6 abr 2023

Elogio a la mujer deportista

 Ahora que los transexuales van camino de arruinar la competitividad en el deporte femenino (aunque en realidad la culpa la tienen los que les permiten competir) no está de más destacar a las mujeres femeninas y deportistas, porque ser guapa no está reñido con ser exitosa en el deporte, siempre y cuando sea en igualdad de condiciones. Vamos a repasar unas cuantas bellezas de cuerpos esculturales y rostros angelicales que cualquier persona, amante de las mujeres o no, debería admirar.


Zsuzsanna Jakabos (Pecs, 1989)

Auténtica musa de Dacosica, a esta húngara, nacida en Pecs, donde la natación es como el fútbol en Brasil, la fiché yo en los ya lejanos JJ.OO. de Londres en 2012 y desde entonces me tiene admirado. De su belleza poco se puede decir, salta a la vista; nadadora que, sin ser de primera fila, a sus ya 33 años, atesora 11 medallas en Europeos y 4 participaciones en Juegos Olímpicos, todos en las disciplinas de espalda y relevos. Al parecer está casada con otro nadador aunque es discretísima en este aspecto, sabedora de que en las redes sociales importa más que aparezca sola. Viaja más que el baúl de la Piquer, no se pierde una competición en ninguno de los 5 continentes y es imagen de una conocida marca de bañadores deportivos. Cada vez da más importancia su faceta de modelo visto que su carrera profesional está tocando a su fin. 

Yo la doy un 10 en suelo
Olivia Dunne (Westwood, Nueva Jersey, 2002)

Gimnasta de la Universidad de Luisiana State (LSU) cuenta nada menos que con tres millones de seguidores en Instagram y viendo su proporcinado cuerpecito y su angelical rostro uno se lo explica todo. Además se ha hecho millonaria con su cuenta de TikTok, algo muy polémico pues en las competiciones de la NCAA (deporte universitario de EE.UU) hay grandes restricciones a obtener réditos económicos de su actividad. El caso es que debe ser buena gimnasta porque ha sido elegida para el equipo nacional desde su primer año y es imagen de la marca deportiva Vuori y de la cadena de ropa Forever 21. Pues eso, que es un angelito saltarín y encantador. 

Me bebo lo que me digas, Michelle
Michelle Jenneke (Kenthurst, 1993)

Tambien conocida como "Shelly", saltó a la fama en los Mundiales Junior de Atletismo de 2012 celebrados en Barcelona, participando en la prueba de 100 m vallas realizó un curioso calentamiento, moviendo las caderas y luciendo una encantadora sonrisa que nos robó el corazón teniendo 19 millones de visitas en YouTube. Con el paso de junior a senior ha bajado su rendimiento y ya está semiretirada empero, instagram es nuestro amigo y ella también. Más datos: mide 1,72, es licenciada en Ingeniería Mecánica y Eléctrica por la universidad de Sidney y apareció en la edición de trajes de baño de Sport Illustrated 2013. Otros tiempos más felices.

Eli Pinedo (Amurrio, 1981)

¿Quién dijo que las vascas son feas, eh, quién? Esta ya ex-jugadora de balonmano, laureadísima con la selección (dos bronces olímpicos y dos platas en los europeos) que se retiró y volvió en 2016, es actualmente comentarista en TVE y como se puede ver sobre estas líneas, un cuerpazo espectacular. Siempre me ha resultado simpática y sus comentarios acertados, entre el ánimo a sus compañeras y el saber técnico. Por lo que muestra en redes sociales, es también muy viajera. Esperemos que nos siga deleitando con fotos como esa. 


Garbiñe Muguruza/Paula Badosa (Caracas 1993, Nueva York 1997)

Nuestras mejores tenistas están pasando por muy malos momentos. Garbiñe ha anunciado que no jugará hasta el verano y, la que fuera nº 1 del mundo y ganadora de Wimbeldon, Roland Garros y un WTA Tour Championships se arrastra por las pistas sin ganar un partido desde septiembre de 2022. 
La otra española tampoco va mucho mejor, ya tiene 25 años y ha dejado de ser una promesa, no ha logrado todavía una victoria de renombre y cada vez tiene peroes resultados. 
Pero nos da igual, son dos bellezas, cada una a su estilo, aunque la primera no parece muy sociable y la segunda no acierta demasiado con los hombres. En fin, esperemos que se recuperen porque tienen calidad y condiciones pero el tema psicológico en tenis es fundamental. 

