13 feb 2021

¿Cómicos?

Como le bautizó Raúl del Pozo, "el Bufón de la Corte"

 Si algo bueno está dejándonos esta devastadora pandemia, al menos en España, es quitar caretas y mostrar las miserias de todos tal cual somos. El lema "Saldremos más fuertes" quedará para la historia no sólo como un desafortunado slogan sino como la demostración palpable de que somos un país de dos bandos y de que no cabe ya centrismo ni posición tibia: o vas con unos o con otros, porque tanto unos como otros van a arrasar contigo y te lo merecerás por meapilas. 

Nadie con dos dedos de frente puede dudar ya que hay dos realidades paralelas: de un lado la de los que se han quedado sin nada, los parados, los okupados, y los que han perdido a un ser querido y de otro los que apoyan aún este Gobierno que vive en la mentira, eso sí, sin sonrojarse y en una carrera sin fin pues sabe que si se para el invento se va al garete. Son muchos los que están en el ajo, desde grandes empresas hasta partidos políticos de todo signo unidos en el afán de sacar provecho de tan lamentable situación. Todos ellos tienen sus razones, sus armas hasta una justificación más o menos legítima, pero se necesitan soldados para defender esto. Un españolito de a pie no puede encontrarse en los medios de comunicación con la misma realidad que ve en la calle y en su entorno, por más que esas relaciones estén limitadísimas por absurdos (e ilegales) toques de queda o confinamientos suicidas para la economía. 

No, no estoy hablando de los periodistas, aunque es evidente que hay gente muy servil, me refiero a los mal llamados cómicos. A nadie con media neurona le debe sorprender que gente como El Gran Wyoming, (un tipo con fama de brillante pero que sin guion se pierde) sean mamporreros de la derecha y unos hipócritas fiscales (multa de Hacienda de más de medio kilo); gente como Andreu Buenafuente, Premio Nacional de Televisión por sacudirle al ABC, producir programas que fomentan el independentismo, ridiculizan al resto de españoles en TV3 y tener muy malos modales con el (todo hay que decirlo) agresivo cómico David Suárez, al que despidió en directo por decirle la verdad; o ¿humoristas? como David Broncano, tipo que se reía de los advertían de los peligros del Covid en febrero del 2020 y que ahora llama loco a Miguel Bosé. Este es un especimen curioso: incapaz de vocalizar, con serios problemas para articular una frase coherente, siempre acaba haciendo un chiste sin gracia del que (en la tele) todos le ríen. Ahora, está hasta en la sopa en Vomistar, gracias a Dios la gente sin un duro o normal que no está abonada a esa plataforma subvencionada no le conoce. Su éxito será para ellos, como para mí, un misterio. 

Este tipo de "humor" sólo lo puede hacer la izquierda caviar, si lo haces tú está mal, ¿saes?

En el abominable programa "humorístico" de la Ser "La vida moderna", al ya nombrado Broncano se le unen Ignatius Farray y Quequé, un tipo que no era nadie pero entendió pronto que ponerse del lado del poder y criticar era lo mejor para poder trabajar sentadito en la radio o la tele. Vamos, que The Hole seguro que no pagaba tanto, era muy cansado y exigente. Ignatius es un humorista que vi por primera vez en "La hora Chanante", un original y, por entonces, muy minoritario programa de humor de Paramount Comedy. Luego hizo monólogos en los que, una década después del atentado, hacia chistes sobre el PP y el 11-M, que para su público es lo más, y ahí ya supe que este hombre tenía el síndrome del niño maltratado y había aprendido la más importante lección: para que dejen de reírse de ti una buena opción es señalar a otro para que sea objeto de escarnio.

