17 mar 2017

Los dos sergios

En las últimas semanas, el Real Madrid tanto de baloncesto como fútbol nos tiene a sus aficionados en una montaña rusa de emociones con final feliz, cual masaje erótico, pero que a los que sufrimos con nuestros colores nos resta meses de vida.
Enganchados al talento de los dos sergios, Llull y Ramos, el Madrid sobrevive entre victorias agónicas, triunfos sobre la bocina y éxtasis en el tiempo de descuento... sin embargo cabe preguntarse ¿Por cuánto tiempo? ¿Es el tormento y éxtasis el sino del Madrid? ¿Son vagos o guerreros que nunca se rinden?
Miremos a los banquillos, Pablo Laso por ejemplo ha hecho un equipo invencible, que recuerda al de las mejores épocas con Ferrándiz y Sáinz mas, ¿se podría ganar más? No veo, y ahora trato de contestar, lógico estar al límite de eliminación contra el Andorra en cuartos de final de la Copa del Rey (prórroga y polémica incluidas) aunque sí es más normar sufrir contra Baskonia en su casa (cómo debieron sufrir con la derrota, ¡qué pena!) o contra el Valencia. Creo que uno de los pocos cometidos de un buen coach cuando tiene un plantillón como es el caso es que no se "relajen" y ahí mal. Pero los números cantas: tres Copas del Rey seguidas, tres de las cuatro últimas Ligas, una Euroliga...en fin que poco se le puede discutir, aunque todo buen madridista siempre quiere lo máximo.
Por el otro lado, Zinedine Zidane (ZZ), el genio autista que parece tenerlo todo controlado viviendo sobre el alambre, será su flor, su talento o el de su ayudante en jugadas de estrategia, pero de momento cae de pie. No obstante la relajación, nos costó la Copa, prevé un Champions y un final de Liga movidito cuando los rivales difíciles lleguen y el equipo se vea exigido al límite. Aunque según los "expertos", somos los mejores. Si es así, el porqué de tanta centrada, rematada y gal para ganar en los últimos minutos se me escapa, pues es sufrir innecesariamente.
Bien, de toda la vida nos enseñan que el trabajo duro da recompensas, Anna Pávlova, una de las grandes bailarinas del siglo XX dijo "Nadie puede llegar a la cima armado sólo de talento. Dios da el talento; el trabajo transforma el talento en genio". Y un pintor español de cierto prestigio aseveró "La inspiración existe, pero tiene que pillarte trabajando".
No pienso como el pavisoso de Iniesta que los deportistas profesionales tengan que ser un ejemplo para los niños, me bastaría con que en el deporte ganara siempre el mejor y el que más trabajara. Siempre que fuera el Madrid, claro. En breve saldremos de dudas.
Coda final:
Los dos Jakes” (Jack Nicholson, 1990) es la continuación de la magistral “Chinatown” (Roman Polanski, 1974). En ella vuelve a aparecer el investigador privado Jake Gitties (Nicholson) en una nueva y enrevesada trama en la que se encuentra con otro Jake, interpretado por Harvey Keitel, quien le contrata por un aparente caso de adulterio que se complica hasta acabar en una trama de asesinato. Uno es metódico y profesional aunque se vea superado por las circunstancias. El otro es malvado y retorcido, busca el atajo del crimen para lograr sus propósitos, ¿qué Sergio es cada uno? O son los dos iguales en el fondo…

6 mar 2017

Justicia

¿La figura del jurado es la forma más justa de impartir justicia? ¿Es el color de piel o la cuenta bancaria un factor determinante para un veredicto? ¿Son impermeables a la llamada opinión pública los jueces, fiscales y abogados? y sobre todo ¿Es la justicia igual para todos?
Pues estas y otras muchas preguntas más propone al espectador American Crime Story: the people vs O.J. Simpson creada por , hombre de éxito en esto de la TV quien con un reparto de campanillas, , , , , y basándose en el libro de Jeffrey Toobin "The Run of His Life: The People V. O.J. Simpson", narra el controvertido caso de asesinato por el que fue juzgado el ex-deportista O.J. Simpson.
La serie podría ser una mas de esas "basadas en hechos reales", quedarse con el morbo de la historia (que hay a paladas) y captar fácilmente la atención del espectador. Pues nada de eso, Ryan y sus magníficos guionistas Scott Alexander, Larry Karaszewski; ya expertos en guiones biográficos como lo demuestran las magníficas "Ed Wood" (1994, Tim Burton), "Man on the Moon" (1999) y "El escándalo de Larry Flynn" (1996) ambas de Milos Forman; deciden decantarse por ser lo más fieles que pueden a los hechos que impactaron a todo un país durante varios meses en el llamado "juicio del siglo". 
Cada capítulo cuenta una parte de la historia de manera muy lineal, pero hay flashbacks necesarios para entender el por qué de lo que hacen algunos personajes y varios de ellos están centrados en alguno de ellos en su totalidad. Entre estos últimos destacan el número cinco, "La carta racista", no por casualidad dirigido por el director afroamericano John Singleton y centrado en el abogado defensor Johnnie Cochran (Courtney B. Vance) y el sexto, "Marcia, Marcia, Marcia" escrito por D. V. DeVincentis, en la que la fiscal Marcia Clark (Sarah Paulson) es su única protagonista.
Los pequeños Kardashian
El primero describe la astucia, bordeando la ilegalidad (y desde luego fuera de toda moralidad), del abogado de color, sin duda uno de los artífices principales de que el proceso acabe convirtiéndose en un juicio racial cuando la fiscalía lo llevaba a lo que realmente parece: un caso de asesinato machista. Cochran también tiene un pasado y, de no ser por este detalle, sería el malvado en una historia sin héroes.
El segundo nos muestra a la, en su momento, vapuleada fiscal en sus peores momentos, víctima también de su propia soberbia pero sobre todo de un machismo brutal, el cual la llevó a ser machacada en los medios de comunicación por cosas tan frívolas como su peinado o su proceso de divorcio. Una hora de TV de enorme nivel.
Pero no olvidemos algo, "The People V. O.J. Simpson" no sólo se centra en el juicio, lo cual sería dejar la historia coja: desde su arranque con imágenes de documental de la paliza a Rodney King, las referencias a la importancia la familia y amistades de O.J. (Robert Kardashian, un gran David Schwimmer), los medios de comunicación (desde tertulias televisivas al humorístico Saturday night live) terminando con el inevitable pase de fotos de los protagonistas con sus personajes reales y el "qué fue de..."  hay toda una descripción de la América de la época, dejando un poso de enorme amargura y la demostración palpable de que el tiempo sí ayuda a ver ciertas cosas con la suficiente perspectiva.
Para terminar dejar aquí constancia de el enorme talento de los directores artísticos Jeffrey Mossa  (la serie "Life") y Richard Sherman (la saga "Crepúsculo") que nos devuelven a los años 90 y a la enorme cantidad de premios que se ha llevado la serie: cuatro Emmys y un Globo de Oro entre otros. No engaño, un excelente producto televisivo de diez episodios con casi ningún defecto y muchas y grandes virtudes que tiene una poco común hoy día: invita al espectador a que saque sus propias conclusiones. 
Sarah Paulson ha sido muy premiada por su interpretación de la fiscal Marcia Clark 