Hasta aquí el repaso, desde el respeto, eh, que ya no se puede ni decir qué guapa estás. 

18 mar 2023

San-tan-deeeer

 Santander es una ciudad que me encanta porque es muy señorial. Su urbanismo, pese a algún horror moderno (el pabellón al lado del campo de fútbol, por ejemplo), es clásico, los edificios decimonónicos, elegantes, restaurados y que dan una impresión al turista de ciudad elegante y civilizada. No sé cómo es vivir allí día a día pero da la sensación de ser un lugar cómodo, bonito, nada hostil para el de fuera y, eso sí, algo caro, como todo el norte de España, eso es así. 



En mi reciente visita, que no es ni mucho menos la primera, he podido disgustar de su gastronomía, marisco a todo poder, como otras veces lo he hecho de las zonas de tapeo (sale más barato ir de restaurante, el que avisa no es traidor) o a darme un bañito en alguna de las playas de la ciudad, que no sólo existe El Sardinero, e ir a lo pobre, con bocadillo y de vuelta en el tren playero a Pucela. Incómodo ya para gente de una edad como yo, que me he acostumbrado a lo bueno pero todos fuimos una vez niños o jóvenes. 

Para empezar, si ya tienes muy vistos lugares más famosos (La Magdalena, básicamente), el faro es un lugar precioso. Con buen tiempo puedes darte un paseo por los alrededores y acercarte a los acantilados, prismáticos en mano, a mirar barcos de bandera gibraltareña (¡piratas!) o modestos pescadores. Hay un restaurante, El Faro, con una espléndida terraza aunque tiene que acompañar el tiempo. No comí nada pero las raciones parecen generosas y la ensaladilla tenía pintaza.


Pero volviendo al principio: comer. Pues hay varias opciones, pero la gente que sabe recomienda dos, la primera es el restaurante Marucho, especialista en marisco. Sito en la calle Tetuán, subiendo un poco, detrás de la zona de Puertochico. En su reducido espacio destacan las fotos de famosos en sus paredes: familia real, actores, cantantes y futbolistas. El marisco es su especialidad pero también tienen unas albóndigas de rape para chuparse los dedos, literalmente porque mojar el pan en la salsa es obligatorio. Luego sí, centollos, buey, araña y, sobre todo, bogavante. Que te las presentan antes de mandarlas a la plancha o a cocer. 

Otro buen lugar para mangiare es la zona del puerto, pero del puerto de verdad, el más feo y funcional. Allí, juntitos, hay varios restaurantes populosos, de ambiente familiar, con amigos que se juntan a comer para celebrar algo o porque sí. Todos tienen buena fama aunque un servidor comió en La Gaviota y estupendo, maravilloso, sensacional. Buena cantidad, riquísimas las rabas rebozadas y las sardinas aunque la especialidad es el marisco, otra vez, y la paella. Uno es de rascar el arroz pegado en la paellera y poco más pero me supo rico. 


Bueno, para bajar la comida habrá que ir a dar un paseo. Al comienzo recomendamos el faro y para terminar lo hacemos con el Palacio de la Magdalena y alrededores. Informarse bien para ver cuándo dan de comer a los pingüinos, focas y leones marinos en un zoo junto al mar que nos recuerda otros tiempos más sencillos y felices. 

24 feb 2023

Daisy Miller



Adaptación de la novela corta de Henry James, "Una señorita rebelde" (Peter Bogdanovich, 1974), marca el inicio del declive del realizador neoyorkino, al que seguirían el musical "Por fin un gran amor" (1975) y el film sobre el inicio del cine "Nickelodeon, así empezó Hollywood" (1976), todos fracasos de taquilla y escasamente apreciados por la crítica, al menos entonces. 

Volviendo a la película que nos ocupa, su gestación fue bastante laboriosa, pasando, al menos, por dos directores más antes que Bogdanovich: Orson Welles y William Friedkin, socio (con Coppola) de Bogdanovich en la fugaz productora The Directors Company. Finalmente es Bogdanovich el que se decide a dirigir y producir, contando con su entonces pareja, Cybill Shepherd, como protagonista, la cual realizaría una excelente interpretación. 

