1 abr 2018

Robos mundiales

2018 es año de Mundial de fútbol, en este caso en la "madre" Rusia a mayor gloria de Vladimir Putin. En Dacosica somos muy de recordar porque el que no recuerda la historia está condenado a repetirla...o no. Pero vamos, que es divertido. El fútbol de selecciones es espectacular y emotivo porque lleva por detrás cuestiones no sólo deportivas mas a veces estas intervienen en el propio juego dando como resultado partidos tan vergonzosos como estos. He aquí unos pocos ejemplos de lo que decimos:
Mundial Inglaterra 66'
El Mundial de Inglaterra 1966 olía a robo desde el primer momento y, no por casualidad el trofeo, la Copa Jules Rimet, fue sustraída mientras era exhibida en Londres poco antes del inicio de la competición. Los arbitrajes fueron escasamente favorables para los equipos sudamericanos y todo lo contrario para el anfitrión. Brasil no pasó de la primera fase debido, entre otras cosas, a la lesión sufrida por Pelé por una violenta entrada ante Bulgaria, no jugó ante Hungría y contra Portugal Morais lo cosió a patadas. Lesionado y sin cambios, Pelé se arrastró cojeando el resto del partido. Pero sigamos hablando del anfitrión: tras pasar con más dificultad de lo que parece la primera fase (dos victorias y un empate en el debut ante Uruguay) se enfrenta en cuartos de final con una crecida Argentina. A la media hora de la primera parte el capitán albiceleste, Rattin, es el primer jugador expulsado por protestar (pinchen en el enlace y verán el numerito que montó) en un partido de la Copa del Mundo, Inglaterra gana con apuros 1-0 a una selección en la que jugaban los papás del Cholo Simeone y Hernán Solari. En semis se enfrentan a la favorita, la Portugal de Eusebio, a la que derrotan 2-1 sin favores arbitrales porque tenían a Sir Bobby Charlton que era la p***a y marcó dos goles. En la final Inglaterra derrotó a Alemania por 4-2 tras emocionante prórroga. Hurst marcó el 3-2 con un disparo en el que el balón no atravesó la línea de gol completamente pero el árbitro suizo consultó al línea y le echó toda la responsabilidad a él. Con Wembley enloquecido decidió conceder el gol. Bakhramov, que así se apellidaba el infeliz, afirmaría años más tarde: "No vi entrar la pelota, pero Dienst descargó sobre mi espalda toda la responsabilidad". Sobran las palabras.
Mundial 78 Argentina
Igual el fútbol le debía un mundial a Argentina pero robarlo de una forma tan descarada y vergonzosa no tiene perdón. Argentina vivía una situación política como poco "complicada", y el gobierno creó el Ente Autárquico Mundial ’78, el EAM 78, que dispuso de todos los gastos que fueran necesarios por parte de la dictadura para ganar. Empezaron fuerte: en su primer partido Argentina se medía a Hungría, quien se adelantó en el marcador, poco después igualaban los locales. Y para la recta final, los magiares se quedaron con dos futbolistas menos por expulsión. Bertoni, en el 84', marcó el 2-1 definitivo. Tras ganar limpiamente pero con sufrimiento a Francia, se perdió contra Italia 1-0, a Argentina no le daba para más. Y llegó la segunda fase.
A la última jornada llegan Brasil (que acabaría el Mundial invicta) y los locales igualados con tres puntos. La polémica se desató cuando se decretó que Argentina disputaría su partido una vez hubiera concluido el de Brasil, es decir, conociendo los resultados. Como quiera que los brasileños cumplieron y ganaron por 3-1, a la albiceleste no le bastaba con ganar, tenía que ganar por más de 4 goles. Y ganaron a Perú 6-0. Ese mismo día Brasil se quejó amargamente aunque nadie le hizo caso, sin embargo todo salió a la luz: Genaro Ledesma, entonces senador peruano, confirmó el amaño del partido. Según sus palabras, fue detenido y convertido en preso político en Argentina. La condición exigida para su liberación era que Perú se dejara vencer ante la albiceleste. Si a esto le sumamos el que su portero, Ramón Quiroga, era nacido en Rosario la localidad argentina donde se disputó el encuentro...no hace falta decir más. Argentina fue finalmente campeona al derrotar a Holanda en la final.
Mundial 82
Hay veces que ni con todo a favor se logra el objetivo. No hay mejor ejemplo que lo que le pasó a mi querida selección española en nuestro mundial. Pese a mandar repetir el penalti contra Honduras (para sólo lograr empatar); pese a pitar otro penalti inexistente contra Yugoslavia; pese a expulsar a un norirlandés (perdimos 0-1) no llegamos muy lejos. En la segunda fase perdimos contra Alemania y empatamos con Iglaterra. Creo, sinceramente, que no eran unos futbolistas tan malos como parecían pero les pudo la presión y la inexperiencia. Mas esto no es todo.
Alemania y Austria protagonizaron en el Molinón un bochornoso espectáculo el 25 de junio de 1982. A ambos equipos sólo les clasificaba para la segunda fase la victoria teutona por 1-0 y así sucedió. Lo que pasó después de que Hrubesch marcara el gol a poco de empezar es una de las mayores vergüenzas deportivas de la historia pero no se pudo evitar, no hubo pruebas del amaño, a los dos les convenía, no hubo maletín y aún hoy, más de treinta años después todos niegan que su desidia posterior fuera fruto de intereses. Una bandera germana quemada, argelinos (selección perjudicada por el resultado) lanzando billetes al campo y gritos de "¡Que se besen!" demuestran lo que realmente sucedió. Alemania, equipo antipático del Mundial, perdió la final contra Italia y Austria no volvería a ganar ningún partido. En Valladolid también hubo escándalo, un jeque kuwaití anuló desde el palco un gol de Francia (?) tras amenazar con retirar a su equipo. El partido terminó 4-1 para los franceses pero el ridículo arbitral estaba servido. No quiero terminar la reseña de este mundial sin hablar del debut de la sobrevalorada Brasil contra la URSS, quien les puso en serios apuros, obligándoles a remontar un gol inicial de Andrei Bal y contando con la colaboración del árbitro español, Lamo Castillo, quien con 0-1 les escamoteó un penalti y con 1-1 anuló un gol legal a los soviéticos. Luego Eder marcaría el 2-1 y empezaría la leyenda de un equipo con el mejor centro del campo del mundo pero sin portero ni delantero centro.
Mundial Corea 2002
El último gran atraco se produjo en el Mundial de Corea donde el equipo anfitrión llegó a semifinales por obra y gracia de escandalosos arbitrajes. Gamal Al-Ghandour nos echó a casa con un gol injustamente anulado pero poco se habla del ínclito Byron Moreno el cual, en el Italia - Corea del Sur, perpetró el arbitraje más vergonzoso que yo haya visto en mi vida. Al acabar me reía de los italianos, luego lo padeceríamos nosotros en nuestras propias carnes. Ya no me hizo gracia. Pero esto no empezó aquí, ya en la fase de grupos otro equipo latino, Portugal, sufrió en sus carnes lo que es jugar contra los anfitriones. Perdió 1-0 y acabó con 9 jugadores, toda una señal. En octavos, decíamos, vino el mayor escándalo. Los asiáticos dispondrían de un penalti inexistente, mientras que Italia iba a sufrir la injusta expulsión de Totti en la prórroga por simular un penalti tras ser zancadilleado en el área coreana más la anulación de un gol de oro de Tomassi completamente legal. El tanto de Ahn Jung-Hwan en el minuto 117' eliminaría a la 'azurra'.
Tras un nuevo escándalo contra España, Alemania acabó con tanto despiporre y derrotó a Corea en semis. Corea, desde entonces, jamás ha vuelto a pasar de la primera fase en un mundial.
Coda: Byron Moreno fue suspendido durante veinte encuentros por supuesto amaño de un partido en su Ecuador natal. Fue condenado en EE.UU. a 30 meses de prisión en 2010 por tráfico de estupefacientes.