El humor vendido, los Bufones de la Corte han alcanzado en esta pandemia momentos realmente de vergüenza ajena (por cierto, buena serie), con tres programas estelares:

- Diarios de la cuarentena: en TVE creyeron una gran idea juntar a unos cuantos actores y cómicos (me cuesta llamarlos así) afines ideológicamente para hacer chistes a costa de la cuarentena. Sin entrar a valorar su coste económico creo que el momento no era afortunado pero si al menos hiciera gracia... Un desastre al que sólo lo apresurado y forzado de la producción pueden eximir de una sonora reprobación 

- Adiós, dos mil vete: José Mota sabe de esto y lleva años en el ajo (TVE) gracias a contentar a rojos y azules. También, como conoce el género, entiende que de Rajoy, Ayuso o Almeida, se pueden hacer chistes o criticar su gestión y de Sánchez o Iglesias es mejor no hacer ni mención. Imitación (cada vez menos respetuosa, ya digo que sabe mucho el manchego) del Rey y, eso sí, crítica generalizada a los políticos sin más. Vamos, que es igual el presidente del Gobierno o de una C.A. que un diputado o un alcalde (de los que no se pinchan). Un programa poca gracia, sermoneador y cortesano. 

Melafo claramente. Si en Nochevieja está tan guapa, le perdono el sectarismo 
- Cachitos de hierro y cromo: que este Gobierno todo lo que toca, lo corrompe, es un hecho demostrado. Este simpático programa es un ejemplo de ello. En la minoritaria, siempre progre, pero simpática segunda cadena de la televisión pública, Cachitos, tira desde 2013 del impresionante archivo de la cadena para ofrecernos música de los mejores (o no) artistas de la historia con documentos realmente únicos.  Pero el tema de los "cartelitos" simpáticos se les ha ido de las manos y el Nochevieja dieron ascopena haciendo ¿chistes? sobre C's, Ayuso o Vox. Yo entiendo que estos paniaguados de Radio 3 son unos inadaptados, si no fuera por la caridad de nuestros impuestos no podrían vivir de su trabajo pero que no nos meen y nos digan que llueve. Por cierto, no sabía de la existencia de los Conciertos de Radio 3 en TVE hasta que vi Cachitos y de verdad que se me cae el alma a los pies sólo de pensar que ÉSTO es la música juvenil "de calidad" en nuestro país. Si es así, ¡Viva el reggaeton!

En fin, solo escribo esto para que conste, no vaya a ser que todo se olvide y no recordemos la infamia de unos personajes acomodados y vendidos al poder, cuyo escaso talento se puso al servicio del fuerte. Al menos Tip y Coll tenían un celebrado gag que jugaba con la ironía de no meterse en política. Pena de país, para lo que hemos quedado. 


1 feb 2021

Play action!


Es la recta final de la temporada de la NFL y en Dacosica hemos estado muy atentos este año, bueno para nuestro Alejandro Villanueva, no tanto para el otro español, J. J. Arcega. Sin público, con muchas lesiones y jugadores que se perdieron partidos por el Covid, la cosa ha quedado un poco deslucida pero para nada aburrida. Aunque ha habido jugadores ofensivos muy destacados como Singlentary (Bills); Kamara, esa fuerza de la naturaleza de los Saints; Henry, piedra angular del ataque de los Titans o Minkah Fitzpatick, tabla de salvación ofensiva de los Steelers, nos vamos a centrar en el análisis de los quarterbacks más destacados de la liga, las auténticas "estrellas" y piedras angulares del ataque de todo equipo con aspiraciones que se precie. Empecemos:

Cam Newton (Patriots)

Aunque ha recibido muchos palos y la temporada de los Patriots ha sido una decepción, no cabe culparle solo a él. El equipo más dominador del presente siglo ya apestaba el año pasado y la salida de Brady sólo ha adelantado el declive de la franquicia. Volviendo al de Georgia, las noticias buenas son que se ha recuperado perfectamente de su lesión y aunque sus estadísticas no han sido buenas tampoco son horrorosas. Parece que los Patriots buscarán un QB nuevo más de su estilo, pronto sabremos quién Todas formas, a Newton no le faltan novias. Veremos, porque más allá de sus excentricidades y su dudoso gusto en el vestir es un jugador mayúsculo. 