La historia es muy fiel a la novela, sólo deja un par de escenas que se usaron del guion original del prestigioso Frederic Raphael, una de ellas la del balneario entre la tía y el protagonista, Winterbourn (Barry Brown). La primera parte se desarrolla en Vevey, Suiza, donde una madre despistada (la gran Mildred Natwick) y sus dos hijos: un niño desobediente y sin dientes, que siempre está comiendo caramelos (Randolph) y Ann, una joven parlanchina, pizpireta y muy bella a la que todos llaman Daisy pasan sus vacaciones. Winterbourn es, como ellos, un norteamericano en Europa, pero, al contrario que esta peculiar familia (cuyo patriarca está demasiado ocupado ganado dinero en EE.UU) él lleva años estudiando allí y se ha adaptado completamente a las tradiciones y comportamientos del continente. Aquí destaca el primer conflicto del film y de la obra: las evidentes diferencias de carácter y costumbres que marcarán el destino de los personajes, algo que James sabía de primera mano pues vivió más en Reino Unido que en su tierra natal.


Winterbourn toma contacto con el travieso Randolph, con el cual termina simpatizando para luego quedar, primero sorprendido y luego fascinado con su hermosa y encantadora hermana. Daisy, más que una mujer rebelde como denota el título en España, es una persona libre, que no rinde cuentas ante nadie y le importa poco lo que los demás piensen sobre ella, un pecado en su clase social, lo cual termina imposibilitando su adaptación (y la de su familia) al ambiente Europeo. Winterbourn, es la otra cara de la moneda. Ha estudiado desde joven en Suiza, es un joven refinado y elegante, de costumbres sencillas pero aburridas, visita en el hotel a su severa tía, la señora Costello (Cloris Leachman, cuyas advertencias serán proféticas), por lo que la aparición de Daisy termina siendo un soplo de aire fresco en su vida. 

El periplo suizo termina con un paseo por el castillo de Chillon, donde Winterbourn abruma a Daisy con su elocuencia y conocimientos y ella a él su simpatía y autenticidad pues en Daisy, como veremos después, no hay maldad, a lo sumo algo de picardía y sana coquetería. 

Enseguida la acción pasa a Roma, donde se vivirán los momentos más intensos y dramáticos de la trama. Para empezar, Winterbourn ha llegado semanas después que los Miller, para enfado de Daisy, y esta se ha dedicado a alternar y pasear con sus amigos italianos. Segundo detalle clave, las diferencias de clase entendidas como separación entre personas que no se deben mezclar. Aquí aparece el personaje negativo de la trama, la señora Walker (una sibilina Eileen Brennan) la cual presiona a Winterbourn para que aísle a los Miller y se aleje de Daisy por su forma de vida. En estos momentos la fotografía de Alberto Spagnoli y el vestuario (ganador del Oscar) lucen en todo su esplendor. Largos paseos en Villa Borghese, el foro romano, las termas de Caracalla y, en el momento más dramático, un Coliseo oscuro, sucio, amenazante pero con una arrebatadora y sensual Daisy riendo junto a su novio italiano, el simpático cantante Giovanelli (Duilio del Petre) el cual tampoco es del gusto de los norteamericanos instalados en Roma hasta el punto en el que la señora Walker no le deja entrar en su fiesta haciendo que Daisy prefiera irse con él. 

Todo el periplo romano resulta memorable y Bogdanovich logra lo que todo director competente debería ser capaz de hacer: narrar con imágenes lo que sucede haciendo que uno se olvide de su origen literario y la acción avance más por lo que se ve que por lo que se dice. Las miradas entre Daisy y Winterbourn, ese momento en el que ella le mira de frente, directamente, deseando que reconozca lo que siente por ella, confesándole que nunca se casará con Giovanelli es, sin duda, el momento cumbre del film en el que el protagonista se ve superado la situacion, su propia cobardía e incapacidad para expresar lo que siente. Desde entonces hasta el final todo nos lleva a pensar a que algo malo sucederá, un halo de fatalismo planea por la película como la epidemia de cólera que hay en la ciudad y que, pese al riesgo, la protagonista parece ignorar pues desea vivir ante todo. 