16 mar 2018

Invierta con Dacosica

En Dacosica siempre miramos por nuestros seguidores. Así pues, dados los recientes vaivenes de la bolsa, las bitcoins y teniendo ene cuenta que el oro (valor refugio) no siempre está al alcance todos vamos a dar algunas ideas sobre empresas y negocios donde usted, hombre/mujer del siglo XXI debería invertir su bien ganado jornal. Empezamos.
EMPRESAS
OCP se define como una megacorporación con divisiones que toca casi todos los niveles de necesidades del consumidor, la sociedad y el gobierno. Su oferta va desde productos de consumo hasta armamento militar y viajes espaciales privados. OCP posee la licencia para la privatización del Departamento de Policía de Detroit y ha creado una ciudad entera, Delta City, libre de crimen donde sus modelos  ED-209 y RoboCop velan por la tranquilidad de sus habitantes.
A favor: estadísticamente demostrada la reducción del crimen.
En contra: pequeños accidentes como este. Problemas éticos: usan policías muertos para su programa Robocop.
Nakatomi Trading Corp. es una poderosa empresa nipona dedicada a múltiples sectores: petrolífero, construcción, obras públicas, aeronáutica, inversión en bonos... trabaja por todo el mundo, desde su país natal a EE.UU. pasando por Indonesia, donde realizaron un espectacular proyecto en el que conjugaron beneficio económico con mejora de la calidad de vida de la gente. Pasó sus malos momentos pero Japón es siempre de fiar.
A favor: poderío económico diversificado. John McClane, empleado del año.
En contravulnerable a ataques terroristas . Hans Gruber, terrorista de la extinta RDA.
Bajo el lema "Más humanos que los humanos" se esconde una empresa puntera en el campo de la genética. Fundada por Eldon Tyrell , es una corporación que se dedica a la creación de los más perfectos androides, conocidos como replicantes (pellejudos en tono despectivo) dotados de gran fuerza, belleza e incluso raciocinio. Su sede, una espectacular pirámide, se encuentra en Los Ángeles y es allí donde se guardan con gran celo sus más íntimos secretos.  
A favor: sin duda la empresa con mejor futuro de la actualidad: la genética y robótica unidos.
En contra: problemas para controlar sus productos de la serie Nexus 6 (preguntar por Deckard). 
FRANQUICIAS
A veces nuestro dinero también renta invirtiendo de una manera más directa en los negocios, es el caso de las franquicias. Si es usted una persona emprendedora y deseosa de poseer su propio negocio  los siguientes ejemplos son perfectos para usted, no dude en ponerse en contacto con ellos si desea más información, digan que van de parte nuestra.
Creada con el nombre de Memory Call, actualmente tiene como nombre comercial Rekall, (también cambió su slogan de "Podemos recordar por usted al por mayor" por "Hará volar su mente") es una franquicia en expansión. El negocio se basa en una nueva tecnología que revolucionará el mundo del ocio: no tiene que viajar a lugares lejanos ni aguantar pesados desplazamientos, en Rekall usted podrá vivir todos esos recuerdos a su gusto ya que se los implantan en la memoria.
A favor: la empresa Rekall se encarga de suministrar la tecnología y el riesgo es mínimo. Ya no se lobotomiza a nadie.
En contra: ojo con los clientes que ya han vivido ciertas experiencias, mejor vigilar su historial.
Si prefiere un negocio más tradicional, nada como la hostelería y en este caso nada como Gran Hamburguesa Kahuna. De origen hawaiano, esta franquicia da el salto al viejo continente tras lograr un gran éxito en EE.UU. Según usuarios consultados tienen unas hamburguesas "muy sabrosas" (Jules Winnfield, Inglewood) y buscan con ello crear imagen de marca que las distinga del saturado mercado en el que se mueven.
A favor: la satisfacción de los clientes que toman hamburguesas incluso de desayuno.
En contra: sus usuarios más frecuentes son gente del lumpen, sus locales están en suburbios.
Los gimnasios especializados en artes marciales Cobra Mai, fueron fundados en los años 80 por un ex-boina verde llamado John Kreese que se ganó no pocas críticas por su lema "Golpear primero, golpear fuerte, sin piedad". No obstante, su fracaso (hasta en dos ocasiones) en un torneo local ante el joven Daniel Larusso, discípulo de un japonés llamado Miyagi no es óbice para que junto a otro veterano de guerra llamado Terry Silver pretendan relanzar la franquicia.
