29 jun 2014

Dos fracasos, cero responsabilidades

Buen ambiente en la selección
No debería ser necesario dar razones para pedir responsabilidades cuando se fracasa, máxime cuando los resultados son tan contundentes, pero como en España existe la mala costumbre de no dimitir y la peor de no saberse marchar a tiempo (¿verdad Casillas?), no queda sino escribir desde este modesto blog para pedir la dimisión de dos entrenadores sobrevalorados: Vicente Del Bosque y Pablo Laso.
El seleccionador español es el máximo responsable de lo ocurrido en Brasil pues es él quien ha confeccionado una convocatoria de ex-futbolistas y tipos fuera de forma que se han arrastrado por O pais Tropical. Lo peor es que él mismo lo avisó pero en un giro de astucia ha señalado a los futbolistas, para así mantenerse en el sillón bien pagado y con el molde de su culo ya hecho. Ni una palabra asumiendo errores tan flagrantes como elegir para la concentración una zona de clima frío cuando se juega bajo temperaturas extremas...y eso que el año anterior se estuvo en la Copa Confederaciones.
Ojo, no es cuestión de que salven los jugadores: Xavi y Piqué se "borraron" contra Chile, Casillas hizo el ridículo en los dos partidos y Ramos demostró que su capacidad de concentración es limitada. Todo ello unido a la pésima forma de Costa (vergonzoso partido contra Chile), Busquets, Alba o Pedro ofreció como resultado una imagen paupérrima. Pero todo esto daría igual si de verdad se asumiera la responsabilidad del fiasco y se hicieran a un lado los culpables, cosa que no sucederá. Bajo el palio de una prensa deportiva pelota y acomodada, incapaz de ser crítica, siempre a favor del poderoso (en este caso el seleccionador) y de sus propios intereses (la "buena relación con los periodistas" que tanto beneficia a unos y otros), el capitán de la selección y el máximo responsable dicen que seguirán y que de ahí no los mueven ni los GEO. Se olvida que la selección es el equipo de todos y que no sólo representan sus intereses ni un "estilo" sino a un país. Pero el tiempo les pondrá en su sitio, siempre pasa que el que no hace bien las cosas tarde o temprano queda en evidencia, sólo lamento que por el camino perdamos oportunidades de éxito y nuestra imagen quede deteriorada.
Pablo Laso no parece un incapaz ni un mal tipo pero debe irse del Madrid o al menos alguien debería invitarle a que se marchara. No es que no valore su trabajo y su apuesta por el "baloncesto espectáculo", ni que no me parezca que a veces ha tenido que luchar contra arbitrajes discutibles que benefician el estilo más agresivo y menos vistoso. Esa no es la dicusión, a nadie le agradan partidos en los que para ganar no hace falta llegar a 70 puntos pero yo no he inventado esto y la cosa funciona como funciona: en el Real Madrid sólo vale ganar. Y con una buena plantilla se han perdido de forma lamentable Euroligas y se han regalado dos ligas al Far$a que a mi me dan vergüenza. Eso sí tenemos el récord de victorias en fase regular de la ACB, ¡yujuuu!
Debe irse, no ha funcionado como estratega, pues no sabe reaccinar durante los partidos a simples variantes tácticas como una zona y además es co-responsable de la mala planificación que ha llevado al equipo a la extenuación y a las lesiones sin búsqueda de alternativas en el mercado (Carroll, Draper), además parece que algunos jugadores hacen lo que les da la gana. Es hora de cambiar o volveremos a ser un equipo del montón, ya estuvimos cuatro años (que se dice pronto) sin jugar la final de la ACB. No volvamos a las andadas aunque parece que aquí tambien los periodistas están con él...sospechoso, sospechoso.

