28 abr 2022

El hermano


Con Tony Scott (Stockton-on Tess, Reino Unido, 1944 - Los Ángeles, 2012) pasa un poco lo que decía Quilón de Esparta "No hables mal de los muertos", todo lo contrario de lo que le pasó casi toda su vida profesional, siendo siempre el "hermano de" Ridley Scott, director cuyo valor para la crítica también ha ido oscilando con independiencia de la calidad de su filmografía. Anthony David Scott empezó en el cine en los ochenta, cuando su hermano Ridley y él se decidieron a seguir los pasos de otros exitosos directores de anuncios publicitarios y video clips musicales como Hugh Hudson ("Carros de fuego") o Alan Parker ("El corazón del Angel") y pasarse al cine aunque, eso sí, su carrera siempre buscó más el éxito comercial que el reconocimiento y los premios.

Para empezar, paradójicamente, Scott empezó su carrera con un film con "pretensiones": "El ansia"(1983) no fue un éxito ni de crítica ni de público. Con un reparto de campanillas (Susan Sarandon, Catherine Denueve, David Bowie, quien aporta una canción con Iggy Pop a la excelente banda sonora), "El ansia" es un film de vampiros modernos, en la estela de la novela "Entrevista con el vampiro" más que con el Drácula original. Un film, empero, algo lento y que, con el tiempo, goza de cierto predicamento y es casi una cult movie. Una especie de fenómeno "Blade Runner" a menor escala. 

Visto el fiasco anterior, volvió a los anuncios, aunque en 1986 se cruzaría en su camino el proyecto que cambiaría su vida "Top Gun: ídolos del aire". Film que contó con la producción de Don Simpson y Jerry Bruckheimer, con los que formaría una fructífera asociación en adelante, Top Gun es hoy un clásico del cine, no tanto por su calidad cinematográfica como por el indudable carisma de sus protagonistas (Tom Cruise, Kelly McGillis) y adecuados secunadarios (Meg Ryan, Val Kilmer, Anthony Edwards o Tom Skerritt, recomendado por su hermano con el que trabajó en "Alien, el octavo pasajero") sus diálogos bordean lo ridículo, su trama es risible y el romance es poco creíble pero tiene ese "algo" que todos éxitos poseen amén un mensaje tradicional, patriota, de exaltación del triunfador que hoy la hace, paradójicamente, muy osada. Un film que crece año a año. 

Inmediatamente, Simpson y Bruckheimer, lo contratan para la secuela de "Superdetective en Hollywood" que se estrena en 1987 con malas críticas y enorme taquilla. El film está muy lejos del original en cuanto a humor y la historia es mucho más floja, Murphy está más desatado que nunca, pagado de sí mismo pero hay que reconocer que los malos tienen enorme empaque (Jurgen Pochnow y Brigite Nielsen) y las escenas de acción son excelentes. 

Tras este éxito, Tony Scott dirige un film "personal", y el primero de varios relacionados con su país favorito: México. Buen conocedor de dónde se movia, "Revenge" (1990) es un film que destaca no tanto por ser la típica historia de venganza, de amistades traicionadas y adulterio como por desarrollarse en México, donde Scott saca gran partido al paisaje, los edificios, las calles, el ambiente en una palabra. El buen hacer del trío Costner-Quinn-Stone y el poco convencional final evitan que la película caiga en el olvido pese a su efectismo y lo previsible de su guion. Una cinta irregular mas nada despreciable. 

Ese mismo año también se estrena "Días de trueno", película producida por el dúo Simpson Bruckheimer... otra vez,  trató, sin éxito, de repetir lo logrado con Top Gun, cambiando el escenario por el de las carreras de la NASCAR de EE.UU. La verdad es que, en sí, no es peor película mas por esos misterios insoldables de los gustos del público, no ha pasado a la historia y es considerada su peor trabajo, cosa que no comparto. Quizás una novata Nicole Kidman no sea lo que era Kelly McGillis (más experimentada para entonces) pero el tema de las carreras creo que está bien llevado, es emocionante y tiene más humor. Robert Duvall, Randy Quaid y Cary Elwes son unos magníficos secundarios que hacen de este film un película a reivindicar. 
"Si tocas a mi hija te meto un paraguas por el culo y lo abro"
Tras este fracaso, Scott vuelve enseguida al ruedo para rodar la que es sin duda, el film que marcará desde entonces su estilo: "El último Boy Scout" (1991). Se juntaron un directo, un actor (Willis) y un productor (Joel Silver) que venían de proyectos fracasados, así que no tenían mucho que perder y se la jugaron el guión de Shane Black, al cual compraron por una millonada y eso que es entre descabellado y pueril. Pero amigo, ¡qué diálogos!, aquí un ejemplo o esa frase de Bruce Willis cuando se encuentra a su mejor amigo en el armario de la habitación de su esposa y le dice: ""Siii, claro, ya sé... cosas que pasan. Podría pasarle a cualquiera, ¿ha sido un accidente, verdad? Te has tropezado, te has resbalado en el suelo, y por accidente se la has metido a mi mujer.. 'oh, perdón, cuanto lo siento señora H, creo que este no es mi día..." . Una jodida maravilla con explosiones, jugadores de fútbol americano que se pegan tiros en la cabeza tras un touchdown, lluvias torrenciales, chistes machistas y persecuciones locas. 

En 1992 se da a conocer en Hollywood un guionista y director fundamental para entender las dos siguientes décadas en lo que al cine americano se refiere: Quentin Tarantino. Ése mismo año, un guion suyo conoce dos adaptaciones: "Asesinos natos" de Oliver Stone y "Amor a quemarropa" de nuestro Scott. Tarantino defendía a Tony como el "hermano listo", quizás para revalorizar su labor por encima de la de Stone mas hay que reconocer que la película del británico es una auténtica revelación pues resulta un film de acción pero con corazón, salvaje pero romántico. El espléndido reparto (Walken, Hopper, Arquette, Oldman, Pitt) y el acertado pulso del realizador nos ofrecen una obra que ya sí tendrá unas características que se reptirán en su carrera: tiroteos multitudinarios, personajes alocados y sin muchas luces, México como lugar de huída, violencia y mugre estilizadas... Una película completísima y, sin duda, de lo mejor de su autor.