A favor: la moda de la vida sana y el miedo al acoso en las aulas puede llenar el gimnasio.
En contra: además de que no le ganan a nadie en torneos, no es descartable algún problema legal.
Lo paranormal da dinero, hagan caso. Si Apple empezó en un garaje, la franquicia Cazafantasmas empezó en una biblioteca con mocos y libros revueltos. Los Drs Venkman, Staltz y el difunto Egon  Spengler fueron expulsados de la Universidad de Columbia pero no les importó: salvaron dos veces a la ciudad de Nueva York de la destrucción, un tal Gozer (el gozeriano) y  Vigo (el Cárpato) fueron derrotados aunque con grandes daños para la propiedad, todo hay que decirlo.
A favor: su lema "nosotros le creemos" triunfa. Tecnología avanzada (disparador de protones, unidad contenedora, medidores PKE).
En contra: El nuevo equipo femenino ha recibido un inquietante llamada de un tal Zuul. ¿Europa está preparada para este tipo de negocios?

NOTA: Dacosica NO SE HACE RESPONSABLE DEL RESULTADO FINAL DE SU INVERSIÓN NI DE LA VERACIDAD DE LAS ANTERIORES INFORMACIONES

1 mar 2018

Están molestos

Recientemente Marta Sánchez ha dedicado su preciosa voz a cantar el himno nacional español (es decir, la Marcha Real) lo cual ha generado una vez más una cansina polémica en las redes sociales. Eso era normal, ahora todo se comenta y pasa de moda con la misma rapidez que fue actualidad pero me resulta sorprendente y bastante irritante la reacción de determinada personas "públicas" que se han revuelto con gran rabia contra la buena de Marta y su ataque de patriotismo español.
Me refiero, más concretamente, a Sergio Dalma, Jordi Èvole y el programa de radio JELO (el de Julia Otero, para no andarnos con tonterías). Hasta la criatura Rosa López le dio un palo, pobrecica, no hay nadie al volante.
Dalma se llama realmente Josep Sergi Capdevila Querol, pero se hace llamar Sergio Dalma imagino que por mejor sonoridad o algo así. Vende mucho en España y también en Italia, donde le ha ido siempre bien. Sus declaraciones, absolutamente respetables, son claramente las de alguien que se siente incómodo con la idea de España y los símbolos españoles. El que quiere nadar y guardar la ropa, siempre sin incomodar y al sol que más calienta. Ojo Sergi(o) no te vayas a equivocar y te hagan boicot los dos bandos (cosa estúpida esa del boicot, por otro lado) por pretender dar gusto a todos... ¿o es su verdadero parecer?
"Ya le dije que esa foto le traería problemas" Lisa Simpson
Más demagógico y cínico (como siempre) se mostró el Follonero en El Hormiguero, criticando abiertamente a Marta, soltando que tiene su pasta fuera de España y criticando a los políticos que no le gustan: C's y PP. Para ello, metió en el fregao a los jubilados (!!!) y se quedó tan ancho, recogiendo aplausos de los que asienten a todo lo que dice porque sí. El salao se olvida que su jefe, Jaume Roures, según la prensa está acusado por un fiscal de EE.UU. de participar en sobornos, no recuerda cuando la Comisión de la UE le dejó en ridículo, además de olvidarse de que hay himnos que emocionan en su tierra y al parecer eso no le incomoda ni afecta a los pensionistas.
A Julia Otero hace tiempo que la tengo calada. Además de hacer unas tertulias de gente de la izquierda exquisita absolutamente alejada de la realidad, se dedica a la equidistancia en el tema del procés. No problema, faltaría más,  mas la virulencia con que sus contertulios le sacudieron a la cantante madrileña me llamó la atención, vamos que les pareció requetemal lo de Marta de manera uniforme y casi sin disidencia en la opinión.
Como última reflexión dejo aquí un par de preguntas: por qué están tan nerviosos estos personajes, qué les molestará tanto. Será que la batalla de los independentistas en los juzgados y en la política internacional está perdida, lo cual les lleva a lo único que el nacionalismo tiene: banderas e himnos. La batalla de la imagen la ganaron, de eso hasta el propio jefe de Mediapro se ha encargado, mas este odio a esa misma exhibición de banderas rojo y gualda en los balcones e himnos con letra les pone nerviosos. Tranquilos, vosotros no tenéis nada que temer precisamente porque los tolerantes son los otros, los no nacionalistas, a esos a los que con tanta frecuencia y ligereza se les llama "fascista". Qué diferencia los casos de Juan Marsé, Isabel Coixet y Joan Manuel Serrat, aunque a veces las comparaciones son odiosas.