22 jun 2014

Drama y espectáculo deportivo

Pete Aron (James Garner) piloto americano que ve su carrera se frustra cuando es sospechoso de haber ocasionado un accidente que dejó malherido a su compañero de equipo, el británico Scott Stoddard (Brian Bedford). Aron es expulsado da la escudería BRM, también británica, pero cuando pensaba que su carrera estaba acabada es fichado por un equipo japonés comandado por Izo Yamura () que tiene un buen coche y mucho dinero pero no logra ganar.
Drama situado en el siempre fascianate mundo de las carreras, cuenta con un reparto de grandes estrellas y ofrece diferentes historias que se entrecruzan, algunas propias de un culebrón pero muy cercanas a la realidad del deporte profesional: la esposa de Stoddard es una bella modelo que le pone los cuernos Aron; el propio Stoddard está obsesionado porque no puede igualar los éxitos de su hermano fallecido; el campeón (Yves Montand) es un piloto cansado que está pensando en la retirada y se enamora de una bella y joven periodista () que le devuelve la ilusión por vivir...
Muy llamativos son así mismo los actores que interpretan a los jefes de escudería, uno británico, otro japonés y otro italiano, Agostini Manetta (Adolfo Celi) capo de la mítica escudería Ferrari que exige ganar siempre. 
Menos interesante, por tópica, resulta la relación entre Nino (Antonio Sabato) segundo piloto de la escudería del caballito rampante y prototipo del italiano alegre y despreocupado, y la bellísima Françoise Hardy, cantante metida a actriz con escaso éxito aunque su sola presencia justifique sus minutos en pantalla.
Pero donde la película resulta más atractiva es en las impresionantes escenas de las carreras, rodadas todas en los circuitos reales (Mónaco, Spa, Monza) y con una habilidad nunca vista hasta entonces añadido el detalle de que el protagonista (Garner) condujo realmente en las escenas de los grandes premios. El gran director (1930-2002) sienta las bases de lo que luego serían las retransmisiones de Fórmula 1, rueda utilizando técnicas como la cámara subjetiva o la pantalla dividida y da un espectáculo que logra emocionar porque, al contrario que otros films que tratan el mismo tema, uno siente la velocidad, el miedo y la fascinación de los pilotos. Gran música de Marurice Jarre y sensacionales títulos de crédito del mejor profesional del gremio: Saul Bass.
El final mezcla el drama y la gloria, en una carrera dramática en Monza donde sólo puede haber un ganador.  Me permito recomendar de este gran director varios films más como "Plan diabólico"(1966), Ronin (1998) u Operación Reno (2000).
Título original Grand Prix
Año 1966
Nacionalidad EE.UU.
Duración 176 min.
Director John Frankenheimer
Guión Robert Alan Arthur (Historia: Robert Alan Aurthur)
Música Maurice Jarre
Fotografía Lionel Lindon
Reparto James Garner, Eva Marie Saint, Yves Montand, Toshirô Mifune, Brian Bedford, Jessica Walter, Antonio Sabato, Françoise Hardy, Adolfo Celi, Claude Dauphin, Enzo Fiermonte, Geneviève Page, Jack Watson, Donald O'Brien, Jean Michaud, Albert Rémy, Rachel Kempson, Ralph Michael, Alan Fordney, Anthony Marsh, Phil Hill, Graham Hill, Bernard Cahier
Productora Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
ilm repunta es en el delineamiento del trío de James Gardner - Jessica Walter - Brian Bedford, posiblemente porque son personajes mucho más oscuros - See more at: http://www.sssm.com.ar/arlequin/grand-prix.html#sthash.mmCkZaBd.dpuf
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El piloto francés Jean Pierre Sarti tiene un romance con la fotógrafa Louise Frederickson mientras se encuentra decidiendo si abandona su carrera automovilística. El piloto americano Pete Aron, luego de tener un desafortunado accidente que dejara gravemente herido a Scott Stoddard - su compañero de equipo en la escuadra B.R.M. -, es despedido de la escudería, pero los japoneses del team Yamura lo contratan como piloto líder. Y mientras tanto, Stoddard se encuentra lidiando con sus propios demonios: las profundas heridas fisicas y sentimentales que le ha dejado su accidente en Mónaco - su esposa le abandona y mantiene un affaire con Aron -. Los tres hombres llegarán al límite de sus fuerzas en la última carrera de la temporada en el circuito de Monza, donde decidirán el futuro de sus vidas y la obtención del título de campeón del mundo. - See more at: http://www.sssm.com.ar/arlequin/grand-prix.html#sthash.mmCkZaBd.dpuf
El piloto francés Jean Pierre Sarti tiene un romance con la fotógrafa Louise Frederickson mientras se encuentra decidiendo si abandona su carrera automovilística. El piloto americano Pete Aron, luego de tener un desafortunado accidente que dejara gravemente herido a Scott Stoddard - su compañero de equipo en la escuadra B.R.M. -, es despedido de la escudería, pero los japoneses del team Yamura lo contratan como piloto líder. Y mientras tanto, Stoddard se encuentra lidiando con sus propios demonios: las profundas heridas fisicas y sentimentales que le ha dejado su accidente en Mónaco - su esposa le abandona y mantiene un affaire con Aron -. Los tres hombres llegarán al límite de sus fuerzas en la última carrera de la temporada en el circuito de Monza, donde decidirán el futuro de sus vidas y la obtención del título de campeón del mundo. - See more at: http://www.sssm.com.ar/arlequin/grand-prix.html#sthash.mmCkZaBd.dpuf
El piloto francés Jean Pierre Sarti tiene un romance con la fotógrafa Louise Frederickson mientras se encuentra decidiendo si abandona su carrera automovilística. El piloto americano Pete Aron, luego de tener un desafortunado accidente que dejara gravemente herido a Scott Stoddard - su compañero de equipo en la escuadra B.R.M. -, es despedido de la escudería, pero los japoneses del team Yamura lo contratan como piloto líder. Y mientras tanto, Stoddard se encuentra lidiando con sus propios demonios: las profundas heridas fisicas y sentimentales que le ha dejado su accidente en Mónaco - su esposa le abandona y mantiene un affaire con Aron -. Los tres hombres llegarán al límite de sus fuerzas en la última carrera de la temporada en el circuito de Monza, donde decidirán el futuro de sus vidas y la obtención del título de campeón del mundo. - See more at: http://www.sssm.com.ar/arlequin/grand-prix.html#sthash.mmCkZaBd.dpuf
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El piloto francés Jean Pierre Sarti tiene un romance con la fotógrafa Louise Frederickson mientras se encuentra decidiendo si abandona su carrera automovilística. El piloto americano Pete Aron, luego de tener un desafortunado accidente que dejara gravemente herido a Scott Stoddard - su compañero de equipo en la escuadra B.R.M. -, es despedido de la escudería, pero los japoneses del team Yamura lo contratan como piloto líder. Y mientras tanto, Stoddard se encuentra lidiando con sus propios demonios: las profundas heridas fisicas y sentimentales que le ha dejado su accidente en Mónaco - su esposa le abandona y mantiene un affaire con Aron -. Los tres hombres llegarán al límite de sus fuerzas en la última carrera de la temporada en el circuito de Monza, donde decidirán el futuro de sus vidas y la obtención del título de campeón del mundo.
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15 jun 2014