Paradójicamente, Tony Scott no reincidió en la temática del thriller que ya le era conocido, aunque gracias a ello comenzó una feliz colaboración con el actor Denzel Washignton. "Marea roja" (1995), es otra colaboración con el dúo Simpson/Bruckheimer, que sigue la estela films sobre la guerra fría con el siempre agradecido género de "peli de submarinos". En manos de otro el resultado habría sido un film directo a las estanterías de los, por entonces, numerosos videoclubs, mas Scott sabe sacar todo el partido al excelente guion de Michael Schiffer, la música de Hans Zimmer y una dupla de actores, Hackman-Washington en estado de gracia. Además, los secundarios son excelentes (Dzundza, Mortensen, Gandolfini, Steve Zahn...) y los retoques en los diálogos de Tarantino, ponen la guinda final. Tony Scott es ya un director imprescindible en el cine de género en Holllywood.

Resulta curioso que, en el mejor momento de su carrera, Scott se decantara por dos films tan típicos como "Fanático" (1996) y "Enemigo público" (1998), ambos tan correctos como escasamente memorables. El primero es un thriller con ínfulas sociales sobre un aficionado al béisbol (un pasadísimo Robert De Niro) obsesionado con un jugador (Westley Snipes). La verdad es que poco se le puede reprochar al film mas no hay ni la brillantez visual, ni la mala leche, ni el humor negro de otros de sus films, con lo cual tampoco hay mucho que destacar. 
"La cabeza de tu mujer es un tobogán de piojos"
El segundo es sólo un poco mejor, aquí un acelerado Will Smith se ve envuelto en una enrevesada trama que implica al servicio secreto (Jon Voight) en el asesinato de un senador. La verdad es que se notan las influencias de films como "Impacto" de Brian de Palma y las películas conspiranoicas de los años 70, lo cual hace que, casi sin querer, se gane el interés del espectador. Lástima que le sobre metraje, el personaje de Hackman tarde demasiado en salir y los agujeros de guion nos hagan pensar en si la inteligencia no es tan inteligente. A su favor, un final curioso y una profética reflexión sobre la intromisión de los estados en la intimidad de las personas hasta el punto de destrozar sus vidas si se lo proponen. 

A partir de aquí empieza la época más interesante de Scott, con films que siempre se pueden enmarcar en el género del thriller mas con interesantes variantes. "Spygame" (2001) resulta ser una película de espías pero con inconfundible sello del realizador inglés. Siempre rodeado de grandes estrellas, aquí Scott rueda una película con menos acción y más suspense, a la que quizás le falte unidad y le sobre duración. Por contra, el enorme carisma de los actores (Pitt está por encima de Redford pese a salir menos) y lo interesantísimo de la trama lo convierte en una obra muy destacable. 

"El fuego de la venganza"(2004) tiene la bien merecida fama de ser la mejor obra de su autor y no es de extrañar. A su talento en las escenas de acción y suspense, a la presencia de un Washignton sobresaliente, hay que sumar lo bien que utiliza los escenarios en México (otra vez), su conocimiento del lado más salvaje y de sus costumbres más bestias. Con un indudable tono dramático que ya no abandonaría hasta el final de su carrera, "El fuego de la venganza"es una pelícual oscura, sin esperanza, brutal y ambiciosa en el buen sentido, que no deja indiferente y muestra el enorme talento de un realizador para contar una historia más con la fuerza de sus imágenes que con la crudeza de la historia. Un film modélico. 
Sí, es una película que merece la pena. 
"Domino" (2005) es, en mi opinión, su film más personal, no sólo porque es la biografía de una amiga suya (la cazarrecompensas Domino Harvey) sino porque están todas sus obsesiones (México), sus tics (es un delirio visual), su humor (a cargo de Ian Ziering y Brian Austin Green que hacen... ¡de ellos mismos!), las interpretaciones desatadas (Rourke está tan imposible como memorable), añadido un juego temporal (la película es, en parte, un flashback) que la hace aún más jugosa. Pese a estar basada en hechos reales es completamente inverosímil, pero no importa, eso es Tony Scott y a quien no le guste que no se acerque a esta película. Bueno, su tiroteo final vale por toda la película, no me hagan caso si les digo que, para mí, es su mejor título.

Con la actividad frenética que le caracterizaba, Scott rueda justo al año siguiente la interesante "Déjà Vu", el cual también es un thriller pero donde la tecnología tiene un papel fundamental. Ambientado en la Nueva Orleans post huracán Katerina, es el típico film de "terrorista ocasiona una masacre" pero con giros cada vez más insospechados en el argumento. La virtud del realizador es hacer que estas ideas tan descabelladas resulten coherentes para el espectador y que la resolución acabe resultando realmente interesante. Tiene varias pegas, como el tema del romance, que no funciona, creo que es algo habitual en las películas de Washington, un actor poco dotado para esas "labores", además de desaprovechar mucho al malo (Jim Caviezel) u otros secundarios (Val Kilmer, Paula Patton). Aun así, es muy entretenido, ofrece una original forma de "viajar" en el tiempo, es un film más sutil de lo que parece (ojo a los logos que salen al comienzo de la película, son una señal) y saca partido de la ciudad como escenario, a veces degradado, a veces inquietante. 

