazador y La puerta del cielo), que aquí es casi una exaltación al gran país que es EE.UU. (en el sentido geográfico, me refiero) y que podemos disfrutar en los viajes por carretera, las persecuciones urbanas y rurales, los campos de cultivo, los grandes ríos y lagos... Hay al respecto momentos muy bellamente fotografiados como el caso de la escena del lago entre montañas, en la que Eastwood se "recoloca" el hombro; el momento en el que los protagonistas localizan el lugar donde está el botín del título en castellano o el ya comentado final.
En resumen, una estupenda película, que gana con los años sin dejar de mostrarnos cómo era aquella América interior, de tipos duros, lacónicos, currantes, pícaros... además de poder hacernos una idea de lo que le interesaba contar a Cimino en su cine. Una película de personajes más allá de la historia, donde todos los intérpretes están estupendos (destaquemos también al entrañable Geoffrey Lewis) y de agridulce final que es casi una oda a la América más auténtica, de tipos duros y sueños perdidos, un film, en resumen, que es casi una elegía.
Título original Thunderbolt and Lightfoot           
Año 1974
Duración 114 min.
Director
Guión Michael Cimino
Música Dee Barton
Fotografía Frank Stanley
Reparto , , , , , , , ,                
Productora MGM presenta una producción Malpaso

24 jun 2016

El baloncesto en 2015-16

Termina un laaarguísimaaaa temporada de baloncesto, que empezó para el Glorioso Real Madrid el 25 de septiembre en Brasil, donde consiguió la Copa Intercontinental (cerrando un año de ensueño) y que terminó el miércoles pasado con la consecución de su trigésimo tercera liga ante el Barcelona al que derrotó en el play-off final por 3-1, título a añadir a la copa lograda en La Coruña el pasado febrero.
Era difícil igualar el triplete del año pasado y no pudo ser, debido a una calamitosa Euroliga, pero el carácter de estos jugadores y el hecho de que por fin llegaran todos sanos al final (tantos partidos pasaron factura) permitió derrotar a un rival que contaba con factor cancha a su favor. Creo que tenemos un gran equipo pero dos jugadores son fundamentales: Llull y Ayón. El primero, MVP de la final y uno de los mejores jugadores europeos de la actualidad está dando un rendimiento óptimo, habría que poner en valor la visión de Joan Plaza por ficharlo cuando jugaba en el modesto Manresa. "Machete" es imprescindible en el juego interior, talón de Aquiles del juego de Laso, lástima que el CSKA haya aparcado un camión de dinero delante de su casa. Con lo agarrado que es nuestro laureado presidente me temo que no seguirá. Disfrutemos, pues de este histórico doblete, de esta hegemonía en España que no se daba desde los años 80: el Real Madrid ha vuelto para ¿quedarse?
En la NBA saltó la sorpresa: los Cleveland Cavaliers de Lebron James dieron la campanada remontando épicamente un 1-3 ante los Warriors del endiosado Stephen Curry. El equipo de la bahía de San Francisco batió el récord de victorias en fase regular de los Bulls (me dolió, soy muy de Jordan) y quizá pagó este esfuerzo más una final de conferencia ante Oklahoma realmente dura. Lebron es uno de los escasos jugadores de la superprofesionalizada liga americana que aún se dejaba llevar por los sentimientos y decidió que, tras ganar dos anillos en Miami, era hora de volver a su Cleveland natal y ganar; además, este año contó con la ayuda de Kyle Irving, Jefferson o Kevin Love: Cleveland no es sólo un jugador. Les ha costado, nadie daba un duro por ellos y, hay que reconocerlo, han tenido cierta suerte pues Golden State tenía su pívot titular (el australiano Andrew Bogut) lesionado; además, ni Curry, ni K. Thompson estuvieron entonados en el partido decisivo. Green, la tercera estrella del equipo, no fue suficiente.
Como coda final, dejar constancia de que la liga universitaria americana se la llevó Villanova al ganar con un triple sobre la bocina a North Caroline, para desesperación de su más prestigioso ex jugador, Michael Jordan. Otro año será.