Un film que culmina, como no podía ser de otra manera, en un cementerio, con Winterbourn tratando de consolar al pequeño Randolph, éste le lanza una mirada de tristeza y rencor realmente desoladora. La desgracia se ha cebado con una familia cuyo único pecado fue ser ellos mismos, Winterbourn observa como todos los allí presentes se alejan de él, quedando finalmente solo. La figura de Brown, en ese momento, congelada y fundida en una luz cegadora termina por ser la imagen misma de la tristeza. La imagen de una oportunidad perdida para siempre. Winterbourn, que se podía traducir por invierno que arde, es un personaje al que Barry Brown hace suyo en la que es una interpretación que trasciende lo cinematográfico dado el trágico final del actor y escritor estadounidense. 

Un film bello, triste y que habla, desde el pasado, de sentimientos universales. 

Título original:

Daisy Miller

Dirección 

Peter Bogdanovich 

Reparto

Cybill Shepherd, Barry Brown, Cloris Leachman, Mildred Natwick, Eileen Brennan, Duilio Del Prete, James McMurtry, Nicholas Jones, George Morfogen.

Duración

91 min.

Guion

Frederic Raphael (Historia: Henry James)

Música

Angelo Francesco Lavagnino

Fotografía

Alberto Spagnoli

Compañía

The Directors Company

referencias: Una señorita rebelde (1974) - IMDb

8 feb 2023

En un futuro no muy lejano

El futuro es, en las obras de género fantástico, generalmente oscuro e inquietante. Estamos viviendo una obra de ciencia-ficción hoy día. No pregunto, afirmo pues estas obras que recientemente he leído me dan la razón.

Adaptación televisiva de "El fin de la infancia", según canal SciFi
El fin de la infancia, Arthur C. Clarke, 1953

Una de las primeras y más reconocidas novelas del autor de "2001: una Odisea en el espacio", pertenece sin duda a la época de esplendor de la sci-fi, cuando deja de ser un género menor y pasa a tener el prestigio que siempre mereció.

La historia comienza en la actualidad (en la que se escribió la obra, años 50), cuando una raza alienígena llega a la Tierra con fines pacíficos. Tomando al Secretario General de la ONU como interlocutor y única persona con la que hablan directamente. Logran darle a la humanidad el impulso definitivo para que llegue, poco a poco, a su cénit tecnológico y a una paz mundial, pues nadie se atreve a desatar una guerra por miedo a los, así llamados, Superseñores. Pero el misterio y la incertidumbre crecen con el tiempo pues nadie conoce su aspecto ni sus auténticas intenciones.

Resulta realmente impresionante lo actual de la trama por más que resulte tan descabellada. Una raza superior que, en nombre del progreso, lleva a la humanidad a su fin; el aspecto de la misma, que lleva a fáciles interpretaciones cristianas (quizás demasiado evidentes) sobre el origen del Universo; las reflexiones sobre el avance de la tecnología; la presencia de grupos subversivos que creen antes en el libre albedrío que en el "progreso" (y su condición de oposición totalmente controlada sin saberlo); la curiosidad innata del ser humano (individualmente, no como colectivo) que le lleva a investigar lo que hay detrás de esos seres aunque eso le lleve a sacrificarse en un viaje de no retorno... Tantas cosas en una obra que se hace breve y que tiene merecida su fama de ser la mejor de su autor. Imprescindible.


Batman, justicia digital, Pepe Moreno, 1990. Ed Anaya.

Pepe Moreno es incansable autor que nunca se ha puesto límites y ha logrado ser reconocido en las américas y en nuestra tierra aunque sin centrarse en los cómics, pues los videojuegos y las últimas tecnologías siempre han sido su principal interés. 

Como él mismo comenta en esta entrevista, con motivo del 50 aniversario del hombre murciélago surgió la posibilidad de hacer un cómic especial, en su caso, orientado a la imagen por ordenador, siendo el primer cómic de Batman completamente digital.