20 feb 2018

Walter Hill: el último hombre de acción

Recientemente se ha pasado por TV (¡en abierto!) la última película del veterano realizador norteamericano Walter Wesley Hill, llamado Walter Hill (Long Beach, 1942), titulada "Dulce venganza" (2016) y es un magnífico motivo para recordar a este excelente realizador que ya no cuenta con el favor del gran público pero que está detrás de uno de los mayores fenómenos cinematográficos del séptimo arte: la saga Alien. Pasamos pues a hacer un rápido repaso por las películas dirigidas por él hasta hoy y que, salvo excepciones, conforman una vigorosa filmografía, la de un director heredero de los clásicos (Ford, Peckinpah, Hawks) y el mejor director de cine acción vivo para el que suscribe. Walter Hill se introdujo en el mundo del cine como muchos otros directores empezando ayudante, participó en el debut de Woody Allen Toma el dinero y corre (1969) y en Bullit (Peter Yates, 1968). Ahí conoce a Steve McQueen quien le presenta a Sam Peckinpah para el que escribe el guion de La huída (1974) protagonizada por el propio McQueen y que se convierte en un tremendo éxito. Su mezcla de acción, seca violencia y romance hace que Hill se convierta en una estrella en Hollywood y pueda dirigir su primer film, El luchador (1975). De modesto presupuesto con moderado éxito, le permite coger experiencia y ganarse el respeto de la crítica, que no de su protagonista, Charles Bronson, enfadado porque no le dio suficiente importancia al papel de su esposa, Jill Ireland.
En 'Driver', "El conductor" y "El detective" son dos profesionales con sus propios códigos.
Tras ella llega Driver, sin duda un film mayor, protagonizado por la estrella del momento, un excelente Ryan O'Neal, que interpreta a un conductor que ayuda a escapar a ladrones de bancos. Un profesional de pocas palabras pero con un código de honor inflexible. Se enfrenta a él un policía (Bruce Dern) capaz de saltarse la propia ley para cazarle. Aquí dos temas recurrentes en su cine: la profesionalidad y los escenarios urbanos son los protagonistas, destacando unas brillantes escenas de persecuciones automovilísticas y unos diálogos de frases secas y certeras.
En 1979 llega la película que marcará su carrera, Los amos de la noche (The Warriors) libre versión de la novela de Sol Yurick , inspira a su vez en la Anábasis de Jenofonte. Una pandilla de la ciudad de Nueva York tiene que regresar a su territorio, Coney Island, después de que son inculpados por el asesinato del respetado líder que pretendía unir a todos los grupos. De una plasticidad y fluidez narrativas insuperables, es un clásico ya del cine moderno aunque, curiosamente, ciertos incidentes en su estreno la convirtieron en un film que no cosechó gran éxito en su momento. Como explica Walter Hill en esta entrevista logró superar el enorme riesgo de parecer ridícula por su estética transmitiendo el aliento épico de la historia.
'La presa' más que un film bélico es casi una película de terror
Hill vive su mejor momento gracias al éxito de "Alien" (Ridley Scott, 1978) y aprovecha para rodar el que sería su primer western aunque en el fondo todas sus películas tienen algo del género. "Forajidos de leyenda" (1980) es un western "realista" hasta el punto de que los personajes de hermanos (los James, los Younger y los Miller) son interpretados por hermanos reales: las familias Keach, Carradine y Quaid. Pero a la vez es un homenaje a su admirado Sam Peckinpah, a su estilo seco y melancólico, casi romántico, añoranza de otro tiempo y otra forma de vivir.
No tuvo tanto éxito cuando en 1981 estrena "La presa", donde repiten algunos actores de sus anteriores films y que a mí me parece uno de sus mejores películas. Construida con precisión y un notable sentido de la tensión, nos cuenta la historia de un grupo de miembros de la Guardia Nacional de maniobras, acorralados por los nativos "cajun" de una zona pantanosa de Louisiana, donde las condiciones ambientales y el propio miedo de los protagonistas a lo desconocido lleva a momentos casi de cine de terror. Una película de lenguaje procaz, viril, de sufrimiento y supervivencia con un ambiguo final. Fue tomado, pese a que el director asegura que no lo pretendía, por una parábola sobre Vietnam.
Nolte, Hill y Murphy durante el rodaje de 'Límite: 48 horas'
El fracaso (en EE.UU., no en Europa) de "La presa" lleva a Hill a adaptar un guion ajeno, del también directo Roger Spottiswood titulado "Límite: 48 horas" (1982) el cual abre todo un nuevo subgénero del thriller: las películas de colegas. Con un par de actores en estado de gracia como Nick Nolte y Eddy Murphy, se trata de un vigoroso film de acción, con diálogos certeros, historia envolvente y momentos para todo: violencia, risas (genial la escena del bar con Murphy haciéndose pasar por poli) y mujeres de carácter (otra seña de identidad del cine hilliano) en un cóctel que funciona a las mil maravillas, entretenimiento de primera que, lástima, tuvo una continuación en los 90 menos afortunada.
En 1984 llega "Calles de fuego" de la que ya hablé aquí, es una de sus mejores películas y además de repetir sus temas recurrentes (héroe solitario, música y acción) le añade un estilo de cómic evidente que es su otra gran pasión.
Tras "Calles de fuego" viene "El gran despilfarro" una anomalía en su filmografía y pese a algún momento interesante, una comedia totalmente fallida. No he visto "Cruce de caminos" (1986) una cinta sobre un joven guitarrista de Blues, interpretado por Ralph Macchio, pero sí su siguiente film, la extraordinaria "Traición sin límites". Thriller fronterizo, protagonizado por un vehemente Nick Nolte, narra una enrevesada trama de amistades traicionadas, triángulo amoroso, mercenarios con honor, tráfico de drogas y México como infierno y a la vez paraíso perdido. Equilibrada, brillante por momentos, con tiroteos magistrales, recuerda en su final a "Grupo salvaje" de Peckinpah, un western travestido de film policial y una reflexión sobre la profesionalidad, el deber y la nobleza con una María Conchita Alonso sufridora y supersexy. Una lástima su sonoro fracaso en taquilla que condiciona el resto de su carrera.
'Traición sin límite' es un western "disfrazado" de policial contemporáneo
Reincidiendo en la buddy movie, "Danko, calor rojo" (1988) es una película digna, con buenos momentos pero a la que le perjudica el déficit de humor: James Belushi no es Eddy Murphy por más que Schwarzenegger esté correcto. "Johnny el guapo" (1989) obtiene buenas críticas mas no logra levantar su carrera así que decide refugiarse en la TV (la serie Historias de la Cripta),en su labor de guionista y productor además de recuperar a Ripley y con ella a la saga Alien. 