Remake de un buen thriller de los 70 (Scott admiraba mucho el cine de esa época) "Asalto al tren de Pelham 123" (2009) se aleja del original no sólo por actualización a los nuevos tiempos (tecnología a tutiplén con ordenadores y móviles) sino cambiando la trama de manera inteligente. Es verdad que el original, Walter Mathau, era el típico antihéroe de los 70, antipático y feo, cascarrabias y listo y que, en contraste, Washington resulta demasiado íntegro, incluso cuando conocemos su "debilidad", no hay quien no lo quiera. Por contra, el malo, un excelente John Travolta, se gana cierta simpatía y solo sus ataques de ira le convierten en alguien reprobable por sus actos. Gandolfini compone un original alcalde, personaje que normalmente en estas películas es un mero tópìco, mas aquí resulta fundamental para la trama ¿quién dijo que las películas de Scott no tenían personajes interesantes?
"Imparable", un film sobre el compañerismo y la profesionalidad
La última película antes de su tempranero fallecimiento fue "Imparable" (2010), una obra que, de no prestar atención, quedaría fácilmente etiquetada en "otra de acción y catástrofes" u otra de Denzel Washington cuando ofrece mucho más. Inspirada en un hecho real, es un film que destaca, sobre todo, por ser una loa a la profesionalidad, al trabajo bien hecho, al currito que no se escaquea y al heroísmo. Un film trepidante que el que llegas a pensar realmente que todo va a terminar faltal, donde no faltan las desdichas, los personajes mezquinos y todo un estudio sobre la actitud del hombre ante las dificultades además de una pizca de crítica social. No es peregrino pensar que el protagonista tenga algo del propio Scott, un realizador que siempre dio lo mejor de sí mismo sin hacer caso a los desprecios de la crítica, que siempre fue honesto en sus films y que hasta el última día ofreció un trabajo impecable. Ahí es nada que una película comercial resulte, en el fondo, un retrato de uno mismo. 

Imágenes: Scott free productions, New Line cinema, 20th Fox, Columbia pictures, Paramount pictures, Disney y Universal Pictures.

10 mar 2022

Más versiones

 En tiempos convulsos de guerras e inflación galopante, donde el Gobierno te dice descaradamente que tu dinero está mejor en sus manos , cuando poner la simpre manipuladora TV es ponerse de mala leche, es mejor la música, que amansa a las fieras. Porque entrar con un lanzallamas en la sede de una eléctrica o marcarse un final tipo "El club de la lucha" es bueno para desestresar pero peligroso para integridad física. 

Hace años le dediqué una entrada a las versiones de temas famosos del rock y el pop y hoy voy a volver a hacerlo porque se me pone ahí, ¿saes? Pos eso.


Alien Ant Farm, "Smooth Criminal"(2001)

Grupo punk-rock de larga actividad (más de veinte años, con idas y venidas), Alien Ant Farm tuvo su mayor éxio con esta memorable versión de la no menos memorable "Smooth Criminal" de Michael Jackson. Su trepidente guitarreo, un vídeo musical divertido y el valor único del original hacen de esta versión una más que digna canción de un clásico. Es difícil llegar a hacer eso y aunque poco más se ha sabido de ellos fuera de su país tienen ganada la fama, merecidamente, por ello. 

Lástima que un accidente de tráfico en nuestro país supusiera la trágica muerte de su chófer y una grave lesión en una vértebra del cantante. 


Manzanita, "Un ramito de violetas" (1981) 

Version aflamencada de la famosa canción de Cecilia, es una demostración de lo lamentable que fue la pérdida del cantante madrileño cuando sólo tenía 48 años. Jose Manuel Ortega Heredia, Manzanita, formó parte del grupo Los Chorbos, pioneros de la rumba urbana marginal, sin ellos los Chichos serían impensables, además de un cantante y compositor de pop y flamenco excelente. 

Volviendo a la canción, esta es de las que aportan algo evidentemente nuevo, no se limita a cantar lo mismo y ya. El resultado es igual de bello que en el original, aunque menos cursi y más sentido. Manzanita vive en nuestros corazones, en sus más de 10 álbumes de estudio y recopilatorios. 


Can't take my eyes off you, varios artistas

Probablemente una de las canciones más versioneadas de la historia, el original (magnífico) es de Frankie Vallie en 1967 pero desde entonces, en especial desde los 80, no ha dejado de tener versiones, casi todas estupendas. La primera fue al año siguiente por el artista británico Andy Williams. 

No me puedo quedar con ninguna, es la verdad, me gusta hasta la que cantó el malogrado actor Heath Ledger el la simpática "Diez razones para odiarte" (1999, Gil Judger). Las hay muy discotequeras como la de Gloria Gaynor o el grupo descaradamente gay Boys Town Gang; Motown (Diana Ross & The Supremes), tecno-pop (Pet Shop Boys) y en español, la magnífica versión flamenca de Alba Molina. Lo dicho, difícil elegir.


Kiss, Tom Jones (1989)

Adaptando (porque Tom Jones es un estilo en sí mismo) la canción del gran Prince (o como se hiciera llamar entonces), Tom Jones resucitó tras algunos años oscuros, alejado del éxito del que disfrutó en los 60 y principios de los 70 del siglo pasado. 

Si hay una palabra que defina a esta canción es sexy y, claro, Jones es un tío súper sexual, con una voz profunda y potente, de minero galés, que decidió pasar del hilito de voz insinuante del artista de Mineápolis y usar su chorro acústico dándolo todo. El resto es historia.

Bueno, pues nada más, les deseo buenos días y recuerden: en tiempos así, pagar en efectivo y no pedir factura es un deber patriótico. No sé si me explico. 