Realizado con el ya mítico Mac, de los primeros de 16 bits, la trama resulta interesante por más que remita/homenajea a 'Blade Runner ' (Ridley Scott, 1982) y otras obras de ciencia ficción cinematográfica y literarias ("Robocop" y "1984", sobre todo). Por muy tópica que suene, la idea de una limitada élite que controla el mundo (aquí Gotham) y la posibilidad de que, mediante la tecnología, seamos controlados y podamos perderlo todo (como le pasa al protagonista) si somos críticos con el poder ya no es una elucubración sino una realidad. 

Como única pega, el dibujo resulta a menudo inevitablemente inexpresivo y la acción escasamente dinámica y además el guion no puede solucionarlo de otra manera. Con todo, una obra recomendable y de actualidad como toda ciencia- ficción de calidad.

Ilustración de Phil Parks para la novela

Nick y el Glimmung, Philip K. Dick, 2017 (en España)

Única novela juvenil del prolífico autor de "El hombre en el castillo" , la cual no había sido publicada en España hasta hace bien poco. La historia gira alrededor de Nick, un niño que vive en la Tierra y se encuentran un gato al que adopta como animal de compañía. Mas en un futuro no muy distante, las mascotas están prohibidas y, ni cortos ni perezosos, Nick y sus padres deciden emigrar al planeta Labrador aprovechando está circunstancia. Allí tratarán de convertirse en granjeros (pese a no tener ninguna experiencia) más, sin quererlo, se ven involucrados en una curiosa batalla entre las no menos extravagantes criaturas que lo habitan. Una especie de "Dentro del laberinto" (Frank Oz) pasada por la paranoica mente del autor de "Ubik" que no se pierde en disquisiciones extrañas.

Al parecer, decíamos, esta es una singular obra para los más jóvenes y, la verdad, deja con ganas de más: es fácil de leer, reflexiona sobre temas muy actuales (el control gubernamental, la inmigración, la clonación) y mezcla con acierto la ciencia-ficción con la fantasía en un duelo final con el malvado Glimmung por liberar el planeta. Obra perfecta para introducirse en la lectura de este interesante autor, el cual siempre buscó nuevos horizontes y formas de expresión sin repetir fórmulas y, a la vez, sin renunciar a los temas que siempre le obsesionaron. 

Por desgracia, el mundo que vivimos se parece demasiado a todo lo malo que predicen estas obras y casi nada a lo bueno que podría ser. En manos de todos está cambiarlo... ¿O no?

13 ene 2023

Cine 2022

Con un mes de retraso (maldito Mundial de fútbol) damos un repaso a las películas visionadas en 2022, casi todas en cines. Abunda el cine animado, el cual, como el de superhéroes me permite hacer la reflexión de su no estarán llegando ya al límite y necesiten ya una reinvención cómo les pasó al western o al musical. Es sólo una idea.


The Batman (Matt Reeves)

Film al que me enfrenté de manera bastante hostil y, quizá por ello, terminó resultándome altamente satisfactorio. Se ha comentado acertadamente que este nuevo Batman (incorporado dignamente por Robert Pattison) es más detective que cualquier otro, acercándose al original, pero además tiene más cosas destacables, especialmente Zoe Kravitz como Catwoman (Eartha Kitt ya tiene heredera) y Colin Farrell como el Pingüino, menos caricaturesco que el de Burton. Aquí Batman, es más de limpiar los bajos fondos delincuentes que de pelear malvados megalómanos, no sé si me explico. Cierto es que se pasa de oscuro, en lo estético, claro, que es demasiado larga por culpa de esa extraña inundación que el malo prepara mas pesan las cosas buenas sobre las no tan buenas. Creo que veré la segunda parte.

¡Canta! 2 (Garth Jennings)

Feliz continuación de un film algo convencional, que parecía un producto de marketing hecho con todos los clichés del mundo y que basaba su atractivo en los, conocidísimos, temas musicales.

Pero, como digo, "¡Canta! 2" no es una continuación al uso y busca nuevo escenario y nuevos personajes, además de un malo que pasa por ser el implacable productor de un musical en un lugar imaginario que es clavado a Las Vegas. Una versión para todos los públicos de "Showgirls"... igual exagero pero por ahí van los tiros. También es cierto que hay historias de trazo grueso y típicas de los tiempos que vivimos (todo lo del gorila y su milagroso aprendizaje del baile) más la reaparición de la vieja estrella (nada menos que doblada por Bono) le da el toque dramático/sentimental que toda historia animada que se precie debe tener. Una película que entretiene, cuenta una historia y conmueve. 