En 1992 rueda "El tiempo de los intrusos" (pendiente de ver también) y al año siguiente, gracias al resurgir del western impulsado por el éxito de Kevin Costner y Clint Eastwood, dirige la soporífera "Gerónimo, una leyenda" biografía parcial del jefe indio que no pasará a la historia como uno de sus mejores films, tener a Matt Damon siempre es una rémora. No cabe, por suerte, decir lo mismo de la espléndida "Wild Bill" (1995) basada en la vida de Wild Bill Hickok, con un gran reparto que incluía a , ,  y a viejos conocidos de su cine como Bruce Dern o Keith Carradine. Casi una pieza de cámara por cuanto la mayoría del metraje transcurre en saloones e interiores, es una reflexión sobre la realidad y la leyenda, un film más cercano a Ford que a su querido Peckinpah, no exento de cierta desmitificación pero siempre mirando con respeto cuando no cariño a unos personajes fuertes y bien definidos, su último western y una maravillosa película. 
Tras rodar "El último hombre", remake de "Por un puñado de dólares" (1964, Sergio Leone) o, mejor dicho de "Yojimbo", (1961, Akira Kurosawa), Hill rueda la que sería su primera y única incursión hasta el momento en la ciencia-ficción: "Supernova".
Lastrada por enormes problemas de producción (sobrecostes, cambios en el guion, retirada de Hill antes de terminar, montaje de los productores) que llevaron, y esto lo leí en la revista "Dirigido por.." en la reseña de su estreno, a ser terminada por Francis F. Coppola, no es el desastre que se dijo en su momento y, creo, se ve beneficiada de tanto vaivén hasta convertirse en una auténtica rareza, con momentos realmente confusos pero inquietante, espectacular y muy entretenida. Un film a recuperar.
Desde ahí hasta hoy no he visto nada de Hill, le perdí la pista aunque me alegré mucho del éxito de su serie "Deadwood" (2004) en la nueva edad de oro de las narraciones catódicas. También obtuvo mucho éxito la miniserie "Los protectores" (2006), ambas producciones que le permitieron regresar a su género favorito, el western.
No obstante ni "Invicto" (2002) ni "Una bala en la cabeza" (2012) logran recuperar el éxito de antaño de su realizador ni de sus protagonistas, unos caducos Wesley Snipes y Sylvester Stallone, respectivamente.
Y llegamos a la actualidad. Hill ha colaborado en dos comics, basados en guiones suyos que nunca se realizaron y continua con la saga del letal alienígena con dos films más de la mano del director de la original, Ridley Scott: en ambas opta por olvidarse de Ripley tomar un nuevo camino lo cual es digno de admirar en este época de remakes y repetición de fórmulas. 
'Dulce venganza' última incursión, hasta la fecha, de Hill en la dirección
Como decíamos, Hill es un apasionado del comic, de niño debido a problemas de salud pasó mucho tiempo en casa devorando tebeos, su influencia es evidente en obras como "Los amos de la noche", "Calles de fuego" o incluso "Supernova" así que no sorprendente que su último film sea precisamente una adaptación de la historia "Cuerpo y alma" una de las dos anteriormente mencionadas.