19 feb 2017

El inconformista

Ralph Bakshi (Haifa, 1938) es uno de los directores de cine más extraños y outsiders de la historia. Cineasta nacido en lo que entonces no era ni Israel, emigró con su familia siendo un bebé a Nueva York, instalándose en el conocido barrio de Brooklyn. Todas sus experiencias infantiles y juveniles se verían más o menos plasmadas en su carrera lo cual no le haría nada diferente a otros directores salvo por el hecho de especializarse en el género de animación.
Terminados sus estudios de arte, Bakshi empieza a trabajar en los estudios Terrytoons Animation Studio, siendo responsable último de varios cortos del famoso personaje "Super Ratón". En 1967 le ficha Paramount como director creativo y además realiza este, en su momento, vanguardista y premiado anuncio para FANTA, de lo más psicodélico.
Aprovechando su buen momento Bakshi dirige su primer largometraje animado, basado en el tebeo de Robert Crumb "Fritz, el gato caliente". Influenciado por la contracultura, el movimiento hippie incluso el terrorismo anarquista, es un film histórico aunque sea sólo por ser el primero en ofrecer sexo explícito en una película animada. Calificada para mayores de 18 años, todo el revuelo la benefició y fue un gran éxito económico. Vista hoy, es un film simpático, políticamente incorrecto en el que se cuestiona todo: religión (judaísmo), revolución sexual, educación universitaria, policía, movimientos revolucionarios...una película fresca, no muy brillante desde el punto de vista visual por las limitaciones propias de la época y por describir siempre entornos degradados, es toda una cult movie curiosa, personal por lo que tiene de reflejo de una época y unos EE.UU. que han cambiado muchísimo.
"Fritz, el gato caliente"
Tras este gran éxito, dirige un film más personal titulado Heavy Traffic (1973) que obtuvo buenas críticas y escasa recaudación. Se puede ver el dailymotion en inglés. A mí me parece un tanto pobre el tema de animación aunque resulta interesante su estilo narrativo.
Para la siguiente película, Coonskin(también conocida como Streetfight) Bakshi toca un tema polémico: cuenta el ascenso en el mundo del hampa de Harlem de tres personajes animados: Hermano Conejo, Hermano Oso y Preacher Fox . Y para rematar la jugada, ya en los convulsos años 70 hacer una película con protagonistas afroamericanos suponía tener que tratar el tema racial con cierta delicadeza si se quería contentar a todo el mundo, algo que Baskhi no hizo pues prefirió dar su propia visión del hampa, la violencia y la cultura negra en aquellos años lo cual le valió ser atacada por racista. Como Heavy Traffic, usa acción real, escenarios reales y animación para dotarlo de mayor realismo. El director la considera su mejor film, lo que yo he visto no me convence y abandoné su visionado a los diez minutos. Como curiosidad, Philip Michael Thomas (Ricardo Tubbs en Corrupción en Miami) fue su protagonista.
Después de este fracaso, Bakshi se replantea qué línea seguir y, bien por necesidad o bien por convencimiento propio decide dejar un poco de lado los temas "adultos" y se embarca en un proyecto ambicioso titulado Los hechiceros de la guerra (1977) en el que se enfrentan el bien y el mal en un mundo mágico, cercano al imaginado por Tolkien en "El Señor de los anillos", liderados cada uno por un mago (Avatar y Blackwolf) que son hermanos entre sí.  
"Los hechiceros de la guerra"
Es un film más "asequible" que los anteriores pero no para todos los públicos: hay ninfas sexis y violencia sanguinolenta. Además, el bueno de Ralph nos cuela unas imágenes de los nazis su líder del bigotillo que no se sabe muy bien a qué vienen, quizá porque en el comienzo de la película se cuenta que en la tierra hubo una guerra nuclear que la devastó pero sigo sin pillar que pinta Hitler en todo esto. También en el debe del autor hay que poner algunas escenas un poco inconexas o directamente que no llevan a ningún lado, no obstante se le perdona por ser tan entretenida, vistosa (magníficos fondos y diseño de las ciudades y los bosques), en una palabra: sorprendente. Aviso: Baskhi, como el autor de Juego de Tronos, no tiene ninguna piedad con los personajes y se carga hasta a los que nos caen simpáticos. Mark Hamill dobló a un guerrero elfo.
Producido por 20th Fox, Los hechiceros de la guerra, fue mal distribuida dado que era difícil encontrarle un público que la pudiera apreciar pero no debió ir mal en taquilla ni fue mal recibida por los que la vieron. Puesto que era un film inspirado en la obra de Tolkien, qué mejor forma de buscar un éxito a gran escala que hacer una versión de su obra magna. Bakshi tiene el honor de ser el primer director en enfrentarse a la extensa trilogía sobre la Tierra Media y salir dignamente del empeño.
La Comunidad del Anillo intentando entrar en Moria
Producida por United Artist y el prestigioso productor Saul Kaentz (Alguien voló sobre el nido del cuco, El paciente inglés) El señor de los anillos (1978) es una adaptación condensada de los dos primeros libros. Utiliza el metódo de animación conocido como rotroscopia por lo que primero las escenas son rodadas por actores reales, casualmente en Belmonte (Cuenca) las escenas de batallas.