13 feb 2022

La mujer que arruinó mi vida

Roger Willoughby (Rock Hudson) es un impecable y eficiente vendedor de material de pesca de unos grandes almacenes de San Francisco. Sus clientes le tienen por un experto, ya que ha escrito un libro sobre cómo pescar con caña.  El problema es que Willoughby no ha pescado en su vida, algo que, por supuesto, nadie sabe. En ese momento aparece en su vida Abigail Page (Paula Prentiss), relaciones públicas de un lujoso camping que regenta el padre su mejor amiga Isolde (María Perschy),  y propone al jefe de Willoughby, (John McGiver), el que Willoughby participe en un campeonato de pesca para disgusto de él.

Última de las comedias que realizó el maestro Hawks, “Su juego favorito” (1964) responde al mismo esquema que la celebrada “La fiera de mi niña” (1938) de la que, por cierto, llega a plagiar una escena entre Hudson y Perschy, el famoso gag del vestido roto que ambos tratan de ocultar caminando al unísono.

Realizada cuando ya el género había alcanzado su esplendor y empezaba a declinar, “Su juego favorito” es un film notable, dotado de una comicidad descacharrante, a ratos realmente aparatosa (todas las escenas donde el desgraciado Willoughby trata de pescar, el oso en moto, la inundación final), con toques picantes (la lluvia que moja las camisas de Abigail e Isolne, mostrando todos sus encantos; el equívoco con ambas en la cabaña de Willoughby cuando su prometida Tex -Charlene Connors- les sorprende tras una agitada noche) y sobretodo una acidez tremenda sobre el trabajo, el mercantilismo, la mentira y el evidente cambio social que ya estaba sucediendo en aquellos años, con la mujer accediendo a puestos de trabajo antes exclusivos de los hombres con todo lo que ello significaba.


Evidentemente aquí tenemos a una Abigail (magnífica Paula Prentiss) que encaja perfectamente en el modelo de mujer hawksquiana, fuerte aunque femenina; alocada aunque nada estúpida; con carácter pero que sabe engatusar al hombre en quien ha puesto su objetivo con ardiles femeninas clásicas: llantos, humillaciones, zalamerías, chantajes… una perla tan adorable como temible y siempre con una amiga (la bellísima María Perschy) alcahueta y cómplice.

Del otro lado el hombre típico de hawks, de impecable aspecto, serio, quien se muestra huraño al primer contacto con la dama (ella le quita la plaza de aparcamiento con un descaro impertinente) mas éste se va desmoronando ante una mujer que es como la tormenta del final de la película: alguien que lo arrastra al desastre y con ello, al amor. La imprevisibilidad de la vida le golpea e igual que logra pescar accidentalmente peces sin saber pescar se ve escayolado para evitar concursar... viendose oblidado a romper esa escayola porque está mal puesta y ya vuelve a ser necesario su concurso.

Como siempre, aunque sea tópico, destacar la labor de todos los secundarios, esos pescadores veteranos, ese falso indio chantajista (un impagable Norman Alden), el ya mencionado John McGiven o la despechada novia de Willoughby, Charlene Connors; también la banda sonora de Henry Mancini, en plena forma, el fabuloso guion, que mantiene el ritmo en las más de dos horas de duración del film y, finalmente, al siempre infravalorado Rock Hudson, un actor cómico excelente, que aquí se tiene que lucir físicamente (caídas y chapuzones) además de dotar a su personaje de una rabia nada contenida1 que sabe transmitir al espectador, el cual le contempla con una mezcla de simpatía y piedad.

1. imposible ver un hoy un producto, novela, serie o película, en la que el protagonista le diga a la chica que desea partirle la cara, cuando el público además también lo desea.   


Título original
Man's Favorite Sport?
Año
Duración
120 min.
País
Estados Unidos
Dirección
Guion
John Fenton Murray, Steve McNeil
Música
Henry Mancini
Fotografía
Russell Harlan
Reparto
Productora
Universal Pictures

29 ene 2022

¿Qué te ha pasado Stephen? antes molabas

Los que me siguen con una cierta fidelidad (el bueno de Doyle y poco más) saben de mi veneración por el escritor de género fantástico Stephen King. En esto no soy nada original, lo sé, pero no quita para reconocer que entre la copiosa producción del autor existan algunas obras destacables incluso alguna realmente magistral. Dicho lo cual, no conviene endiosar a nadie, más que nada porque igual el punto de vista, el momento vital o simplemente la brutal publicidad con la que cada obra de este escritor es recibida canta, cada vez más, a publicidad comprada. No me parece mal, pero aquí estoy yo para dar cera al tío Stephen que ha perpetrado un par de desastrosas obras en los último tiempos que no se come ni el ácido. 

Molly Ringwald y Gary Sinise en la primera adaptación de "Apocalipsis"

Mas sería injusto sacudirle porque sí, teniendo en cuenta que uno de mis más recientes acercamientos al autor es la excelente "Apocalipsis" (1990). Ojo que hablo de la segunda versión, pues la primera, "Danza macabra", se editó en 1978, con varios cortes por parte del editor. Aquí podemos hacer un inciso: King es ya en 1990 un autor de enorme éxito y, como tal, dueño de su propia obra, si bien eso no quiere decir que esa reedición sea superior a la original. Antes al contrario, creo que en varios pasajes, sobre todo al final, el escritor de Portland se extiende en demasía y agota al lector. Tengamos en cuenta que se trata de su obra más extensa (junto con "IT") lo cual la convierte, inevitablemente, en un libro irregular. 

No obstante, esta obra es todavía la más vendida por el autor en su país natal y no me extraña: es la que más y mejor reflexiona sobre EE.UU., sus miserias, sus grandezas, su gente, su paisaje, su clima... es cierto que la "plaga" de la que se habla en el título original es el desencadenante de todo mas no deja de ser un hecho histórico a partir del primer tercio del libro. Muchas cosas pasan después, muchos personajes dejan de aparecer y, la mayoría, no empiezan a "existir" hasta entonces. 