Resistiré

No es fácil hablar sobre personas enfermas, sobre todo si lo están de gravedad pero esta entrada quiere ser un pequeño homenaje a aquellos que luchan y en especial los que no esconden el deterioro físico que algunas de ellas implican. Estos días hemos podido leer en distintos medios de comunicación las declaraciones de la gran Kathleen Turner hablando de su estado físico, otrahora sex simbol de los 80, mujer de gran belleza y enorme carnalidad, protagonista de la muy sugerente "Fuego en el cuerpo" (Lawrence Kasdan, 1983) donde con veintipocos años llevaba (justamente) a la perdición a un William Hurt entregado a sus caderas un tórrido verano.
Turner, una vez nominada al Oscar por "Peggy Sue se casó" (F. F. Coppola, 1986), ganadora del Globo de Oro por  "El honor de los Prizzi" (John Huston, 1986) y memorable intérprete de "Tras el corazón verde" (1984, Robert Zemeckis), "La guerra de los Rose" (Dany De Vito, 1990) o "Detective con medias de seda" (Jeff Kanew, 1991) padece una enfermedad de huesos, una variación de la artrosis muy agresiva que amenazaba con dejarla en silla de ruedas. Su aspecto físico ha vivido un progresivo declive debido al tratamiento que sigue, lo que añadido a al habitual desinterés de Hollywood por aquellas mujeres que con el paso de los años dejan de ser tan atractivas como eran antes, la ha condenado a papeles secundarios y habitualmente autoparódicos. La Turner ha encajado todo con buen humor y enormes dosis de sinceridad, publicando a los 53 años una ácida autobiografía en la aseguraba que sólo había habido dos hombres en su vida, sus dos parejas (ella que siempre interpretó a mujeres extremadamente sensuales y activas sexualmente) y describiendo su lucha contra una enfermedad que le fue detectada hace veinte años y que, según el primer pronóstico, la condenaba a no volver a estar de pie. La admiración de Dacosica es máxima y aquí seguimos siendo fans de ella y de su cuerpo esté como esté, bravo.
Otro caso es el de Pedro Zerolo, habitual cara del PSOE que no ha dejado de aparecer en público pese a que hace varios meses se le detectó un cáncer de páncreas. Ya no tiene su famosa melena rizada y ha perdido peso, el tratamiento y la enfermedad han hecho estragos en su aspecto físico pero él sigue ahí, al pie del cañón, desde aquí la mejor de las suertes en su lucha, nuestra admiración ya la tiene por su permanente sonrisa y su forma de encararlo.
Como la tiene todos los que luchan con cualquier enfermedad sin rendirse pese a que muchas veces hacen que la persona que veas en el espejo ya no parezca la misma. Entiendo y respeto al máximo los que prefieren retirarse durante su larga lucha, uno no sabe que haría en su lugar, hay veces en las que se debe decir basta y hacerse a un lado porque lo pide su propia dignidad. Todo es bueno si sirve para resistir, para seguir aquí, para estar con los que más quieres. El que resiste, gana...ojalá resistan.