Es un film realmente interesante, el mejor acabado de todos los rodados por el autor, que ofrece mucha acción y un retrato de personajes magnífico pese a la limitación de metraje. Especialmente logrado está Gollum, que no en vano es el más interesante personaje de la obra, en mi opinión. Me gustan las escenas de Moria y la lucha final de Gandalf (el Gris) con su "corred insensatos" que no tiene nada que envidiar al film de Jackson. Luego baja un poco, la batalla del abismo de Helm es un poco cutre y su final te deja en vilo a la espera de un El retorno del Rey que llegó en forma de TV movie en la que Bakshi no tuvo nada que ver y que espero ver algún día, aunque sólo sea por curiosidad. El difunto John Hurt fue Aragorn y Anthony Daniels Légolas, ahí es nada.
La película fue la más exitosa de todas las dirigidas por Bakshi y propició el que sería su proyecto más ambicioso y personal: American pop (1981), una historia de la música americana durante el S.XX a través de la vida de varias generaciones de una familia de inmigrantes en EE.UU. Sólo he visto alguna escena, tiene buena pinta. En la banda sonora aparecen temas de  incluyendo temas de Janis Joplin, The Doors, George Gershwin, The Mamas & the Papas, Herbie Hancock, Lou Reed...sólo por eso ya merece la pena.
Su siguiente film es la curiosa Hey Good Loooking (1982), film enteramente animado sin rotoscopia que narra la historia de Vinnie, el líder de una banda de pandilleros en los años 50. Es otro film ambientando en el Brooklyn que conoció en su adolescencia, simpático, melancólico que se ve lastrado por los problemas financieros para terminarlo. Será su siguiente proyecto, "Tygra: hielo y fuego" (1983), el que cambiará su carrera para siempre.
Curiosa imagen del rodaje de acción real de "Tygra: hielo y fuego", Baskhi entre Cynthia Leake y Randy Norton
Con la colaboración del genial dibujante Frank Frazetta en el diseño de personajes, Bakshi hace la obra clave del género espada y brujería. Princesa en peligro, héroe musculoso, malvado despiadado y con poderes mágicos, criaturas siniestras y brutales, personajes misteriosos, una bruja...todo está unido de forma perfecta por un hábil guion, en unos escenarios espectaculares, con una animación perfecta (usando otra vez el rotoscopio) dando como resultado un entretenimiento de primera protagonizado por la heroína más sexy del a historia de la animación. No es de extrañar, estando en el equipo Peter Chung, creador de la famosa serie de la MTV Aeonflux.
La Fox pretendía lograr un éxito como el de "Conan el bárbaro" (1982, John Milius) mas no logró recuperar la inversión, además de encontrarse con críticas hostiles. Sin embargo, Tygra: hielo y fuego es hoy un film muy valorado y con razón, para mí es su mejor película quizás porque no tiene grandes pretensiones siendo la que tiene mayor equilibrio entre ambiciones y resultado final.
Alejado durante el resto de la década del cine, Baskhi parece un marginado ya y se dedica a otros menesteres (publicidad, cortometrajes, televisión) pero al final de la década una película que mezcla acción real y dibujos animados titulada "Quién engañó a Roger Rabbit" (1988, Robert Zemeckis) logra un gran éxito y Paramount Pictures piensa en él para un film que pueda, con el mismo estilo, darles un taquillazo. "Cool World" (1991) es uno de los proyectos más bizarros y extraños de la historia de Hollywood y tuvo de todo: problemas de producción, montaje con errores de continuidad, actores que no saben dónde mirar cuando hablan con un personaje animado... resultado: un rotundo fracaso en taquilla. Era de esperar, el muy temperamental Bakshi llegó a pegar un puñetazo a Frank Mancuso Jr, productor del film, por los continuos cambios que hizo sin consultarle. La historia protagonizada por Gabriel Bryne y un juvenil Brad Pitt que persigue a un sexy dibujo animado (Kim Basinger en su plenitud física) quien quiere pasar al "mundo real" haciendo el amor con un humano (sic) podía dar una genialidad o un bodrio. Para mí se queda a medio camino y aunque tenga mis simpatías resulta más una curiosidad que una obra de culto. 
Cartel promocional de "Cool World: una rubia entre dos mundos"
Cosas de la vida, el videojuego para PC y Super Nintendo basado en el film fue considerado, en su momento, una maravilla.
Tras este film, el silencio. Bakshi no logró levantar ninguno de sus siguientes proyectos y se dedicó a la docencia, dar charlas y dirigir un capítulo de la curiosa serie Rebel highway (1994). Su último trabajo es un cortometraje financiado a través de pequeñas aportaciones de internautas titulado "Last days of Coney Island" (2015) que se puede ver en YouTube. Tiene ya 88 años pero sigue buscando una última oportunidad, se la merece por su osadía, su originalidad pues es un cineasta inconformista, a veces difícil y de agrio carácter, pero singular y genial.
Referencias:
Revista Sci-fiworld. Especial Ralph Bakshi.
Wikipedia e IMDB.com