Randall Flagg según Bernie Wrightson

Coincido con la opinión generalizada en que ese primer tercio es brillante, una descripción del inicio del desastre (una supergripe que mata al 99% de la población mundial) organizado por la propia incompetencia de unos humanos que jugaron a ser Dios. Pero también hay buenos momentos después, como todo lo relacionado con el diabólico Randall Flagg (uno de los mejores malos de la carrera de King) y su "reino" en Las Vegas, la huida de Nueva York por el túnel Lincoln por parte del cantante Larry Underwood, la formación de una nueva comunidad en Colorado, al amparo de la centenaria Abigail Freemantle, la agónica supervivencia de Stuart Redman, gracias al perro Kojak ... Pero sin duda es en la descripción y desarrollo de los personajes donde King hace su mejor trabajo. Abigail y la historia de su vida, una mujer creyente a su pesar, sabia y decidida; Tom Cullen, un joven con retraso mental pero enorme sentido común y capacidad de supervivencia; Nick Andros, un sordomudo carismático e inteligente; Fran Goldsmith, la joven embarazada que madura a lo largo de la obra, mostrando un enorme coraje y determinación por sobrevivir por ella y por su futuro bebé... Por no hablar de los malos que tienen siempre algún motivo para ser como son. 

Y llegados aquí damos un enorme salto en el tiempo hasta llegar a las dos últimas obras de King hasta la fecha, las mediocrísimas "Después" (2021, ed. Plaza y Janés) y "Billy Summers" (ídem).

La primera, al menos, tiene la decencia de ser una obra con afán "menor", King busca una historia sencilla, nada original (un niño que ve muertos, ¿dónde habré visto esta historia?) y con algún guiño a otras historias del autor (La torre oscura o It), una referencia para sus fanáticos que me parece estupendo. Una lástima si lo que contara no fuera un montón de topicazos dentro del género cubierto, y ahí está lo pero, por un barniz políticamente correcto que en un autor como él chirría escandalosamente. Por qué los malos son de derechas, por qué los buenos son "progresistas" y, lo peor de todo, por qué esa resolución de la trama es tan ridícula y llena de moralina. Eso sí, final abierto no vaya a tener éxito y pueda crear una saga que termine tan mal como la de "Mister Mercedes", algo que le ocurre desde sus inicios, por cierto. 

La segunda es aún peor. Ni me molesto en criticar el que los personajes negativos sean concejales del partido republicano o lleven pegatinas en apoyo a Trump en el coche, es tan zafio que ni merece la pena criticarlo. Pero hombre, cúrrate un poco más la trama, hazla más verosimil (todo apesta desde el principio, si el "bondadoso e inteligente" asesino a sueldo Billy Summers se lo huele, por qué cae en la trampa), si lo que te interesa contar empieza pasado el primer tercio, no nos hagas comernos un montón de mierda, con perdón, de doscientas páginas. Luego pasa "algo" y desde entonces sí, es una novela de King, con referencias a otras (nada menos que a "El resplandor") pero para entonces es tarde y ya la suerte de los personajes importa poco, por lo menos a mí. 

Antes de terminar no puedo acabar sin destacar la "evolución" ideológica del autor de Maine: si la Abigail (mujer negra, nada menos) era una convencida republicana arruinada por los impuestos abusibos de los demócratas, Billy Summers es un tipo que se encuentra con familias de color que son encantadores vecinos, republicanos imbéciles y/o malvados y mujeres maravillosas de izquierdas. 

Resumiendo, King ha dejado de ser quien era y, por desgracia, no parece que vuelva a serlo. 

3 dic 2021

Cine 2021

 Tras una larga ausencia, retomamos con ganas Dacosica y lo hacemos con uno de los temas favoritos del este blog: el cine. Sólo se comentan películas hasta el verano porque desde entonces no me doy un paseo por las salas cinematográficas pero creo que son títulos interesantes como para hacerse ua idea de lo que has deparado 2021, el año del terrorismo informativo (ya me explicaré, si puedo, otro día). Ahí vamos.


Un amigo extraordinario (2019, Marielle Heller)

Película que ha valido la enésima nominación a los Premios de la Academia para Tom Hanks, es una agradable sorpresa dentro del trillado género de los filmes biográficos. Aquí se trata de la vida, parcial, de Fred Rodgers, un bonachón presentador, marionetista y ministro presbiteriano que dirige un programa infantil que todo el mundo adora.. salvo un periodista (Mathew Rhys) que se ve obligado ha realizar un perfil del personaje que no resulta ser lo que él esperaba. 

El film puede caer, sobre todo en los últimos minutos, en ciertos trucos lacrimógenos pero es tan fascinante por su planteamiento y desarrollo que se gana un interés bien merecido. Un drama en que se atrapa al espectador más hostil como lo hacía Fred: con una honestidad y bondad desarmantes.  

Godzilla Vs Kong (2021, Adam Wingard)

Nueva entrega del llamado "Monsterverso" que se convirtió en el blockbuster del verano. Tiene todos los ingredientes para ser una película popular: entretenida, espectacular, impactante y previsible (no es una crítica, da lo que promete). Da la sensación de que este tipo de tramas resultan más entretenidas cuantas menos explicaciones pseudocientíficas se den, más destrucción haya y cuanta menor importancia tengan los personajes humanos. 

Mención especial para toda la parte que se desarrolla en el centro de la Tierra, espectacular e imaginativa. Un único pero: el pegote de la trama protagonizada por Millie Bobby Brown, que es un poco cargante y apesta a refrito de Stranger things

El color que cayó del cielo (2019, Richard Stanley)

Producción Nexflix, adaptación de uno de los mejores (para el autor, cosa en la que coincido) relatos de Howard Phillips Lovecraf, era ya de inicio un proyecto bastante difícil y que, por desgracia, se queda lejos de cualquier objetivo que buscara lograr, ya fuera asustar, impresionar o hacer una crítica hacia la institución familiar. 

