28 may 2021

(súper)Héroes incomprendidos

  Los superhéroes de la casa Marvel siempre han tenido fama de complejos. Ni que decir tiene que ésto también vale para los súper-villanos, personajes más interesantes cuanto más torturados y desgraciados son. Si "hacer el mal" tiene una justificación interesante, la empatía es mayor y si así se encuentra una línea argumental que se salga del tópico, mejor que mejor. Que luego terminamos convirtiendo a Thor en mujer y no lo lee ni Dios. 

Por ello nos ocupamos hoy de dos personajes con más en común de lo que parece: Veneno y Estela Plateada, dos personajes que empezaron siendo malvados y pero que, cosas de los guionistas y los fans, terminaron por cambiar de bando aunque siempre con sus particulares métodos, muy a su manera. 

Tierna imagen de Veneno haciendo el bien

Veneno: protector letal. David Michelinie (guión) - Mark Bagley y Ron Lim (dibujo) 1993

Veneno (o Venom), personaje creado por el muy controvertido Todd Mcfarlane, fue la pesadilla de Spiderman durante finales de los 80 y comienzos de los 90 del pasado siglo. Se trata de un periodista, Eddie Brock, que se ve poseído por el traje negro de Spiderman, en realidad un simbiote alienígena malvado que le hacía cometer toda clase fechorías contra spidey y sus allegados.  

Al parecer, en La Casa de las Ideas querían liquidar a Brock y pasar página pero el éxito del personaje le llevo a tener una miniserie titulada "Protector letal" en la que el violento antihéroe usaba sus poderes para hacer el bien. Bueno, el bien según su punto de vista. Tras contemplar como el trepamuros salvaba a su familia decidía cambiar de forma de vida y, a su modo, luchar contra las injusticias y defender a los débiles. 

Se instala en San Francisco, ciudad del amor libre y la paz y termina, azares de guion, buscando refugio en una especie de comuna que vive en el subsuelo (?), entre los restos de la ciudad que fue destruida tras el famoso terremoto de 1906. Allí tampoco es que le quieran pues, lógicamente, desconfían de él y aunque les ayuda contra un especulador sin escrúpulos, sus violentos métodos sólo reciben el rechazo (con la excepción de una joven viuda y su hijo) de los llamados topos (sic).

Obra interesante, repleta de acción, más divertida cuanto más excesiva,  con el malo utilizando otros simbiotes (la más letal, una mujer, cómo no) que se pelean con Veneno y Spiderman, sin ser nada memorable es muy entretenida y ofrece un final relativamente feliz para el bueno de Eddie, aunque en el Universo Marvel, nunca se sabe. 

Estela siempre luce con el dinámico grafismo de Buscema

La saga de Estela Plateada, Stan Lee y Roy Thomas (guión) - John Buscema, Jack Kirby y Marie Severin (dibujo). 1968-1970

Sin lugar a dudas, Estela Plateada (afortunada traducción al español de Silver Surfer) es uno de los personajes preferidos por los fans de Marvel Comics. Su primera aparición data de 1966, en una aventura de "Los cuatro fantásticos" en la ejerce de heraldo del todopoderoso Galactus, uno de los mejores malvados de la casa y probablemente de los más poderosos pues es casi un dios. 

Como todos los antihéroes, el bueno de Norrin Radd (nombre real del personaje) es otro ser trágico, víctima de la fatalidad, de sus ansias de aventura. Hombre insatisfecho, proveniente del floreciente planeta Zenn-la, de donde sale en busca de aventuras mas el destino le lleva a convertirse, contra su  voluntad, en heraldo de Galactus, al que conduce a otros planetas, los cuales devora para poder seguir vivo (Galactus consume más que un rockero en Eurovisión) y así salvar su propio hogar al que, trágicamente, no puede volver ni así reencontrarse con su gran amor, la bella Shakka Bal. Evidentemente, Estela termina por conseguir que la Tierra no sea engullida por Galactus pero lo pasa fatal y termina pagando un precio muy alto: no puede salir de nuestro planeta aunque eso, como veremos, no es del todo exacto. 

No es de extrañar que Lee y Buscema se decidieran a dar una serie propia al bueno del surfero plateado porque es una tipo interesante no sólo desde el punto de vista dramático, sino también estilístico. Estamos en la Edad de Plata del cómic, todavía hay buenos y malos, coloridas viñetas y aunque el lenguaje de tebeo no es demasiado complejo, va ganado en variedad, lo mismo que sus dibujos lo hacen en brillantez.

Como no podía ser de otra forma, las némesis de Estela Plateada son de lo mejor del momento y permiten a Lee y Thomas una libertad y variedad diveritidísima: Mefisto, nada menos que el diablo, que le tienta en dos ocasiones con recuperar a su deseada Shakka Bal; el Holandés Errante y su barco volando sobre Nueva York (!); el mismísimo Thor, aunque todo sea un "malentendido"; un tal Jefe Supremo, una especie de Genghis Khan, saqueador de planetas, el cual rapta a nuestra querida Shakka Bal (que no se ha quedado de brazos cruzados esperando a su amado, aunque esa es otra historia) pero sobre todo, nosotros, los humanos, siempre hostiles ante este extranjero al que tratamos bastante mal y de una forma desagradecida pese a que siempre se pone del lado de los débiles e incluso lucha contra tiranos y evita conflictos internacionales. Pobre Estela, pobre Norrin Radd, ¿algún día logrará alcanzar la felicidad? No lo sé pero sí sé que esta saga está entre lo mejor que he leído de superhéroes. Un clásico, sin duda.