10 feb 2017

La historia de Yuri y Lara

El cine de David Lean conjuga lo que, repito aquí siempre a riesgo de ser pesado, debe ser toda película: entretenimiento (espectáculo) y reflexión. Quizá por ello, aunque se le considere un cineasta destacado, no está en el Olimpo de los "grandes", ni falta que hace.
La maravillosa Doctor Zhivago, es quizá el mejor ejemplo de ello. Film maltratado por la crítica en su estreno, que lo tachó de cursi y lento queda hoy, con más de cincuenta años a sus espaldas, como una obra maestra del cine, una magnífica película histórica y una de las mejores historias de amor del séptimo arte.
Adaptando la hoy algo olvidada novela del Premio Nobel Boris Pasternak y ambientada en la Rusia de comienzos del S. XX, su argumento se desarrolla desde tres puntos de vista que se corresponden con los de los personajes principales: Yuri Zhivago (Omar Sharif), médico y poeta; Larisa Antípova (Julie Christie), esposa de un líder de la revolución (Tom Courtenay) y Yevgraf Zhivago (Alec Guiness), general de la KGB, quien busca a la hija de Lara y su hermano Yuri y quien a su vez cuenta toda la historia a Tonya (Rita Tushingham), pues cree es la hija nacida de la relación entre su hermanastro y Lara.
Tras el prólogo comienza el largo flashback que nos lleva a la primera escena que es realmente impactante: el entierro de la madre de Yuri siendo este un niño. Cómo está rodada dicha escena resulta de una sequedad y a la vez de una belleza que marcan el tono del film, especialmente llamativo es el plano del cadáver de la madre, dentro del féretro, donde escucha cómo la tierra cae sobre él. Una tormenta interrumpe la ceremonia, dándole un aire irreal a todo lo visto. También la melancolía es la nota predominante en esa parte del film donde escuchamos por primera vez el famoso tema de Lara con la aparición de la balalaika, único recuerdo de su madre que le queda al pobre Yuri.
Un salto temporal nos lleva a conocer a unos juveniles Yuri y Lara, que coinciden por primera vez en un tranvía (cedido por el ayuntamiento de Madrid) aunque no será hasta casi una hora de metraje que se conozcan. Yuri es un estudiante de medicina que vive con sus tíos y es hombre de gran corazón que, sin ser revolucionario, simpatiza con los más débiles (ver escena en la que socorre a los heridos tras la espectacular carga de los cosacos). Está enamorado de su prima Tonya Gromeko (Geraldine Chaplin) quien regresa de París donde ha estudiado, y con la contraerá finalmente matrimonio. Lara es hija de una modista viuda, es novia de un joven idealista llamado Pasha (el ya nombrado Tom Courtenay) quien todavía cree en la democracia y odia a los bolcheviques. Sin embargo Lara se siente atraída por el novio de su madre, Komarovsky (Rod Steiger), y finalmente se convierte en su amante. En esta parte predominan los colores rojos (vestidos, decorados) símbolo del carácter apasionado de Lara, quien finalmente y tras el intento de suicidio de su madre dispara a Komarovsky en medio de un baile. Es una soberbia escena donde las miradas y las caras de los actores lo dicen todo sin necesidad de diálogo: Lean es un cineasta que cree en el poder de la imagen para narrar, no es de extrañar la admiración de Spielberg por él, su estilo es, aunque no lo parezca, semejante.
Pasa el tiempo y estalla la guerra, Yevgraf se alista pero para hacer sabotaje a su propio ejército y lograr que Rusia salga de la guerra, es ya un comunista convencido. Pasha se casa con Lara, tiene una hija pero también las abandona y se va a la guerra. Yuri es obligado a dejar a su esposa e hijo, es reclutado como doctor y en un hospital conoce a Lara, quien trabaja como enfermera. Ella busca a su esposo desaparecido en acción de guerra (vemos como es herido y pierde sus gafas, símbolo de su cambio ideológico).
Poco a poco se enamoran, a ella le admira la pasión de él en su trabajo (socorre a los heridos sin importar el bando, incluso cuando estalla la guerra civil) y él queda prendado de su belleza y de su entrega callada, sin quejas, sin odio, es una mujer serena, fuerte, que ha cambiado por todo lo vivido. La mejor escena de esta parte es, sin duda, la de Lara planchado mientras él la habla desde la penumbra y ella, apunto de besarle, quema una sábana. Hay auténtica pasión entre ellos pero ambos están casados y finalmente no consuman su amor. Sensacional es la dura la mirada que Lara le dedica al bolchevique que critica a Yuri, lo hace callar sólo con eso, menuda actriz Julie Christie.
Termina la guerra y Yuri regresa a casa, su hijo casi no le reconoce (el niño le pega, ya dijimos que es una film para nada blando), su suegro (Ralph Richardson) y su esposa han visto como su lujosa casa ha sido convertida en una comuna por los revolucionarios y ahora viven con lo justo. Yevgraf les salva del asalto de unos revolucionarios ya que es un hombre importante del régimen y conocedor de lo que puede suceder, les invita a que abandonen Moscú y vuelvan al pueblo de origen de Yuri, alejados una posible represión por su condición de "burgueses".
Hay un largo y penoso viaje en tren que resulta una radiografía de las penurias que vive el país: hay un anarquista (Klaus Kinski) custodiado por un policía (José María Caffarel), una mujer (Lilí Murati) que se lanza al tren con su bebé (muerto) para huir de los combates que han arrasado su pueblo (estamos en plena guerra civil), en una parada Yuri se encuentra con Pasha, quien ahora se hace llamar Strélnikov y es un poderoso militar del ejército rojo. Es una de las escenas más tensas pues ambos se reconocen y ambos guardan las apariencias "La vida privada ha muerto en Rusia", dice Strélnikov y finalmente deja irse a Zhivago. El largo viaje por fin termina.
La belleza de los paisajes nevados del viaje en tren contrasta con el primaveral paisaje de Varýkino (realmente Soria) aunque las penalidades no han terminado para los protagonistas. Los revolucionarios han confiscado su casa, se ven obligados a vivir en una cabaña cercana, cultivar la tierra y llevar una vida modesta. Yuri es feliz su esposa e hijo pero se siente encerrado en una vida modesta. Es entonces cuando reaparece Lara en su vida. En otra memorable escena vemos a Lara en la biblioteca, esta reconoce a Yuri pero parece que desea que él no la vea, finalmente decide hacerse ver, entre las sombras la luz ilumina sus ojos azules y cuando ambos se miran vuelve a surgir la pasión entre ellos. Esta vez sí consuman su amor, él viaja a la ciudad con frecuencia para verse con Lara, conoce como está siendo educada su hija por el sistema "revolucionario" (es sólo dibujo ridiculizando al antiguo Zar pero con poco se dice mucho) mientras sigue con su vida de casado.
Entonces Tonya queda embarazada y Yuri decide romper su relación con Lara. Tras dejarla desconsolada, yendo de camino a reencontrarse con su esposa es raptado por uno partisanos que siguen a la caza de los últimos fieles al Zar. Aquí llegan escenas tan vistosas como la carga sobre un lago helado o la muerte de unos jóvenes cadetes en un campo de trigo. Tras más de un año Zhivago logra fugarse y en medio de la nieve y el frío regresa a casa de Lara. Ella lo acoge, cura sus heridas y le informa de que su esposa se ha exiliado a París, continuando ellos dos con su romance. Sin embargo la felicidad dura poco, Komarovsky, ahora ministro, les avisa de que corren serio peligro ya que el marido de Lara ha muerto y todos sus camaradas y familiares serán objeto de una purga.
Entonces Yuri decide regresar a su vieja casa, es la más bella escena del film, cuando entran a la mansión completamente helada. El trabajo de dirección artística de John Box y Terrence Marsh bien vale un Oscar, aquí luce en su esplendor, transmitiendo la nostalgia de la niñez, los recuerdos del pasado congelados para siempre en la memoria del protagonista. Lara, su hija Katya y Yuri se instalan allí y éste empieza escribir los "Poemas a Lara", aquí es donde Lean logra algo tan difícil como mostrar el proceso creativo de manera tan elegante como atractiva. Cuando Lara lee los poemas él la dice que así es ella, ella le contesta que no, que sólo es ella vista atraves de sus ojos. Por las noches los lobos acechan la casa, un peligro se cierne sobre ellos...y finalmente aparecerá: Komarovsky les avisa de que vienen a por ellos, Yuri acepta que se lleve a Lara y a su hija para ponerlas a salvo fuera del país para luego ir a buscarlas. Nunca más se reencontrarán, Lara sabe que Yuri jamás dejará su querida Rusia, la escena de un Zhivago rompiendo una ventana para ver alejarse el trineo de su amada es su último y desesperado gesto de amor.
He dicho que nunca más se vuelven a ver, pero no es del todo cierto, la penúltima escena es tan emotiva como trágica, mejor no describirla, es la coda a un amor tan grande como desgraciado.
Finalmente se nos deja en duda sobre si la chica es o no la hija de Yuri y Lara aunque toca la balalaika...como si tuviera un don.