Para los que no conozcan el relato original, en esencia, lo respeta bastante aunque aquí es muchísimo más explícito, más gore, algo que jamás entenderé en las adaptaciones de un autor, más dado a sugerencia. Es verdad que los efectos visuales y sonoros son excelentes y que impresionan algunos momentos (la "fusión madre-hijo" es bastante fuerte) pero al final se queda en tierra de nadie: termina agotando, resulta previsible y fuerza a Nicolas Cage hacia una de sus ya habituales excesos interpretativos. 

El Rey de Zamunda (2021, Craig Brewer)

La esperada continuación de la famosa comedia ochentera de John Landis fue, como por desgracia esperábamos, un fiasco tremendo. Tratando de repetir la misma fórmula, Craig Brewer y sus poco inspirados guionistas no logran sacar una simple sonrisa al espectador en sus casi dos horas de largo, muy largo, metraje. Ni rastro de la opulencia en los escenarios tan típica de Landis, ni un ápice de humor gamberro, ni un humorista de la nueva hornada que llame la atención... sólo el ya gastado gag de la barbería, con Murphy haciendo algunos chistes políticamente incorrectos y un inspirado Wesley Snipes salvan, en parte, la sensación de tiempo perdido. 

Eso sí, que no falte la pizca de moralina y mensaje de filosofía woke. Qué pena. 

Spirit: Indomable (2021, Elaine Bogan, Ennio Torresan Jr)

Avasallada por esa apisonadora multimillonaria que es Disney, Dreamworks y otros estudios de animación tratan de lograr hacerse un hueco en las carteleras aunque sin arriesgar y siguiendo las fórmulas de su abusón rival. Así lo van a tener difícil para sobrevivir por más que esta adaptación de una serie pensada en el público infantil femenino no tenga mucho que ver con la enérgica Spirit, el corcel indomable (2002). Para gustos los colores y si bien la animación es tirando a regular (dados los tiempos que corren) y se insiste en la misma gesticulación de siempre de los adultos (es cansino ya los mohínes y aspavientos vistos mil veces en otras tantas películas), la verdad es que la película va de menos a más, tiene un interesante mensaje de exaltación de la amistad y su ambientación en el salvaje oeste nos ofrece unos paisajes muy bellos además de recuperar al tren como un escenario siempre atractivo para cualquier trama.

"A todo tren: destino Asturias" (2021, Santiago Segura)

Santiago Segura ha sabido adaptarse a la perfección a los difíciles tiempos y tras agotar el personaje de Torrente, convertido en el nuevo Mariano Ozores, ha encontrado en el cine familiar un hueco que le ha mantenido en la cresta de la ola logrando éxitos más que merecidos. Siguiendo un poco el estilo de la saga "Padre no hay más que uno" (2019), Segura vuelve a mezclar comediantes de muy diferente estilo (Leo Harlem, Florentino Fernández, David Guapo) con enorme acierto, ofreciendo un humor blanco, ayudado por el carácter itinerate del film (qué pocas películas se hacen en España sobre... España) para todos los públicos y con una factura formal más que digna. Sí, los niños son un poco cargantes pero los chavales también tienen derecho a ver gente de su edad en la pantalla haciendo el ganso. 

Me alegro de su éxito y sobre todo del fracaso del cine Español "comprometido", un producto que no es más que un cine vendido al poder, aburrido, lleno de clichés y, éste sí, profundamente casposo. Se jodan.

Esperemos que el año venidero sea mejor, no sólo en lo cinematográfico. ¡Feliz Navidad a todos! 

Imágenes: TriStar pictures, Warner Bros., Netflix, Dreamworks y Bowfinger International Pictures.

18 jul 2021

La Euro

Con un año de retraso, por motivos más que evidentes, se disputó una entretenida Eurocopa que terminó con el triunfo de Italia, el equipo que (casi) todo el mundo quería. No tengo nada en contra de Inglaterra, país que es (¿era?) el último reducto de las buenas costumbres y el estilo pero con lo del BLM y otras pamplinas uno no puede sino simpatizar con esos caraduras simpáticos que son los italianos. Vamos, pues, a analizar el papel de las selecciones más destacadas en el torneo que, vaya usted a saber la razón, se llamó Euro 2020 disputándose en 2021.

España, el bloque de Lucho.

Tras una excesiva polémica por la lista de Luis Enrique, donde faltaban veteranos y madridistas (lógico, los posibles convocados estaban lesionados) y con Morata en el ojo del huracán, la selección española hizo un torneo excelente, de menos a más, cayendo como siempre, cuando hizo su mejor fútbol. Tras una lastimosa primera fase, el conjunto español hizo un partidazo ante la decadente pero peligrosa Croacia y sólo se complicó por errores propios. En cuartos se pasó de milagro, siendo peor que una Suiza sólida, merecedora de mejor suerte. Luego vino lo de siempre, los penales, el jugamos como nunca, perdemos como siempre y regusto amargo a lo que pudo ser y no fue. 

Lo bueno: selección joven y competitiva para años. Lo malo: los ataques de entrenador de Luis Enrique y la usencia de gol.

Francia, la casa de los líos.

Francia se fue, por sorpresa, pronto de un torneo al que parecía destido a ganar. Las razones pueden ser muchas: lesiones (se quedó sin laterales izquierdos), mala suerte (que la tuvo) mas sobre todo se impone el mal ambiente, la lucha de egos y la falta de liderazgo de algunos (hola Mbappe!) en momentos importantes. No sé si seguirá Deschmps pero si lo hace, igual debería sacrificar a algún buen futbolista en aras de una mejor convivencia y rendimiento deportivo. Es solo una opinión. 

Lo bueno: los partidos contra Alemania y Portugal. Lo malo: es un equipo sin alma.

Bélgica, la generación que nunca triunfa.