Adaptada con el título de "Dulce venganza" (2016), es un film claramente serie B, en la que dirige por primera vez a su amiga Sigourney Weaver, en el papel de una vengativa y fría cirujana, la cual cuenta toda la historia en un flashback que sirve para esconder la sorpresa final que no descubriré. No es lo mejor, sinceramente, que ha hecho Hill pues parece un cruce entre "La piel que habito" (2011, Almodóvar) y "Por un puñado de dólares" además de contar con una protagonista (Michelle Rodríguez) tan sexy como endeble. Mas tiene a su favor el oficio del director, el trabajo de la Weaver y una gran fluidez narrativa que junto con sus escasos 90 minutos la hacen llevadera.
Bueno pues así es el cine de Walter Hill, o así me lo parece, un director y guionista de los que ya no quedan y que no debería caer en el olvido, de las nuevas generaciones depende.


4 feb 2018

Britpop ¿sólo humo?

Eran jóvenes y no se depilaban el entrecejo
El reciente fallecimiento de la cantante del grupo irlandés The Cranberries, Dolores Mary Eileen O'Riordan,  me ha traído viejos recuerdos musicales de la (para un servidor) juvenil década de los 90 y, además de recuperar el espléndido single "In your head", traer a colación un movimiento contemporáneo al grupo de la buena de Dolores: el Britpop.
Denominado por ahí como "movimiento cultural de rock alternativo" para mí, que no era fan de ellos (ni de casi nadie), pasó sin pena ni gloria, observando un poco atónito el supuesto éxito de unos grupos que me parecían agradables, con alguna buena canción pero mucho menos trascendentes y más olvidables de lo que se creían. Su legado apenas perdura y ellos han pasado a mejor vida, salvo excepciones.
Los británicos son muy suyos y no podían consentir que los piojosos americanos del grunge (movimiento del que personalmente sólo salvo a Nirvana) les robaran protagonismo así que con la crítica de su parte y con grupos como The Smiths o The Stone Roses en la memoria más unas gotitas de glam rock y David Bowie surgieron como churros grupos de pop-rock melódico, de fácil digestión (pero con ínfulas) y rivalidad entre sus bandas señeras: Oasis y Blur.
Los primeros, de Manchester, los segundos, de Londres tenían ligeras diferencias, aunque sus respectivos líderes (los Gallagher, Damon Albarn) se parecían  en su habilidad para soltar la primera chorrada sobre el rival que se les pasase por la cabeza cada vez que alguien les ponía un micrófono delante, además de en la agitación de eslóganes para fans y el reírse de todos. Para mi gusto los de Manchester eran más maleducados aunque eso les dio un aura de mayor "autenticidad" del que carecieron los demás.
Brett Anderson líder de Suede, siempre impecable
Las bandas
¿Y los demás? pues bien, gracias. Suede fue en realidad el pionero del Britpop siempre con la prestigiosa (vaya a saber usted el por qué) crítica musical británica. Su single  "The Drowners",  fue la punta de lanza de un auténtico aluvión de bandas de entre las que destaca también Elastica, liderada por la "musa" del Britpop, Justine Frischmann, ex-novia de Brett Anderson líder de Suede (empezaron tocando en el mismo grupo) y que luego se unió sentimentalmente a Damon Albarn formando una efímera pareja ultracool. Su canción más famosa fue "Connection", de su primer álbum, pero luego la banda quedó eclipsada por otras y con la marcha de su lideresa a EE.UU. para estudiar psicología y artes plásticas (¿son o no son modernos?) desapareció.
Otro caso de banda de éxito fulgurante y posterior declive fue The Verve, con el carismático Richard Ashcroft al frente. Estaba claro que tras el superéxito de "Bitter Sweet Symphony" el listón se ponía muy alto y aunque se han mantenido en activo de manera intermitente hasta hoy, no dejarán de ser una banda que no llegó a cumplir todas las expectativas creadas.