Título original Doctor Zhivago        
Año 1965
Duración 197 min.
Director                
Guion Robert Bolt (Novela: Boris Pasternak)
Música Maurice Jarre
Fotografía Freddie Young, Nicolas Roeg
Reparto , , , , , , , , , , , , , , , , , , , .
Producción Carlo Ponti para MGM
 
Bibliografía:"David Lean: la emoción y el espectáculo" (2000) Tomás Fernández-Valentí. Ed Dirigido por...
"Historia Universal del cine" (1969) Román Gubern. Ed. Anagrama
Diario La Razón, 10-01-2015 "50 años de un rodaje épico". Agencia EFE.

26 ene 2017

Grant Morrison


Por Doyle

En dacosica nos gustan mucho los cómics, es por ello que creo, se le debe rendir un sincero homenaje, al que quizás sea actualmente el mejor guionista mainstream de este medio.
Extravagante, carismático, polémico, subversivo…son sólo algunos adjetivos (y creo que me quedo corto) con los que se podría describir a este controvertido autor que además de poseer una enardecida legión de fans, todo aquello que toca, creativamente hablando, lo transforma en Oro.

Perteneciente a la segunda gran oleada británica que azotó las costas estadounidenses a mediados-finales de los 80, Grant Morrison no es un guionista de comics convencional: poseedor de un infatigable espíritu renovador, un particular estilo de narrativa no-lineal y una serie de ideas argumentales que desarrollará a lo largo de los años tales como: la humanización y normalización del superhéroe, la psicodelia y la cultura underground, los universos multi-dimensionales o la conspiración de seres de otras realidades, hacen que no sea un autor del agrado de todos, o lo adoras o lo odias.

Es también todo un experto en marketing, ha sabido crearse una imagen pública que sabe explotar como nadie. A finales de los 90 crea su personalidad de estrella del punk-rock: reconoce haber pasado por una época de travestismo en su vida y afirma haber sido abducido por alienígenas durante un viaje a Katmandú. Ahora con unos añitos más en cada pata, mantiene un semblante bastante más comedido con su nueva imagen de gurú místico, aunque no reniega de su pasado, lo ve como un camino necesario para su realización personal.
Como todos los grandes genios, gran parte de su talento y su singularidad surgen de vivir en un entorno muy peculiar: escocés de nacimiento, es hijo de un traumatizado excombatiente de la Segunda Guerra Mundial reconvertido a activista pacifista, y de una madre taseomante (lectora de los posos del té) que, además de llevarle al cine tres veces consecutivas a ver 2001: Una Odisea del Espacio, le introduciría en el esoterismo y el mundo espiritual, temática casi siempre presente en toda su obra.
También tiene un tío que poseía una gran librería y es además, un apasionado de la brujería y la contracultura. Su figura fue decisiva en la vida de Morrison, ya que fue él quien le  puso por primera vez un cómic en sus manos cuando éste era solo un niño.
Lo bueno de Grant Morrison es que no es otro de esos escritores literarios frustrados que terminan de rebote, casi por casualidad, en el mundo del cómic (como es el caso de tantos otros). Él ama con pasión este medio, lo ama desde que era niño.
Hubo unos años en que los que los superhéroes estaban mal vistos en su propio medio, eran considerados de segunda categoría (ya escribí sobre este tema en mi tercera reseña). Sin embargo Morrison es y será un defensor acérrimo del género superheroico, dejando en cada obra que escribe, una impronta de grandeza y magnificencia en un intento de hacerlo evolucionar, trascender.
A los 12 años sus padres se separan y se sumerge en un periodo de tristeza y negatividad, es internado en un colegio sólo para chicos hasta prácticamente los 19 años. Esto hace que pase una adolescencia un tanto peculiar apenas tuvo contacto con chicas hasta esa edad, pero encuentra en los cómics su refugio, su manera de contar historias.
 
A los 17 años comienza a colaborar escribiendo y dibujando en revistas británicas como Near Myths o 2000 AD, donde aparecerá por primera vez uno de sus personajes más conocidos que es también su alter ego: Gideon Stargrave (o King Mob). Aquí Morrison crea un personaje a su imagen y semejanza (literalmente), con el que puede dar rienda suelta a su particular visión metaficcional de la realidad. Se trata de un agente secreto un tanto pulp, que vive unas aventuras bastante rocambolescas. Aparecerá años más tarde en su gran obra: Los Invisibles.
Como curiosidades decir que Morrison de joven, estuvo a punto de triunfar en el mundillo de la música, tocaba la guitarra rítmica y escribió algunas de las letras para su banda The Mixers. No llegaron a dar el salto definitivo a la fama, pero hicieron una pequeña gira por Escocia teloneando a grupos de la talla de Primal Scream o The Jesus and Mary and Chain.