Ben Roethlisberger (Steelers)

Big Ben, dos Superbowls, jugador clave en el juego de los de Pittsburgh durante casi dos décadas, debe dejarlo ya. Le estamos eternamente agradecidos, es y será uno de los grandes pero ya basta, su pésimo partido (junto con el resto del equipo) contra Cleveland fue un durísimo golpe que no merece. Ha hecho una gran temporada basada, sobre todo, en una primera línea que le mima y le protege, con sus pases cortos ha salvado este año la cara, que ya es bastante. Esta dura vuelta a la realidad debe suponer un cambio de rumbo en una franquicia con grandes jugadores defensivos (las lesiones debilitaron al equipo) y alguno ofensivo muy aprovechable. Y espero que Mike Tomlin también se vaya. 

Drew Brees (Saints)

Otro mito que, este sí, cuelga el casco tras más de dos décadas en la élite. Hurricane Drew tuvo una temporada de menos a más, hasta que sufrió una lesión con once costillas rotas y perforación del pulmón. No volvió a ser el mismo y pese a su buen partido ante Chicago, en la ronda de comodines, cerró ante Tampa con tres intercepciones. Es un jugador veterano, con cuatro hijos y una esposa quizá cansada de ver cómo lo patean cada domingo. Se retira uno de los mejores QB de la historia, el hombre que hizo que los Saints pasaran de ser un equipo perdedor a estar con los mejores. Sólo ganó una Superbowl pero esta competición es durísima. Lamar Jackson (Ravens)

El MVP de la 19/20 ha tenido una temporada complicada: el Covid se cebó con su equipo y a trancas y barrancas consiguió meterlo en la postemporada; él mismo se perdió algún partido lo que ha hecho que no luzca tanto. Luego fueron víctimas de unos Bills con un resultado engañoso, ya que un intercepción en zona de touchdown en el tercer cuarto sentenció un partido muy igualado. Pero por quedarnos con su mejor momento, recordemos como contra Cleveland se va al vestuario lesionado, ganando de 14 y vuelve en el último cuarto perdiendo de uno... para dar el pase de la victoria. Sus galopadas son un espectáculo y esperemos verlo pronto en una final, su calidad lo merece. 

Aaron Rodgers (Packers)

El veterano QB de Green Bay ha sido uno de los mejores jugadores en la temporada regular. Parecía que por fin sí, lograría jugar la Superbowl tras tres derrotas seguidas en la final de conferencia y además el ansiado MVP que ya había logrado dos veces, eso sí, hace una década desde el último. Pero nada, otra vez por poco y otra vez con una actuación gris (ni mala ni buena) los de Wisconsin se quedan fuera y ahora parece que el fin de ciclo ya está aquí. Es posible que Rodgers no siga, ya veremos, pero que esto no empañe los extraordinarios partidos del californiano, en especial ante los Rams en la ronda divisional. 

Daniel Jones III (Giants)

Nadie daba un duro por los Giants este año, tras la salida a Cleveland de Vernon y Collins y con un QB de segundo año parecía que el equipo era serio candidato a irse a una o dos victorias en todo el año. Mas las sorpresas en este deporte no son pocas y pese a perder a su receptor estrella, C.J. Board en una lesión que casi le deja paralítico, casi se cuelan en los play-off y su quarterback titular fue uno de los culpables de su casi-éxito. El pobre se lesionó al final y forzó en los dos últimos partidos con resultados desiguales, mas nada puede empañar el buen papel de este chaval valiente, que no le teme a las defensas rivales y poseedor de un brazo de oro. Es mi apuesta de futuro. 

Tom Brady (Buccaneers)

No hay calificativos para definir la carrera de Brady, está por encima del bien y del mal, el seis veces ganador de la NFL, mejor quarterback de la historia y jugador decisivo en la historia de este hermoso deporte. Su carrera es una continua lucha contra todo: suplente en la Universidad Michigan, logra hacerse con la titularidad y ser campeón universitario; despreciado en el draf, hizo de los Patriots un equipo ganador, batiendo todos los records de precocidad; tuvo una sanción por manipulación en los balones tras ganar en 2015 el título;estuvo una década en play-offs y cuando deja su equipo de toda la vida mete a Tampa en la Superbowl. Pero creo que ya alcanzó su techo. Ya hay, al menos, un QB mejor que él y pronto tendrá que dejarlo, es hora de saber si superará su último reto. En cualquier caso sólo queda descubrise ante él y dar las gracias. TB12 ya es leyenda. 