Los tipos malos (Pierre Perifel)

Un tanto decepcionante film que propone una interesante premisa: que un grupo de ladrones pasen a ser "buenos" para así cumplir su deuda con la sociedad. Así, sus habilidades resultan ser aprovechables para el bien aunque, como en todas las películas de animación actuales, hay una moraleja muy descarada.

La acción y los escenarios son atractivos, realmente logra generar cierto suspense mas el tópico acaba imponiéndose y si a eso le añadimos que la moda de que los personajes femeninos sean siempre más listos que los masculinos sumado a unos filántropos y políticos que se imponen a ley y justicia pues ya tenemos el cocktail perfecto para éstos tiempos. Una pena porque prometía.

Las aventuras de Tadeo Jones 3. La tabla de Nefertiti (Enrique Gato)

Pese a que ha sido recibida con cierta tibieza y a que podrían observarse ciertos síntomas de cansancio, la tercera parte de las aventuras de Tadeo ha elegido incluir más personajes secundarios sin cambiar la esencia aventurera del personaje. Muy entretenidas, la saga ha ido creciendo en las escenas de acción y el humor, a cargo de la divertida momia, es menos infantil que en la segunda parte. También hay un toque dramático (una amistad traicionada) pero sin pasarse.

El único pero que le pongo es que da la sensación de que han alargado demasiado la trama para lo sencilla que es. Lo mejor: el periplo parisino y el chiste, recurrente, del ciclista.

Jurassic World: Dominion (Colin Trevorrow)

Última película de la trilogía "Jurassic World", se convierte con facilidad en la mejor de la saga pese a sus muchos defectos. No soy nada fan de la saga moderna, para mí innecesaria (hablo en términos cinematográficos, entiendo el negocio) aunque reconozco que está película picaba la curiosidad.

La acción es menor y el suspense no existe por lo previsible, recordemos que Jurassic World es un remake continuo de la saga anterior, con escasas ideas propias. Pero, decía, es la mejor porque han rescatado a los protagonistas de la primera ante la evidente falta de personalidad del elenco actual. La falta de acción y la verborrea sin sentido de Ian Malcom acaban resultado beneficiosas pues las persecuciones son mejores (calidad sobre cantidad) y los diálogos llenos de chatarra eco-medioambiental ¿involuntariamente? ridículos. No hay suspense porque sólo son malos los personajes blancos ya que los que no lo son sólo lo parecen, luego se redimen. No te la puedes tomar en serio.

Y dirán, por qué es la mejor, bueno porque denuncia la posibilidad real de que un poderoso multimillonario nos lleve a una hambruna global por su fanatismo y afán de poder. ¿Me lees, Bill Gates?

Black Shazam (Jaume Colet Serra)

Ejemplo perfecto del momento de crisis creativa por el que pasa en el género de superhéroes: superhéroes minoritario del que se tira por falta de ideas; montón de topicazos mil veces vistos; grupo de superhéroes de todas las edades pero igualmente desconocidos; estrellas maduras (Brosman) y jóvenes desconocidos; pueblo oprimido de piel oscura por gente de piel blanca; mucho, muchísimo efecto digital...

Con todo, no merece su catastrófico resultado de taquilla porque tiene buen ritmo, escenas de acción destacables y aún mantiene la añeja idea de lucha contra el Diablo. Bien contra el mal aunque sea a su manera. No es peor que, por ejemplo, la última de Thor pero tiene peor prensa, ¿por qué? Disney sabe.

Imágenes: DreamWorks, Warner, Telecinco Cinema, Universal.

22 dic 2022

Mundial de Qatar

 

Argentina, modelo de fair play

Este extraño mundial de fútbol, celebrado en el invierno septentrional nos ha dejado un poco decepcionados y también algo esperanzados con respecto al futuro de éste bello deporte.