Mucho se ha escrito en los últimos años sobre esta selección, dirigida con indudable acierto por el español Roberto Martínez, anunciándonos que los De Bruyne, Lukaku, Courtois o los hermanos Hazard serían la nueva "Naranja mecánica". Pues nada, aunque es innegable la calidad de estos futbolistas, su capacidad competitiva parece que les llegue sólo para alcanzar los cuartos de final en cualquier torneo. Bien es verdad que perdieron contra Italia, campeona, y que hicieron una gran primera fase. Mas no es menos cierto que su futbol empieza a ser previsible y la edad de sus futbolistas, muy alta como para esperar un éxito. Su hora, da la sensación, pasó sin pena ni gloria. 

Lo mejor: Lukaku y Hazard (el bueno). Lo peor: su fútbol insulso y Hazard (el malo). 

Portugal y Alemania, fin de una era.

Ambas selecciones se fueron para casa demasiado pronto y ambas selecciones dieron la sensación de que igual podrían haberse marchado antes o, con un poco de suerte, después. A las dos les ha pasado lo mismo: la mezcla de veteranos y noveles no cuajado añadido a otros graves problemas: Portugal en el mediocampo y en la portería, Alemania con el gol.  Luego cada uno tiene sus cosas, las nuevas generaciones portuguesas no parecen dar la talla, mientras que quizás el seleccionador alemán ha vivido demasiado tiempo de las rentas.

Lo mejor: Cr7 y algún joven (Havertz y Gosens). Lo peor: Rui Patricio y los jóvenes; Alemania no tiene un "9" de calidad. 

Los finalistas fueron los mejores. 

Tanto Italia como Inglaterra fueron los mejores. Además, ambas selecciones se "cargaron" a buenos equipos por el camino, como fue el caso de Italia con Bélgica y España y los británicos con Alemania. Los transalpinos mostraron un juego alegre (recuperando la tradición de jugar por banda), agresivo y ofensivo salvo con nosotros, aunque eso también lo hicieron bien. Sin estrellas pero con el mejor portero del torneo y gracias a jugadores de un nivel medio-alto en todas las posiciones: Chiesa, Insigne, Verratti, Bonucci, Spinazzola o el inefable Chiellini, Italia volvió a levantar la Eurocopa. 

Los pross son un sólido conjunto que llegaba con muchos jugadores en su edad idónea: Kane, Sterling, Maguire, Pickford...pero me da la sensación de que sus "jugones" (Rice, Foden, Mount) no terminaron de dar la talla. Si a eso le añadimos una desastrosa tanda de penaltis en la final pues ya tenemos el cóctel perfecto para una derrota frustrante. Aún así, en año y medio, mundial para resarcirse. 

Coda: Holanda cambió de nombre y volvió a ser un bluff. Buen torneo de checos, daneses y ucranianos.

29 jun 2021

El musical según dacosica

 Si hay dos géneros cinematográficos genuinamente americanos esos son el western y el musical. Este último es el que mejor refleja el concepto de espectáculo y entretenimiento que existe en los EE.UU. Saltando del teatro al cine, el musical a ofrecido alguna de las mejores películas del séptimo arte, fue el género del que más films se estrenaron durante las décadas de los 30 y 40 y en dacosica vamos a hacerle un merecido homenaje mezclando, como siempre, obras capitales con otras más personales, tratando siempre de buscar un equilibro entre lo clásico y lo moderno. 


Melodías de Broadway 1955,
Vicente Minelli (1953)

Rodada ya en un momento de madurez del género, cuando el entretenimiento no era sólo lo que se buscaba con este tipo de películas, el gran maestro del género (con permiso de Kelly y Donen, claro) ofreció una película que era un homenaje a Broadway (a quien tanto debe Hollywood) usando como pretexto una leve pero interesante línea argumental: una vieja estrella (Fred Astaire) vuelve a los escenarios y sus amigos (Oscar Levant y Nanette Fabray) escriben un espectáculo con la esperanza de reverdecer viejos éxitos. Además de la interesante reflexión sobre el mundo de la farándula, lo fugaz de la fama y la falsedad de ciertos comportamientos, quedan para el recuardo tres números musicales antológicos: Shine on your shoes, antológico número de Astaire; The girl hunt, con la sensual Cyd Clarise en todo su esplendor; y el apoteósico Dancing in the dark, una maravilla entre estos dos portentosos bailarines (y actores) en un romántico Central Park. Si la perfección existe, esto se le acerca mucho.  


My Fair Lady, 
George Cukor (1964)

Reconozco que Mi bella dama (título comercial en España) no me llamó la atención en absoluto la primera vez que la vi. Se me hizo pesada, aparatosa, agobiante en sus impresionantes decorados y vestuario (del gran Cecil Beaton) y artificiosa a más no poder. Pero hoy día resulta que esos, digamos, defectos han pasado a ser virtudes a las que añadir a una trama realmente sólida (cosa no muy habitual en el género) basada en la famosa obra de teatro "Pigmalión" de George Bernard Shaw. El personaje del padre, incorporado con gran acierto por Stanley Holloway es tan genial como cómico por su desarmante forma de razonar. Estamos pues ante un musical donde se impone "lo que se canta" a "cómo se canta" o se baila. No hay grandes coreografías y temas que permitan el lucimiento de los cantantes pero sí de los intérpretes, de ahí que Rex Harrison (quien interpretó el personaje en Broadway y cantó sus canciones en directo) y Audrey Hepburn estén memorables. De hecho, esta es para mí la mejor interpretación de la actriz, que sabe pasar de la vulgaridad y la comedia, a la elegancia y el drama con una facilidad que sólo las estrellas como ella podían hacer: una película imprescindible. 