También ha protagonizado un par de cameos en sendos videoclips, de temática muy “Morrisoniana”, para el grupo My Chemical Romance:



 
Ahora bien, las obras publicadas en España que creo más destacables de este vanguardista escritor, son las siguientes: 

Animal Man (1988)

Esta es la gran serie con la que se ganó el respeto y la admiración de la mayoría de sus colegas. Se trata de una aventura con tintes ecologistas a favor de los derechos de los animales (Morrison es vegano), pero luego, haciendo uso del que sería su famoso metalenguaje, el argumento evoluciona hacia algo mucho más complejo: como la ruptura de la barrera entre el lector y el personaje de ficción, llegando a su punto álgido en el último episodio con un desenlace completamente novedoso e impactante. Aquí nos encontramos a un Morrison dispuesto ya a cambiar las reglas del juego en el mundillo del cómic.

Doom Patrol (1989-1993)

Aprovecha otra serie que estaba a punto de ser cancelada (al igual que en Animal Man), para dar rienda suelta a su particular universo. Utilizando un grupo de superhéroes marginales e inadaptados, hace apología y ensalza la libertad individual frente a los mecanismos de control de la sociedad, pero al mismo tiempo señala nuestra incapacidad para alcanzarla, pues el hombre es una marioneta movida por hilos que escapan a su poder y comprensión.
En esta obra hay claras referencias a la psiquiatría alemana, movimientos de arte como el dadaísmo y el surrealismo, sociedades secretas...convirtiendo este cómic en una obra indescriptible y delirante (no apta para lectores neófitos).

Arkham Asylum (1989)

Tal vez si el Batman de Tim Burton no estuviera próximo a estrenarse, esta novela gráfica hubiera pasado inadvertida para el lector medio, pero no fue así, vendió 200.000 copias en tan sólo 3 meses y Morrison se convirtió de repente en millonario.
Dibujado por el genial Dave Mckean en su mejor momento creativo, no es solo la obra que encumbra a nuestro autor al estrellato, es también una de las mejores historias de Batman jamás escritas y una de las novelas gráficas más importantes de todos los tiempos. Precisamente porque se aleja del convencionalismo del superhéroe, realizando una oscura radiografía en profundidad sobre la locura.
Morrison ha llegado a reconocer que se mantuvo 50 horas despierto con la intención de inducirse delirio para escribir esta novela.
Su trama es, aparentemente, muy sencilla: los pacientes del psiquiátrico más famoso de Gotham se amotinan, y liderados por el Joker, exigen sólo una condición para liberar al personal retenido: que Batman se reúna con ellos en su interior. 

Flex Mentallo (1990-1996)

La separación de sus padres en su niñez y la frustración sufrida en aquella época quedaría posteriormente reflejada en esta obra que hace una reflexión sobre la creación, el valor de los superhéroes y el poder de los mitos. Morrison la considera la primera parte de una trilogía temática que se completará con Los Invisibles y El Asco.
Su protagonista es un tipo supermusculado (parodia de Charles Atlas un antiguo culturista famoso en EE.UU. gracias a promocionarse con una tira cómica) que tiene la capacidad de alterar la realidad flexionando sus músculos y de hacer aparecer un “halo de héroe” sobre su cabeza.
Esta es una obra que Morrison tiene siempre muy presente por sus connotaciones sentimentales (“escribía sobre la novia del chico dejándole y me pasó lo mismo como cuatro meses después” comenta) y autobiográficas (Flex como alter ego confeso de Walter –el padre de Morrison– y, de hecho, como idea platónica de “padre”).  

Los Invisibles (1996-2000)

Con los millones ganados con Arkham Asylum, Morrison se pega un año sabático viajando a los lugares más místicos y esotéricos del planeta, a la par que experimenta con todo tipo de sustancias alucinógenas. El resultado de todo eso fue: esta compleja obra, y una sepsis estreptocócica (contraída por bañarse desnudo en el río Ganges) que acaba casi matándolo.

Plagiada por las, ahora ya hermanas Wachowski, para sobre todo, su primer Matrix (por eso las dos siguientes son tan malas). Es evidente su influencia en secuencias copiadas de manera exacta: como la búsqueda del mesías liberador, la similitud física y estética entre Morfeo y King Mob o el salto de fe que debe realizar Neo en la azotea del edificio durante su entrenamiento. También se nota la inspiración de la obra de Morrison en el espíritu revolucionario de sus protagonistas, la ambientación de una realidad sobre-controlada y opresiva, así como en el diseño de los villanos-máquina de aspecto insectívoro.

Morrison no terminó demandando, a instancia de sus abogados, ya que estos le informaron que Warner Bros. posee la mayoría de acciones de DC y su filial Vértigo, que es donde nuestro autor publicó esta obra (y la línea editorial favorita del que suscribe todo hay que decirlo).

Ahora bien, la trama del cómic, simplificándolo todo mucho, se basa en como una célula terrorista formada por un grupo de superhéroes muy atípicos, lucha contra la dominación de unos seres llamados los Arcontes, que tienen sometida subliminalmente a la raza humana a nivel mundial: han comprado a nuestros líderes políticos a cambio de poder económico o social, y se alimentan de nuestras emociones, desviando nuestra inteligencia lejos de sus aplicaciones apropiadas y sanas.
Pero no es solo eso, imaginad todas las teorías conspiratorias existentes, juntadlas con los movimientos contraculturales más transgresores, añadidle altas dosis de violencia e ideología anarquista, mezclarlo todo con esoterismo y drogas psicodélicas y no llegaréis a acercaros siquiera a la enorme complejidad de esta obra, que el mismo autor cataloga como mágica.
Solamente puedo decir que si os gusta su particular estilo narrativo, desde su inicio os atrapará por completo y no os soltará hasta su último número. Y a cada relectura que le hagáis, descubriréis cosas totalmente nuevas.
Para mí no es solo su mejor obra, sino también la más ambiciosa y personal de ellas. Es Morrison en estado puro: completamente desatado, puesto hasta las cejas de todo, y con unas ganas tremendas de cambiar el mundo.