Argentina, una campeona inesperada

Pocos contaban con la Campeona de la Copa América (derrotó a Brasil en su casa, poca broma) mas su enorme capacidad competitiva le hizo sobreponerse a todas las dificultades, empezando por una inesperada derrota con Arabia Saudí, continuando con una agónica victoria ante Países Bajos (Van Gaal, siempre competitivo) y finalizando en una loca final, que tuvieron ganada y casi pierden en la prórroga de no ser por un paradón de su, por otra parte, antipático portero.
El "Dibu" Martínez es el reflejo de esta selección: combativo, da por encima de su capacidad, insolente y desafiante pero sin los complejos occidentales sobre cómo competir. Argentina fue a ganar o morir y ganó. Gloria merecida.
Francia, por su parte, fue menos controvertida que otras veces, dio la sensación de que las importantes bajas (Kanté, Benzema, Pogba) le hicieron más equipo e incluso mejoró su nivel defensivo, otras veces talón de Aquiles galo. Pero a la final llegó tarde y muy cascado de dos batallas (Inglaterra y Marruecos) tan intensas que dejaron exhaustos a sus titulares. No es de extrañar que, en la final, mejorara con los cambios. Sobre Mbappe, Bota de Oro, demostró una vez más que es el mejor jugador de Europa y el delantero, con Haaland, más decisivo del planeta.  
Modric intenta zafarse de Amrabat en el partido por el tercer puesto
Un poco de todo

Sobre el resto de equipos, hay de todo, como digo. Decepciones esperadas, en el caso de Bélgica, que llevó a sus tres estrellas (Hazard, Debruyne y Lukaku) fuera de forma, otras inesperadas como Alemania, que mereció mejor suerte pero que tiene una estrella en ciernes, Musiala, que puede ser su salvación.
No fue una sorpresa el éxito de Croacia porque son ultracompetitivos, bien es cierto que ha sido tercera ganándole sólo a Canadá y Marruecos pero salvo con Argentina, pudieron ganar a todos. Es verdad que la selección del eterno Modric tuvo cruces relativamente cómodos, no nos olvidemos, aunque su tercer puesto y su historial reciente en grandes competiciones habla en claro sobre dicha capacidad competitiva.
La misma que mostró la revelación del campeonato, la agresiva y vehemente Marruecos, jaleada por toda la (numerosa) comunidad musulmana. Más allá del fuerte componente político y racial de su éxito, no olvidemos que el fracaso de la selección local dejó huérfanos a los africanos/ no comedores de jamón. Marruecos hizo un fútbol aguerrido, como Argentina;físico, como Francia, y valiente cuando todo estaba en contra. Ahí se le vieron las carencias, en los últimos partidos, pero nada que objetar a su brillante papel.
Ansu Fati, un jugador irrelevante en el torneo 
España, un fútbol trasnochado 

Poco se ha comentado el enorme paralelismo entre las eliminaciones de nuestra selección (que cuando gana es "la Roja" y ahora vuelve a ser España) en los dos últimos mundiales. La obcecación de entrenadores y futbolistas por el tikitaka acaba resultando casi enfermiza y, pensar que el estilo es seguir como un talibán esa única forma de ganar es suicida. Más aún cuando la generación de futbolistas actual no invita a seguir ese camino y en las últimas grandes citas, España había demostrado ser una selección mucho más dinámica. 
Sobre Luis Enrique decir que deja más luces que sombras. Como todo entrenador, se va (no le renuevan) en el fracaso mas su papel en todas las competiciones anteriores es más que destacable. Fuera del rectángulo de juego, su enfrentamiento contra la prensa creo que terminó por perjudicar al rendimiento del equipo aunque hay que reconocerle que su streaming desnudó una vez más a la patética prensa deportiva: asustados por no tener la sartén por el mango y no poder manipular sus declaraciones, la tomaron con Lucho, el cual terminó por caer bien, por lo menos a un servidor. Han estado a una tanda de penaltis de comerse sus palabras, más les valdría tomar nota de que, en la información, las cosas están cambiando. 

En resumen: el fútbol físico, valiente, veloz y, con ello, más entretenido, va ganando la batalla por el momento. Con eso me quedo.