Pulp es un caso curioso: nacida muy a comienzos de los 80, por la juventud de su líder, el amanerado Jarvis Cocker, y la rotación de sus miembros, se ha mantenido hasta 2013 casi de manera ininterrumpida en la brecha mas es en los 90 y adscritos al Britpop cuando dan la campanada. Su disco His'n'hers y su Common People les da éxito y prestigio. No son de mi gusto la verdad pero estaban en la banda sonora de "Trainspotting" (1996), otro disco importante para el Britpop.
Blur. En Londres son más pijos
Momentos clave
Además de la banda sonora de la película británica más llamativa de la década donde aparecían canciones de Pulp, Elastica (la genial 2:1) y Blur hubo otros fenómenos destacables en aquellos musicales años 90. El Glastonbury Festival of Contemporary Performing Arts 1995 es quizás el momento y el lugar clave de coronación del Britpop. Festival no sólo musical sino también artístico, organizado en medio del campo por un avispado granjero que copió el conceto de los festivales americanos (Woodstock, Bath) contó ese año con Oasis, Elastica y Pulp. Un poco de mitología, extendida también por modernos de países no anglosajones (recuerdo cómo flipaban en Radio 3) y el lanzamiento de una película sobre los festivales anteriores hicieron el resto. Radio Head, un grupo más rockero, fue el rey en 1997. Pulp volvió en 1998, esta vez con Blur y compartiendo protagonismo con los grupos y artistas dance. Robbie Williams ya era la estrella y anticipaba el principio del fin.
Otra fecha clave es la publicación en ese verano de 1995 de los álbumes de Blur, The Great Scape y Oasis, (What’s the Story) Morning Glory?: Blur ganó la batalla, Oasis la guerra. "Country House" de Blur, dedicado a los hermanos Gallagher, vendió más que "Roll with It" de Oasis pero el álbum de los de Manchester, vendió más que el de los londinenses. El éxito mundial de "Wonderwall" y "Don’t Look Back in Anger" marcó la década y el futuro de ambas bandas, "The Universal" o "Charmless Man" quedaron en el olvido.
Mas decíamos al hablar de Glastonbury que el fin se acababa, se acabó la máquina de hacer dinero, demasiados comensales para tan poco pastel que además quedó acaparado en el siguiente milenio por el grupo británico que acabó con todos los demás: Coldplay.
Los demás se separaban bien fuera por rencillas internas (Oasis, Suede), nuevos proyectos (Blur), las adicciones (The Verve)... algunos siguen en la brecha o han vuelto pero más para satisfacer a nostálgicos y hacer caja que para otra cosa. Igual ahora son mejores sus discos, lástima que pocos quieran escucharlos.
Elastica. Vestidas y peinadas así ¿cómo esperaban cazar un buen marido?
Plagios
No quiero terminar sin dejar constancia de algo muy comentado sobre el Britpop: los plagios. Muchos grupos fueron amigos de lo ajeno, aquí recuerdo los más sonados lo cual, ya digo, no quita para que la copia guste más que el original.
- "Connection" de Elástica tiene la misma introducción al teclado, que luego se repite durante la canción, que "Three Girl Rhumba" de Wire. El grupo los demandó, llegando ambas bandas a un acuerdo extrajudicial.
- "Oasis" plagia en Step Out a Stevie Wonder y su Uptight, hay que esperar un minuto pero es descarado.
- M.O.R. de Blur es una copia de Boys Keep Swinging de David Bowie. Es cierto que Bowie siempre fue reconocido como una influencia por estos chicos, pero esto es pasarse.
Bueno, quien haya leído esto pensará que igual desprecio mucho el Britpop: nada más lejos de la realidad. ¿Plagios? U2, George Harrison, Coldplay, Enrique Iglesias y un largo etcétera de artistas de todo tipo y época han caído consciente o inconscientemente en él. Para mí queda un buen puñado de buenas canciones (y videoclips) y la revalorización de la música británica que andaba algo decaída. Además, pueden llamarme rancio pero en general eran chicos y chicas bien vestidos, sobre todo comparado con lo que se ve hoy en día sobre el escenario. Dejo para el que les interese una lista de mis canciones favoritas:
Blur - Song 2
The Verve - Bitter suit symphony
Suede - She's in fashion
Elastica - Connection
Oasis - Wonderwall y Don't look back in anger 