7 jun 2014

El principio y el final

 
Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro. Winston Churchill
 
Todo comenzó un frío 22 de noviembre de 1975, cuando Juan Carlos de Borbón y Borbón, pasó a ser Juan Carlos I de España. Todo acabó un lunes de junio, cuando en un mensaje televisado anunció su abdicación. Por el medio pasaron no pocas cosas pero creo que en el principio estuvo la clave de todo lo que sucedió.
En la serie "La transición" de la periodista Victoria Prego se emitió el discurso de coronación, incluida su jura sobre los Principios del Movimiento Nacional y sus (hoy polémico, entonces aplaudido) primeras palabras ensalzando al fallecido dictador, creo que merece la pena recuperarlo, verlo con la suficiente distancia y sobre todo, valorar una frase que dice inmediatamente después de su loa al Caudillo: "el cumplimiento del deber está por encima de todo".
No creo que se pueda decir más en un momento tan delicado como aquél y sólo asumiendo la dificilísima situación por la que pasó España desde aquel día hasta la arrolladora victoria socialista en las elecciones de 1982 se puede valorar su importancia para asentar democracia en España, hecho que como diría Eugenio, no sucede todos los días.
Así mismo, llama la atención a las personas en segundo plano, a su derecha la Reina, a su izquierda un simpático crío que pasaba a llamarse Príncipe de Asturias y un general muy importante en aquellos días por su total lealtad a la monarquía: el general Armada, luego supuesto cerebro del 23-F. También destaco, como se hace en el documental la desconfianza generalizada entre unos y otros hacia el ya coronado Rey, (recordemos que le llamaban "El breve") el que no se encontrara un camino de rosas creo que dice mucho en su favor, sólo el hecho de seguir reinando hasta hoy ya tiene su mérito.
Es fácil criticar hoy al todavía Rey, hay motivos para ello, y no sólo anecdóticos, de faldas y cacerías, de vicios pequeños y públicas virtudes, de personaje fácilmente caricaturizable. Para un servidor, la cercanía excesiva (muy típico de los Borbones), la camaradería y el buenrollismo que practicó se ha vuelto en su contra en forma de falta de respeto y deterioro de su imagen. Pero la verdad sus errores, incluidos los de su familia que han sido peores, los trata de enmendar con su abdicación. No obstante creo que su imagen internacional es más que buena y su sintonía con los dirigentes de medio mundo (Marruecos, Iberoamérica, Oriente medio) ha servido a nuestro país.
Pero vuelvo al día del discurso, vuelvo a aquella España asustada, expectante y que desconfiaba de él.  Miro ahora a nuestro país y la verdad es que, como dijo Alfonso Guerra, no lo reconoce ni la madre que lo parió (para bien, evidentemente). No digo que el Rey nos salvara, pero ayudó; no digo que el Rey no se equivocara, pero acertó; no digo que no se pudieran haber hecho esto de otra manera, pero el resultado es óptimo; no digo que la monarquía sea la mejor solución, pero de momento no ha resultado mal.
Todo tiene un final y el pasado 2 de junio llegó. Me quedo con los objetos que le flanquean en el último momento: las banderas de España, la U.E. y una foto de él mismo con su heredero y su nieta Leonor. Creo que dicen mucho de lo que le gustaría que fuera el futuro de España, veremos que en qué termina todo.
Así pues, me conformo con que sucedan dos cosas, la primera que nuestro buen Rey Felipe VI tenga  más acierto en temas familiares, la misma mano izquierda para temas políticos y la misma suerte que su padre, la vamos a necesitar, su destino es el de todos. Y segunda, espero que el deseo de Zapatero (un tipo que desde que no es presidente dice cosas muy coherentes) "espero que el Rey acierte en el momento de dejar la Corona" se cumplan. También pienso que no ha sido el mejor día para abdicar, con el país en un mal momento económico e institucional. Espero que el dinero vuelva a fluir y empecemos a levantar cabeza, con el estómago lleno y un trabajo no apetece tanto agitar banderas, formar barricadas y pedir referéndums, pues creo que ésa es la clave de nuestra encrucijada: hemos vivido demasiado bien como para aceptar que puedan venir mal dadas.