7 jun 2014

El principio y el final

 
Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro. Winston Churchill
 
Todo comenzó un frío 22 de noviembre de 1975, cuando Juan Carlos de Borbón y Borbón, pasó a ser Juan Carlos I de España. Todo acabó un lunes de junio, cuando en un mensaje televisado anunció su abdicación. Por el medio pasaron no pocas cosas pero creo que en el principio estuvo la clave de todo lo que sucedió.
En la serie "La transición" de la periodista Victoria Prego se emitió el discurso de coronación, incluida su jura sobre los Principios del Movimiento Nacional y sus (hoy polémico, entonces aplaudido) primeras palabras ensalzando al fallecido dictador, creo que merece la pena recuperarlo, verlo con la suficiente distancia y sobre todo, valorar una frase que dice inmediatamente después de su loa al Caudillo: "el cumplimiento del deber está por encima de todo".
No creo que se pueda decir más en un momento tan delicado como aquél y sólo asumiendo la dificilísima situación por la que pasó España desde aquel día hasta la arrolladora victoria socialista en las elecciones de 1982 se puede valorar su importancia para asentar democracia en España, hecho que como diría Eugenio, no sucede todos los días.
Así mismo, llama la atención a las personas en segundo plano, a su derecha la Reina, a su izquierda un simpático crío que pasaba a llamarse Príncipe de Asturias y un general muy importante en aquellos días por su total lealtad a la monarquía: el general Armada, luego supuesto cerebro del 23-F. También destaco, como se hace en el documental la desconfianza generalizada entre unos y otros hacia el ya coronado Rey, (recordemos que le llamaban "El breve") el que no se encontrara un camino de rosas creo que dice mucho en su favor, sólo el hecho de seguir reinando hasta hoy ya tiene su mérito.
Es fácil criticar hoy al todavía Rey, hay motivos para ello, y no sólo anecdóticos, de faldas y cacerías, de vicios pequeños y públicas virtudes, de personaje fácilmente caricaturizable. Para un servidor, la cercanía excesiva (muy típico de los Borbones), la camaradería y el buenrollismo que practicó se ha vuelto en su contra en forma de falta de respeto y deterioro de su imagen. Pero la verdad sus errores, incluidos los de su familia que han sido peores, los trata de enmendar con su abdicación. No obstante creo que su imagen internacional es más que buena y su sintonía con los dirigentes de medio mundo (Marruecos, Iberoamérica, Oriente medio) ha servido a nuestro país.
Pero vuelvo al día del discurso, vuelvo a aquella España asustada, expectante y que desconfiaba de él.  Miro ahora a nuestro país y la verdad es que, como dijo Alfonso Guerra, no lo reconoce ni la madre que lo parió (para bien, evidentemente). No digo que el Rey nos salvara, pero ayudó; no digo que el Rey no se equivocara, pero acertó; no digo que no se pudieran haber hecho esto de otra manera, pero el resultado es óptimo; no digo que la monarquía sea la mejor solución, pero de momento no ha resultado mal.
Todo tiene un final y el pasado 2 de junio llegó. Me quedo con los objetos que le flanquean en el último momento: las banderas de España, la U.E. y una foto de él mismo con su heredero y su nieta Leonor. Creo que dicen mucho de lo que le gustaría que fuera el futuro de España, veremos que en qué termina todo.
Así pues, me conformo con que sucedan dos cosas, la primera que nuestro buen Rey Felipe VI tenga  más acierto en temas familiares, la misma mano izquierda para temas políticos y la misma suerte que su padre, la vamos a necesitar, su destino es el de todos. Y segunda, espero que el deseo de Zapatero (un tipo que desde que no es presidente dice cosas muy coherentes) "espero que el Rey acierte en el momento de dejar la Corona" se cumplan. También pienso que no ha sido el mejor día para abdicar, con el país en un mal momento económico e institucional. Espero que el dinero vuelva a fluir y empecemos a levantar cabeza, con el estómago lleno y un trabajo no apetece tanto agitar banderas, formar barricadas y pedir referéndums, pues creo que ésa es la clave de nuestra encrucijada: hemos vivido demasiado bien como para aceptar que puedan venir mal dadas.

2 comentarios:

Mr. X dijo...

Esta entrada, Dacosica, me anima a recomendar a los lectores de tu blog un libro del visionario periodista Jaime Peñafiel:

http://www.casadellibro.com/libro-el-rey-no-abdica/9788497343305/1819532

Dacosica dijo...

JAJAJAJA, esta imagen que dejo aquí igual os gusta.

http://www.periodistadigital.com/imagenes/2011/10/19/71109_560x280.jpg