 Mary Poppins
, Robert Stevenson (1965)

Disney hace, desde los años 50, unas producciones de acción "real" de tanta calidad (o más) como su división animada. Si ya en 1954 produjeron la que es sin duda mejor adaptación de Verne, "20.000 leguas de viaje submarino" (Richard Fleischer) el propio Walt Disney en persona se empeñó en que el exitoso libro de P.L. Tavers tuviera una magnífica adaptación, y a fe que lo fue. La música fue compuesta por Richard y Robert Sherman, ofreciendo unos números musicales antológicos con canciones míticas como "Chim chim Cherr-e" (ganadora del Oscar) o la divertidísima "Supercalifragilísticoespialidoso" en la vistosa escena de las carreras de caballos (¡como My Fair Lady!). Los magníficos efectos visuales, aún hoy impresionantes, y la espléndida mezcla acción real y animación hacen del film de Stevenson un espectacular musical y una película cómica e infantil de primer orden con unos números de baile gimnásticos, si se me permite el adjetivo. Puede que el resultado final no fuera del agrado de la autora (que no permitió más adaptaciones... en vida) pero como película en sí misma es una abra maestra del cine en general y del musical en particular. 


Tommy
, Ken Russell (1975)

En los 70 el género estaba en decadencia pero las bandas de rock sinfónico y las adaptaciones de los musicales de Broadway lo resucitaron... momentáneamente. Ken Russell es un personaje en sí mismo: fan de la música clásica, sus films son temática y visualmente excesivos, o los odias o los amas. Sin embargo la adaptación de la ópera rock de los Who, resultó tener un sabio equilibrio entre sus ocurrecias visuales y lo desmadrado del guion, con una música, cañera y sin tregua (no para en los más de 100 minutos de metraje) del grupo británico liderado por Roger Daltrey. El argumento ya avisa de que vamos a ver un desfase: un niño contempla el asesinato de su padre a manos del amante de su madre (Oliver Reed), esta (Ann Margret) le pide que haga como que no ha visto ni oído nada, quedando traumatizado, volviéndose sordo, ciedo y mudo. El pobre sufre durante su infancia y juventud toda clase de humillaciones pero por la pantalla desfilan nada menos que Tina Turner, Eric Clapton o Jack Nicholson para hacernos esto más llevadero. Encima, el chico es un genio de las máquinas de pin-ball y gana al campeón del mundo, un indescriptible Elton John, en una partida multitudinaria. Un film de los que ya, por desgracia, no se hacen, lleno de escenas de masas y un gusto estético realmente alucinado. 


Grease
, Randal Kleiser (1978)

Uno de los musicales más populares de la historia, adaptación del no menos exitoso musical de Jim Jacobs y Warren Casey, es ya una película de culto con total merecimiento, consiguiendo formar parte de la cultura popular. Sus canciones, hoy día conocidísimas, están interpretadas magníficamente por Travolta y Newton-John los cuales son, gracias a su inigualable carisma, los principales "culpables" del éxito del film. Pero no menospreciemos el trabajo de los secundarios, desde humoristas como Sid Caesar hasta Eve Arden pasando por el divertido cameo de Frankie Avalon. Y es aquí donde Grease tiene quizás su mayor virtud: es una divertida comedia que sabe mantener el perfecto equilibrio entre la parodia y el retrato juvenil de una época (los cincuenta) con la que pudo además jugar una baza siempre segura de cara al público: la nostalgia. Pero, y esto es lo importante, mostrando un pasado idílico y por ello, amable. Para mí, los mejores números son Summer nights, que muestra el tono del film desde el inicio y el divertidísimo y estiloso Grease Lighting, sin duda el mejor Travolta bailarín-cantante de la historia.  


La pequeña tienda de los horrores
, Frank Oz (1986)
 

Para el que escribe estas líneas, el último gran musical que se ha rodado, La pequeña tienda... es una adaptación de una obra que se estrenó en el circuito off-Broadway hasta terminar en la gran pantalla. Está, asimismo, basada en una modesta y exitosa película de Roger Corman "La tienda de los horrores" (1960) con la que comparte argumento. Otro film enteramente rodado en decorados, todo ellos magníficos, pero con un tono más cómico que el original, aderezado con unas canciones que recuerdan a la mítica Motown, en especial el coro de tres chicas que parecen las Ronettes. Frank Oz es especialista en comedia y se nota, pues da rienda suelta a los cómicos, bien sea en cameos (John Candy, Bill Murray, James Belushi) o en papeles más largos (el sádico dentista interpretado por Steve Martin). También dota de personalidad y enorme magnetismo al auténtico protagonista del film, la planta carnívora Audrey II, la cual tiene la profunda y melodiosa voz de Lavi Stubbs, un malvado fascinante, divertido y letal. Rick Moranis y Ellen Green son una encantadora y apocada pareja de tímidos amantes que, finalmente, logran sobreponerse a todas las adversidades. Excelente intérpretes y cantantes los dos, dotan de un patetismo y simpatía a la cinta que podría haber terminado siendo un simple artefacto paródico.

P.d.: se ha editado recientemente un blu-ray con un final alternativo realmente rompedor. No se lo pierdan si pueden. 

Sí, hay unos cuantos musicales mejores que estos y por eso no quiero dejar de nombrar la irrepetible "Cantando bajo la lluvia" (Gene Kelly y Stanley Donen), que no es solo un gran musical sino una de las mejores películas de cine dentro del cine de la historia; "Jesucristo Super Star", (Norman Jewinson), de la que ya hablé aquí hace un año más o menos; "Granujas a todo ritmo" (John Landis);  un clásico de la comedia y del musical "moderno"; "Cabaret", del hoy injustamente olvidado Bob Fosse  y por supuesto "Un americano en París", obra maestra absoluta del género. Aquí quedan nombrados todos ellos mas en el corazón quedan, por muy poco, los de arriba. 

Fotos: Wikipedia, Warner Bros., Disney, Robert Stigwood Organization, Paramount