Patrick Mahomes (Chiefs)

No sé si Kansas reeditará título en el Raymond James Stadium ni sé si es el mejor jugador de la liga pero lo que sí creo es que es, de largo, el mejor quarterback. Es cierto que este año ha parecido como que tenía cierto sobrepeso y una lesión le tiene muy limitada la movilidad, con lo que eso supone en un jugador con su habilidad para correr mas su equipazo (que no sólo él tira del carro) terminó la temporada regular de manera casi inmaculada y con una sensación de superioridad incontestable. Sus números este año, ante los equipos más grandes o en la final de conferencia, son espectacules con % de pase de más del 70 y siendo decisivo. Vamos, que Brady será el mejor de siempre, pero Mahomes lo es ahora. 

Extra Point by Doyle: Russell Wilson (Seahawks)

Russell Wilson creció admirando a su padre, ya que había sido receptor en los San Diego Chargers y un ferviente cristiano evangélico, esto hizo que creciera amando el deporte y formándose con una serie de valores que han hecho considerarle posteriormente como un jugador muy centrado y alejado de los escándalos.
Wilson es un atleta nato ya que también fue profesional en el beisbol, mostrando grandes cualidades como segunda base. Fue seleccionado por los Orioles de Baltimore y los Rockies de Colorado y llegó a jugar en Ligas Menores con estos últimos.
Wilson estudió y jugó para la Universidad de Wisconsin y fue seleccionado el num. 75 del draft de 2012 por Seattle. El entrenador de los Seahawks, Pete Carroll confesó que fue el gerente general de Seattle, John Schneider, quien lo convenció de seleccionar al nada corpulento Russell Wilson. Schneider, quien estaba muy entusiasmado con Wilson, quería llevárselo desde la segunda ronda, pero no lo hizo hasta la tercera. Si Carroll no hubiera aceptado llevarse al joven pasador, equipos como Eagles, Jets, Packers, Colts o Redskins, quienes lo seguían de cerca, lo tendrían ahora entre sus filas.
A Wilson le encanta vivir en la fría Seattle, es un miembro muy querido y está muy involucrado en su tejido social. En 2019 compró y es el accionista mayoritario de los Seattle Sounders, el equipo de la Mayor League Sóccer (MLC), está casado con la bella Ciara Ashton, su novia del instituto y tienen 3 hijos. El lider de los Seahawks dedica su tiempo libre a visitar niños con padecimientos incurables, además preside una fundación para la investigación de la diabetes desde que su padre muriese a causa de ella en 2010.

Ahora bien, este grandísimo jugador, exponente de esa nueva generación de quarterbacks que corren y hacen yardas cuando tienen el balón y ven un hueco libre, que siempre se ha caracterizado por no tenerle miedo a ningún equipo, parece que EN esta última temporada su estilo de juego ha ido cayendo en picado hasta límites insospechados: ha cometido errores decisivos que han costado partidos, sus famosos pases en profundidad han sido escasos y erráticos, ha sido placado infinidad de veces mientras titubeaba en pasar el balón...

No es ningún misterio si digo que la segunda linea defensiva de los Seahawks apesta desde que desapareciese la mítica "Legion of Boom", pero a su favor diré que ha ido mejorado progresivamente a lo largo de toda la temporada, justo lo contrario que su mariscal de campo.
Tras escuchar sus insólitas declaraciones post-derrotas, las malas lenguas dicen que Wilson se ha rodeado una troupe de amigos-trepas lameculos que le han ido alejando de la realidad, perdiendo toda la capacidad de autocrítica. El tiempo dirá si solo es un bache en la carrera de este gran jugador o estamos asistiendo a la lenta caída de una estrella fugaz.