28 may 2017

Duffy

En el mundo del espectáculo es muy frecuente que un artista, actor, pintor, etc. goce de repente de un enorme éxito y reconocimiento obteniendo la atención de todos para, con la misma facilidad, desaparecer como si nunca hubiera existido. No obstante, creo, en la música es mucho peor, los casos de cantes y grupos de un gran éxito/disco que luego nunca vuelven a ser lo que fueron son millares. Ignoro el motivo por el que la llamada industria musical o el público les olvida de esa manera mas es evidente que sucede.
En mi opinión me resulta enormemente sorprendente el caso de la cantante galesa Aimee Anne Duffy, más conocida por Duffy por lo fugaz de su éxito y lo inexplicable de su desaparición. Nacida en 1984 en Gwynedd, Duffy se crió con su madre tras la separación de sus padres y empezó en eso de la música a los 15 años. Tras darse a conocer en la versión galesa de Pop Idol consigue un contrato discográfico y publica su primer disco "Rockferry", editado por Polydor para el mercado europeo.
No hace tanto tiempo de esto, casi todo el mundo se acuerda de la canción más exitosa del ya de por sí exitoso álbum: Mercy. Nº uno en toda Europa, gran éxito en EE.UU. De este fantástico álbum con toques pop, blues y soul también fueron canciones famosas Warwick Avenue, Stepping Stone y Rain on Your Parade aunque a mí personalmente la que más me gusta es la que da nombre al disco.
Éste trabajo logró numerosos premios y nominaciones, entre ellos el Ivor Novello al mejor trabajo realizado, que no sé muy bien qué es pero han ganado los mejores cantautores de la historia.
Duffy es una intérprete (y compositora) excepcional, no soy un experto pero es evidente, tiene una voz potente y con personalidad. También es una mujer muy atractiva: bajita pero con piernas bonitas, bien proporcionada, de melena rubia, con labios carnosos... a mí me pone. A lo que voy con esto es que su aspecto no tuvo que tener la culpa, además en la música eso no están importante. Sin embargo Duffy desapareció.
Tras seguir sacando todo el jugo a Rockferry con una edición Delux y romper con su mánager, publica en 2010 Endlessly, un álbum en el que no varía mucho su línea en general aunque alguna canción como Well, well, well sea algo distinta y en el vídeo veamos a una Duffy más sexy y bailona con toques casi funky. Sorprendentemente ése sería su primer y único single: el disco sería un fracaso.
Es posible que sus fans se esperaran otra cosa y la canción que sirvió para promocionar el álbum rompía con lo que de ella se esperaba cuando el resto es más parecido a Rockferry, no sé, es difícil saber el porqué del desastre mas ni la crítica, que alabó su primer trabajo, estuvo de su lado.
Duffy no ha vuelto a sacar un disco y creo que desde 2010 canta en directo, una de las principales bazas todo buen cantante. Ha empezado una, por el momento, discreta carrera de actriz en la que sólo ha sido protagonista de un film de escasa repercusión titulado Secret Love (2015) en el que interpreta, como no podía ser de otra manera, a una cantante.
En fin, cuando veo el enorme éxito de cantantes como Adele o Lily Allen pienso en por qué ellas sí y mi Duffy no. No he encontrado más información que esta para explicarlo será, como comenté al comienzo, que el mundo de la música es así y devora artistas a la misma velocidad que los encumbra sin más explicaciones que "eh nena, estás acabada". O será que ella misma no quiere saber nada de la música, aunque me extraña.
Sus fans seguiremos esperando una reaparición porque la vida, y también la industria musical cuando quiere dinero, da segundas oportunidades.