 JLA (1997-1999) y JLA: Tierra 2 (2000)

Además de transgredir y provocar, Morrison también es capaz de adaptarse a la perfección a los cánones establecidos por el establishment. Famoso por coger colecciones en horas bajas para revitalizarlas y encumbrarlas de nuevo, lo hace gracias a arcos argumentales muy extensos pero bien estructurados y definidos en el tiempo. Esta serie tuvo un gran éxito de crítica y público y la devolvió a la primera plana de la actualidad. Su estrategia consistió en alinear a los principales personajes de la casa – Superman, Batman, Wonder Woman, Green Latern, Flash, Aquaman y el Detective Marciano – y enfrentarlos a las más temibles amenazas que pudiera ofrecer el Universo DC. Morrison logrará de esta manera el éxito no solo aquí, sino también en series regulares como los New X-men, Superman y Batman.
En JLA: Tierra 2 vuelve a hacer uso de la meta-ficción con el sólo propósito de crear una genial y entretenida historia de acción y aventuras. Un grupo de supervillanos llamado el Sindicato del Crimen de América (CSA), son ni más ni menos, que la versión negativa de la JLA. Viven en una realidad paralela llamada el universo de antimateria, en donde son invencibles, ya que allí el mal siempre prevalece sobre el bien. Allí viajan la Liga de la Justicia original para tratar de derrocarlos, ayudados por un Lex Luthor bueno (ya que pertenece a ese mismo universo de antimateria), y dando así, una original vuelta de tuerca a una de las reglas de oro establecidas para el género superheroico (el héroe nunca puede ser derrotado).

El Asco (2002)

Esta miniserie es la heredera intelectual de Los Invisibles, posee el mismo espíritu  pero quizás con una menor carga referencial por la desobediencia revolucionaria, aunque si con una mayor preferencia por la provocación y la irreverencia. Con un mismo dibujante para toda la serie (al contrario que la anterior que cambiaba de autor casi a cada capítulo) Chris Weston le imprime una coherencia narrativa visual mucho más consistente, cosa que los lectores le agradeceremos siempre, aunque en el fondo sea quizás, peor obra que su antecesora.
Esta vez aparece un Morrison más oscuro y depresivo que centra su argumento y sus personajes en una clase trabajadora gris y alienada. A partir de aquí vuelve el Morrison más demencial: conspiraciones sobre el control de la población, fuerzas policiales manipuladoras de la realidad, etc… aunque también subrayando la idea de la independencia y de la singularidad entre la masa, de una búsqueda de la identidad, de una moralidad que no tenga que ser establecida por el inmovilismo sino por el espíritu humano.

Seaguy (2004)

Otra miniserie de 6 números en la que nos encontramos una imaginativa y sencilla historia llena de momentos sorprendentes. Aquí no importa tanto el destino del viaje argumental, sino la calidad y diversión que proporciona su trayectoria. Además en el fondo de la trama, subyace un claro alegato a la libertad individual frente al poder y el control.
Seaguy es un joven superhéroe, retirado y aburrido en un mundo que hace ya  tiempo que carece de amenazas. Embutido en un ajustado traje de neopreno,  comparte el tiempo junto a su fiel compañero Chubby, un atún volador fumador de puros que es alérgico al agua (genialmente traducido aquí en España con un graciosísimo acento gaditano). Nuestro protagonista ávido de aventuras, comienza su historia retando a la propia muerte al ajedrez por mera diversión.

We3 (2004-2005)

Aunque no seáis muy fans de este gran autor, esta es una obra que os encantará, siendo una de sus obras más accesibles y sobrias. Retoma su alegato naturalista contra el maltrato animal, en una bella y emotiva historia, no exenta de altas dosis de violencia, pero que te llega al corazón (deseando ir a abrazar a tu perro en cuanto terminas de leerla). Está espléndidamente dibujada por Frank Quitely, autor con el más ha colaborado Morrison en toda su trayectoria.
El argumento trata de como un centro secreto de investigación de las Fuerzas Aéreas, lleva a cabo un proyecto de desarrollo cibernético revolucionario. Las pruebas se realizan en animales domésticos, manipulados quirúrgicamente para crear un nuevo tipo de cyborg: criaturas de carne y metal diseñadas para luchar en las guerras del mañana. 

Los Siete Soldados de la Victoria (2005)

Morrison crea aquí él solito, esta ambiciosa macro-saga de siete miniseries con 4 números cada una y 2 crossover finales, aprovechando además, para volver a rescatar del olvido a unos estrambóticos héroes de la vieja DC a los que no les han sentado nada bien el paso del tiempo. Estos personajes intentan derrocar, por separado (ya que sus historias pueden leerse independientemente unas de otras), a un villano en principio, nada fuera de lo común, pero a medida que avanza la narración principal, hay un sorprendente giro argumental en la que aparece otra sub-trama todavía más grande: una devastadora amenaza global que pondrá en peligro a toda la humanidad. Juntos, estos viejos y oxidados héroes, deberán alzarse y trabajar unidos (muchos sin saberlo o sin llegar a encontrase unos con otros) para salvar al mundo.
Se trata de una historia que explora la naturaleza del heroísmo y el sacrificio, el bien contra el mal, el héroe dispuesto a darlo todo por algo más grande que él mismo, pero todo ello aderezado con otra singular actualización de conceptos: como el contraste entre el héroe más clásico y el superhéroe más moderno. 

All Star Superman (2006)

Para muchos esta es la mejor obra de Morrison, y dicen que también es el mejor comic de Superman jamás escrito. Lo que es seguro es que es uno de los mejores comics de superhéroes de la última década. Repitiendo colaboración con el talentoso Frank Quitely, ambos realizan este hermoso, conmovedor y nostálgico homenaje al género superheroico, desde el profundo cariño y respeto que siente el autor hacia este personaje y a este medio.
De su argumento es mejor saber poco o nada creedme, tan sólo decir como curiosidad, que el inicio del proceso creativo y la genial portada de su primer número en la que vemos a Superman sentado en cuclillas, cómodo, relajado, que mira al lector con una expresión de serena tranquilidad, están inspirados en una experiencia real que tuvo Morrison con un fan en la Comic-Con Internacional de San Diego del 98, en la cual mantuvo una “chamanística” conversación con él como si fuera realmente Superman: “Estaba dando vueltas y pensando cómo afrontar este reto cuando levanté la vista para ver a un tipo vestido como Superman cruzando las vías del tren. No era el típico tipo de una convención, flaco con un traje mal ajustado, este tipo realmente se parecía a Superman. Era un momento demasiado bueno para dejarlo pasar, así que me acerqué a él, le dije lo que estábamos tratando de hacer y le pregunté si no le importaría complacernos contestando algunas preguntas sobre Superman y lo hizo ... ¡metido en el personaje y con voz de Superman!”.

