16 sept 2026

Películas varias

Por una vez, en vez de entregarme a un sesudo (es un decir) y minucioso estudio de un film voy a dejar unos comentarios sobre algunas películas vistas en los últimos meses. He de decir que no se trata tanto de obras maestras, alguno ni siquiera es un film estimable, como del hecho de ser un tipo de cine distinto pues en la variedad está el gusto.


Armas de mujer (Mike Nichols, 1988)

Rodada en plena era de los yupis (Young Urban Professional), lo que en un principio parece una comedia ligera con actores en pleno estrellato (Ford y Weaver) y una emergente (Griffith) torna poco a poco en una interesante reflexión sobre el trabajo y la posibilidad de ascender mediante méritos y esfuerzo, la calle de "doble dirección" que comenta el personaje de Katharine que, evidentemente, no es tal. 

A Tess, mujer de carácter como vemos desde el comienzo, se le derrumba el mundo el mismo día que descubre que su nueva jefa es una ladrona de ideas y su novio (Alec Baldwin) la engaña. Y decide jugársela, aprovechando una ausencia de Katherine, haciéndose pasar por ella y cerrar un negocio que le dé por fin su lugar en el Sol (como Monty Cliff en la famosa película).

Una sucesión de divertidas escenas, momentos de suspense bien llevados por el elegante Nichols y al excelente guion de Kevin Wade, quien se inspiró en mujeres reales del NY de la época, dan como resultado un excelente producto que deja la sensación de hablar de gente auténtica pese a ser actores tan famosos. El final, con la protagonista feliz en su diminuto despacho, demuestra cómo en cine las imagen siempre sugiere más que todo el diálogo del mundo. Como curiosidades: Weaver tiene un peluche de un gorila como homenaje a su film "Gorilas en la niebla"; Griffith cobró menos que sus dos compañeros de elenco pese a ser la absoluta protagonista.


Shiner (John Irvin, 2000)

El recientemente fallecido John Irvin tuvo una larga carrera (desde los años 60 del siglo pasado) que abarcó desde documentales hasta miniseries pasando por películas, la mayoría de "género". En los 80 tuvo su momento de gloria con "Los perros de la guerra" (Christopher Walken) o "Ejecutor" (Arnold Schwarzenegger). Director solvente, aquí rueda un film a la medida de Michael Caine, que se siente cómodo en la piel de un mafioso British de poca monta, que ve en un combate de boxeo su última oportunidad para dar el último golpe que le permita retirarse.
Con gran brío narrativo, Irvin nos va llevando poco a poco a una agobiante situación en la que el protagonista cada vez va perdiendo más los nervios mientras su mundo se desmorona. Al margen del siempre excelente Caine, le secundan Martin Landau, Frank Harper (fiel guardaespaldas hasta más allá de lo razonable), Andy Serkis o un desdichado Danny Webb.  El guion del desconocido Scott Cherry no da tregua ni pistas sobre el final, que no puede ser bueno. Una película imperfecta, algo tópica pero salvada por el oficio de todos los presentes en los créditos, de un nivel que hoy día no se ve y con unas interpretaciones impecables, 100 minutos de absolute cine.


Luna de miel (Michael Powell, 1959)

Hay películas deliciosamente trasnochadas, ingenuas, pero a la vez hechas con una convicción y unos deseos "artísticos" que son dignas, como mínimo, de ser recordadas. 
Primer film de Michael Powell sin Emeric Pressburger, con quién había rodado dos míticos musicales ("Los cuentos de Hoffmann" y "Las zapatillas rojas") rodado en España, en pleno intento de desarrollismo y turística. La historia es algo forzada y vodevilesca (guion del director junto al gran Luis Escobar) pero nos sirve para ver unos excelentes números musicales de la mano de Antonio Ruiz Soler (o Antonio, el bailarín como siempre conocimos) y de la bailarina francesa colabora habitual de Powell (Ludmina Tcherina), destacando sobre todos el espectacular y surrealista del "Amor brujo" de Manuel de Falla. Powell usa su exquisito gusto en la puesta en escena para sacar partido de escenarios tan vistosos como la Alhambra de Granada o el acueducto de Segovia. También brillantísimo por colorido y romántico, el de los amantes de Teruel. Se le puede criticar alguna cosa, como su ya comentado carácter turístico o el excesivo protagonismo de Antonio pero a su favor hay que decir que la trama de celos funciona (sorprendiendo su final) y que Antonio hace de Antonio y era así, obligarle a interpretar sería quitarle naturalidad. Una pequeña joya de nuestro cine (producción mayoritariamente hispana) que merecería ser más recordada. 


Historias corrientes: la película (J. G. Quintel, 2015)

Para finalizar un placer culpable. La serie "Historias corrientes" creada por J. G. Quintel ha tenido su versión largometraje (estrenado en España sólo en TV), un film para fans (entre los que me incluyo) pero que es algo más que un episodio alargado para centrarse en temas que la serie ya ha tocado (viajes en el tiempo, origen de la amistad de sus protagonistas) para darles un toque ligeramente más dramático aunque siempre divertido y fantasioso.

Para los que no conozcan "Historias corrientes" y sí "Hora de aventuras" les diré que una bebe de la otra aunque es más para adultos. Al que no ha visto ni una ni otra, el que en un presente post apocalíptico un ex- entrenador de voley quiera vengarse de dos antiguos alumnos que son un pájaro y un mapache antropomorfos, que trabajan en un parque regentado por Benson (una máquina de chicles) y con compañeros como un yeti inmortal (doblado por Mark Hammil), un hombre con cabeza de piruleta, un ogro verde, un fantasma y un chaval con cabeza de cabra pues como que te hace explotar la cabeza. Pero la recomiendo, serie y película, porque son graciosos, hay muchas referencias a la cultura pop y no tiene ninguna moraleja más allá de exaltar la amistad y la valentía.