9 may 2017

McFarlane, Larsen y Spider-man

A finales de los 80 y comienzos de los 90 se produjo un brutal cambio dentro del mundo de los comics de superhéroes en general y en la editorial Marvel en particular. La llegada de nuevos talentos con ideas distintas buscaban por un lado "actualizar" los viejos héroes que ya no conectaban con las nuevas generaciones y por otro hacer más "serios" y respetables los productos ofertados.
Todd McFarlane, nacido en la localidad canadiense de Calgary en 1961 era un joven e insolente dibujante que se había hecho poco a poco un nombre en La Casa de las Ideas empezando en una filial de la misma (Epic) y continuando en El increíble Hulk tras un efímero paso por DC. Su breve, pero intenso, periplo como dibujante del trepamuros marca un antes y un después en la historia del personaje. Junto al guionista David Michelinie ofrece un Spiderman de posturas antinaturales, con una barroca telaraña, en unas historias más violentas y siniestras que nunca donde Mary Jane es ya la esposa de Peter Parker. Crea el personaje Venom el más violento y salvaje de todos los enemigos del hombre-araña, quien es en realidad Eddie Brock un periodista sin escrúpulos que, al apoderarse de él el traje negro de Spiderman, se convierte en un verdadero psicópata.
McFarlane va ganado protagonismo en cada nueva aventura y logra que las ventas del personaje logren cifras de récord, esto le da más poder y decide convertirse en "artista total": dibuja, entinta y guioniza. Para él crea Marvel una colección titulada Spider-man (sin el Asombroso o el Espectacular por delante) donde hace lo que le da la gana. Primero vuelve el Lagarto en la sangrienta "Tormento" (con aparición del ya por entonces difunto Kraven el cazador), luego una aventura en Canadá con Lobezno y termina con el vampiro Morbius en "Submundo". Espectacular dibujo, con viñetas que no respetan el estilo tradicional, ofrece algo nunca visto aunque resulta muy criticado: McFarlane gustó a los nuevos aficionados y puso de uñas a los veteranos.
Pero como dije pronto cambió de aires, tras la excelente "Complot para un magnicidio" y con un croosover en el que aparece X-Force, un grupo entonces incipiente, funda la editorial Image. Le sustituiría un joven llamado Erik Larsen quien al principio sólo ayudaba dado que el dibujante canadiense no llegaba a tiempo de terminar sus obras (una de las razones por las que deja Marvel es los plazos de entrega) y que logrará, él sí, el favor de veteranos y noveles.

Nacido en  Minneapolis en 1962, Larsen empezó de adolescente a publicar sus propios comics amateurs, llegando a Marvel tras pasar por editoriales menores y crear un personaje, Vanguard con el editor Gary Carlson. En la editorial de Stan Lee sobresalió por su tratamiento del personaje Nova pero pronto sustituyó a McFarlane en Spiderman lo cual le llevó a trabajar en cuerpo y alma para la serie.
Manteniendo el tono y en cierta forma el estilo de su antecesor, Larsen ofrece algunas de las mejores historias del trepamuros en décadas, destacando "La venganza de los seis siniestros" en el que se enfrenta al Dr. Octopus, entre otros, y que cuenta con la aparición del bizarro Motorista fantasma, del expeditivo Solo, Hulk, el ya nombrado Nova y Los cuatro fantásticos. Un festín para el fan de Spidey donde historia (del propio Larsen) y dibujo están a un nivel altísimo. Centrándonos en Larsen en comparación con McFarlane, el americano es más detallista, ofrece mejores escenarios y se preocupa menos de las poses del protagonista: todo es más dinámico y tiene un cierto aire al añorado Jack Kirby. Sigue siendo una historia violenta, con muertos (daños colaterales), frenética pero con el personaje igual de sarcástico en sus comentarios y con Mary Jane tanto o más sexy. No obstante la alegría duró poco y Larsen se unió a su colega canadiense en la aventura de Image donde buscaban el control creativo: un eufemismo para decir que querían quedarse con la pasta de los beneficios de su trabajo. No lo veo injusto, ojo, mas no me gusta el cinismo.
Como coda dejar aquí dos curiosidades:
- Larsen tiene el récord de fidelidad a un personaje, en este caso Savage Dragon del que ha escrito y guionizado todos sus números desde su nacimiento.
- McFarlane dejó el dibujo de comics hace años y se dedica más a los negocios, fue  demandado por uno de los autores que colaboraron con él en Image, Neil Gaiman, la cual se saldó a favor del británico como se puede ver aquí.
Referencias:
- Colección MARVEL Spider-man, nº1 "Tormento", nº2 "Submundo", nº3 "Los seis siniestros". Editorial Panini Comics. Comentarios de Julián M. Clemente. (2017)