“Hablamos durante una hora y media y luego, al anochecer, se fue con su amigo (no, no era Jimmy Olsen, tristemente). Me senté y pasé el resto de la noche garabateando página tras página notas de Superman hasta que salió el sol”.

“Todo mi acercamiento a Superman había venido de la manera en la que este individuo había estado sentándose, tan fácil, tan confiado, como si, invulnerable a todo daño físico, pudiera relajarse completamente y ser espontáneo y cálido. Aquella postura, sentada en el bolardo, con una rodilla hacia arriba, la capa que colgaba ahí, cómo nos hablaba…me pareció que era todo lo opuesto a una mirada apretada y con músculos… que el personaje a veces se divierte, y esa era la clave de Superman para mí”.

 “Me encontré con este mismo Superman un par de veces después, pero ya no era Superman, sólo un buen tipo vestido como él y cuyo nombre no recuerdo…pero que ha entrado en mi propia mitología personal. Una foto ha sobrevivido desde entonces: mostrando a Mark Waid y a mí posando junto a este chico y un par de jóvenes lectores vestidos como Superboy y Supergirl, está en la "Galería" de mi página web para cualquiera que quiera molestarse en buscarla. Ese es el tipo que encendió el fusible que me llevó a All Star Superman)”.
Batman (2007-2013) y Batman INC. (2010)

Su etapa en esta serie regular gira alrededor de la premisa de la muerte de Batman y en todo lo que sucede mientras él no está, utilizando el simbolismo de la caída-redención-renacimiento del héroe mitológico. También tiene la controvertida idea de intentar aglutinar en una sola línea temporal todo lo ocurrido a este personaje en sus 75 años de vida, decisión que no gustó a los fans más puristas del murciélago pero que, por otra parte, es tremendamente original.

Para Batman INC. miniserie de 4 números, desarrolló una idea argumental que dice surgir como una evolución natural del personaje: crear un Batman con mentalidad empresarial. Partiendo de la base de que su identidad pública es la de un excéntrico empresario multimillonario: Bruce Wayne se dedica a abrir sucursales de Batman alrededor del mundo con la clara intención de privatizar la seguridad en las ciudades y convirtiendo al personaje en el capitalista definitivo. Esta obra posee además uno de los desenlaces más bonitos y dramáticos en la historia del personaje, con un Batman muy humano (al contrario que el Batman “militarizado” de Frank Miller) al que no estamos muy acostumbrados a ver.
 

Joe el Bárbaro (2010-2011)

Este nuevo proyecto responde a la obsesión de Morrison por los relatos de fantasía que tenía cuando era joven leyendo a J.R.R. Tolkien, Alan Garner, Susan Cooper, Robert E. Howard o Michael Moorcock. Esta miniserie de 8 números está escrita como una fábula o un cuento de hadas, pero en realidad oculta un relato de auto-superación y una historia de crecimiento personal en clave de fantasía épica.
Joe es un adolescente con un gran talento para el dibujo cuyo padre murió en la guerra de Irak, es diabético, algo solitario y sus compañeros de clase se burlan de él constantemente. Después de un día terrible en el colegio, llega a su casa y cae en un coma diabético. Dentro del coma, Joe observa que sus juguetes y figuras de acción están vivas y en peligro.

Para ir concluyendo y aunque sea meterse ya en terreno esotérico, hay que recalcar que para nuestro autor los comics no son sólo una forma de contar historias, es también una manera de hacer evolucionar este género, de llevarlo a un plano superior, de hacerlo trascender. Pero no solo al comic en sí mismo, sino también al propio lector.
Morrison siempre ha dicho insistentemente que el conjunto formado por Flex Mentallo, Los Invisibles y El Asco supone una trilogía cohesionada en forma de súpersigilo, un tipo de sello mágico adaptado que es transmitido a través de obras artísticas, además de ser una herramienta de trascendencia para magos y alquimistas aunque, en el marco de la Magia del Caos de la que Morrison es practicante, es también y cito textualmente: “una expresión neoplatónica simple que encierra un concepto teórico abstracto y complejo” (telita…). 

 
Magia aparte, es de agradecer y es también muy necesario, que un artista tenga la suficiente valentía y fe en este medio como para atreverse a contar historias tan complejas, y lograr con ello, obras de semejante profundidad y calado en el lector, todo ello eso sí, sin desprestigiar al género.

Leer a Morrison es algo distinto, es diferente, es algo que no vas a leer en ningún otro tipo de comics. Desde mi personal punto de vista creo que es un autor que es capaz de abrir la mente del lector, abre puertas que tenías cerradas y hace que veas las cosas de una manera diferente. Cambia tu percepción de la realidad. Te hace sentir que el espíritu del comic no es sólo una historia de superhéroes, sino que hay otra narración detrás, aportándote más cosas de las que en principio esperabas. Sus obras son casi siempre muy emotivas, logrando hacerte reflexionar, y esas son, para mi gusto, las mejores de todas.
Pero también es cierto que muchas de sus lecturas no son nada fáciles de digerir, a aquellos que queráis leer a Morrison por primera vez, os aconsejo que empecéis con obras “fáciles” como We3, JLA: Tierra 2, Seaguy o All Star Superman…miniseries autoconclusivas para ir cogiéndole el puntillo a este gran escritor, antes de embarcaros en el delirante viaje psicodélico que os esperará con su “Trilogía Mágica” o la esquizoide Doom Patrol.

Termino adelantando que, próximamente en dacosica volveremos a hablar de este autor y sus archiconocidas rivalidades con otros autores del género, ya que es un tema muy interesante, que da para al menos, otra entrada en este blog.