23 nov 2022

Juegos del cine de los 90

 Con la SG 800, emulador de la añorada consola Sega Mega Drive, he podido echarle un ojo a algunos juegos basados en exitosas (o no) películas de los primeros 90, que coincide con la edad de oro de las videoconsolas de 16 bits. Así que, en vez de hablar de un Gobierno que suelta violadores y malversadores de fondos públicos paso a comentar un poco estos divertidos entretenimientos, de peor a mejor para el que esto escribe:


El último gran héroe (Psygnosis, 1993)

Aunque la época en la que los videojuegos que adaptaban películas como mera excusa para vender más ya había pasado, todavía se trataban de colar auténticos truños pensando que el usuario es poco exigente cuando no un panoli. Parece que los señores de Psygnosis pensaron en eso al perpetrar este juego, que no sólo hace añorar la imperfecta pero interesante obra de John Mctiernan sino que uno se siente estafado: nivel de dificultad inasumible, gráficos mediocres, fases absurdas y, para rematar, una versión de la Mega Drive muy inferior gráficamente a la de Supernintendo. Un fiasco injugable y perfectamente olvidable.


Alien 3, (Probe software, 1992)

A la buena de Ripley no la dejaban vivir (o morir) en paz y el cine volvió a rescatarla por última (penúltima realmente) vez, con lo cual también tuvimos juego a rebufo del estreno de la obra de David Fincher.
En el videojuego controlamos a la protagonista en un escenario semejante al del film y ésta ha de liberar a sus compañeros atrapados por los letales aliens que ella misma ha traído a su planeta. A través de un extenso mapeado, Ripley tiene que esquivar enemigos usando diferentes armas y buscando el camino más rápido (el tiempo cuenta), usando ascensores, escotillas y arrastrándose y saltando de aquí para allá. 
Aceptable sonido y música, buena ambientación y jugabilidad suficiente como para ser un producto que está bien pero no es genial, como la película.


Hook, (Sony Imagesoft, 1991)

Adaptación de la película de Spielberg, Hook es, como todo lo que por aquél entonces tenía que ver con Disney, un producto absolutamente cuidado e impecable. Los mejores y más coloridos gráficos que entonces se podían conseguir, un nivel de dificultad pensando para jugadores más jóvenes de lo habitual y una música que, eso sí, no está a la altura de la magistral partitura de Williams por motivos técnicos, imagino. 
A título anecdótico, en este arcade no 'matas' a nadie y los enemigos son 'eliminados' de tal forma que nadie resulta ofendido. Almibarada diversión para todos los públicos, como el film original que, a día de hoy, es bastante disfrutable. Curiosidad: el protagonista es Peter Pan joven, no el adulto.


Drácula, de Bram Stoker (Psygnosis, 1993)

Si mal no recuerdo, la versión en PC usaba la primera persona para el jugador, lo cual dotaba a la aventura de una atmósfera más aterradora, sobre todo con una buena tarjeta de sonido. No obstante, esta mezcla de arcade de plataformas y aventura que nos ofrece la creadora británica (que ese mismo año es adquirida por SONY) combina perfectamente jugabilidad y entretenimiento. El protagonista, Jonhatan Harker (difícil encontrar parecido a Keanu) se va encontrando en las diferentes pantallas con retos, objetos que ha de encontrar y armas que puede usar hasta llegar al final y enfrentarse a un malvado cada vez más complicado que el anterior. Fiel a la estética de la película, tiene la posibilidad de ajustar la dificultad y es tremendamente adictivo. Un juegazo en el que el sonido y la música no son demasiado destacables aunque cumplen. 


Aladdin (Virgin, 1992)

Estamos, sin lugar a dudas, con un clásico no ya de las adaptaciones cinematográficas, sino uno de los mejores juegos de la década. Divertido, visualmente delicioso, con un enorme acierto a la hora de lograr unas animaciones semejantes a las de la película y con unos efectos sonoros y música de diez, Aladdin es un videojuego único, entretenido y que reta al jugador pues no es fácil. Mas, si otros juegos se olvidan y dejan por imposible, el trabajo de los chicos de Virgin fue impecable y se gana el interés del jugador , que progresa de manera lenta pero segura, aprendiendo trucos, uso de las armas (manzanas explosivas, cómo no te puede gustar un juego con manzanas explosivas) y buscando soluciones a puzzles de dificultad asequible. Con distintas fases, Aladdin no decae pues es un juego variado, de un acabado irreprochable, en aspectos técnicos a la altura de lo que exige Disney.

Nota: las imágenes pertenecen a SONY ® y sus respectivos dueños de ©