21 ene 2018

Me voy adonde el sol sigue brillando

Joe Buck (Jon Voight) es la viva imagen de la ilusión y la inocencia
Hay películas que quedan marcadas por su banda sonora, sin ella no son lo mismo y a ella le deben gran parte de su éxito. A veces es sólo una canción ("Cazafantasmas") otras es fanfarria inicial ("Supermán") o un tema que sugiere que algo va a suceder ("Tiburón") pero también hay canciones que están dentro de una película y encajan de tal manera en ella que la una sin la otra no son lo mismo. Es el caso de magistral "Everybody is talking" de Harry Nilsson y la no menos magistral película del británico John Schlesinger "Cowboy de medianoche". La letra, la música, las imágenes se conjugan y hacen que la historia se cuente sola: no creo que haya en el cine sonoro un arranque más afortunado que este. Si se le añade un tema central cortesía del gran John Barry no menos icónico y que ha quedado para la historia creo que estamos muy cerca de la perfección.
Razzo (Dustin Hoffman) y Joe, icónica imagen del film
Dejando a un lado los indudables méritos de la canción, "Cowboy de medianoche" es vista hoy, casi cincuenta años después de su estreno, un film al que el tiempo le ha sentado fenomenal pese a ser, como toda obra cinematográfica, hija de su época. Las aventuras del ingenuo Joe (Jon Voight) en Manhattan son una fotografía no sólo de una ciudad, sino de una sociedad en pleno cambio, con sus luces y sus sombras (no sentó nada bien la descripción que hace de la Gran Manzana) pero realmente emotiva, llena de cariño hacia sus protagonistas, con una sensación de autenticidad que conmueve. 
Joe arrastra un paso turbio, triste y algo confuso (los flashback no son muy claros que digamos) que invitan a pensar en que el hecho de irse a N.Y. para ser gigoló se trate más de una huida de la (deprimente) realidad que de una decisión meditada. Desde ese ya comentado arranque queda claro que Joe es bastante patán, cree que en el este son "todos maricas" y que allí vivirá a costa de las mujeres. Schlesinger muestra con unos pocos detalles la difícil adaptación del protagonista a la gran ciudad: la TV de monedas de su habitación, la mujer (Sylvia Miles) que logra beneficiarse de su ingenuidad para no tener que pagarle por sus "servicios", sus paseos transistor a la oreja vestido de cowboy anacrónico y hortera...
Razzo y Joe acaban compartiendo miserias y sueños
Razzo, por el contrario, es una "rata de ciudad", un miserable, un pícaro (la picaresca siempre forma parte de los grandes imperios: Americano, Británico, Español...) que al principio provoca rechazo e incluso odio por la infame jugarreta que le hace a Joe con el fanático religioso (John McGiver) sin embargo va poco a poco mostrándose como un personaje complejo, con inquietudes morales, sueños, un pasado (la dura y a la vez bella escena del cementerio) y, sobre todo, una enorme necesidad de cariño como se muestra en la tierna escena en que Joe le peina con la mano y Razzo, ya enfermo, se abraza a él con verdadero amor. Ambos son una extraña pareja que acaba siendo algo más que dos tipos en busca de fortuna: son dos almas que sólo se tienen el uno al otro.
Con estos dos personajes tan fuertes era difícil que destacara algún secundario, pues además gozan de poco metraje para hacerlo, pero al mencionado McGiven hay que añadir a Brenda Baccaro, único personaje mínimamente positivo de la función. Y es que no hay mucho donde elegir en esta Nueva York de chaperos, drogadictos, artistas con ínfulas, millonarias astutas, fanáticos religiosos y estudiantes reprimidos. No es de extrañar que los protagonistas tengan idealizado el sur, en este caso Miami (aquí podemos destacar las ensoñaciones de Razzo, una variante de las que Schlesinger mostró en "Billy el embustero") como lugar donde empezar de nuevo, lejos del frío y la hostilidad de Manhattan. Lejos de los sueños rotos, lejos del pasado pues eso es "Cowboy de medianoche", una continua huida en busca del paraíso que se les niega a la mayoría de las personas, especialmente a las más sensibles y débiles.  
El memorable final, con Miami reflejado en la ventana del autobús
Título original Midnight Cowboy           
Año 1969
Duración 113 min.
País Estados Unidos
Dirección                
Guion Waldo Salt (Novela: James Leo Herlihy)
Música John Barry
Fotografía Adam Holender
Reparto , , , , , , ,                
Productora United Artists

9 ene 2018

Spin-off

En no pocas ocasiones una obra (no sólo comics) acaba por dejar al lector con ganas de más, ahí entra interés económico de editores y autores con la intención de estirar el chicle (¡Hola Disney!) con secuelas y precuelas. Pero como los personajes dan para lo que dan se inventaron los llamados spin-offs, relatos normalmente protagonizadas por personajes de la historia original en el mismo o distinto arco argumental.
Moore no es de piedra, ABC Comics ha debido aparcar un camión lleno de dinero ante su casa y ha cogido sus dos más afortunadas y exitosas obras recientes: The League of Extraordinary Gentlemen y Top Ten (de la que hablé aquí hace muuuuchos años), para sacar todo el jugo y ofrecer, de paso, unas obras realmente curiosas.
En la continuación de The League... titulada  The League of Extraordinary Gentlemen: 1910, a su vez primera de tres partes en las que dividía el tercer y último volumen (de momento) de los caballeros extraordinarios, aparecía el personaje de la hija de Nemo, Janni. Mujer de exótica belleza, escapa de la tutela de su moribundo padre para conocer la civilización... con desastrosos resultados para su integridad física (sí, otra violación en una obra de Moore). Tras tomarse cumplida venganza, Janni ocupa el lugar de su padre como capitana del Nautilus y vive hasta tres aventuras que, como es habitual en Moore, están relacionadas (¿homenaje o plagio?) con clásicos de la literatura y el cine fantástico y de aventuras dibujadas por el habitual Kevin O'Neill. Empezamos:
-Nemo: corazón de hielo.
Ambientada en 1925, tiene dos claras referencias: "En las montañas de la locura" de H.P. Lovecraft y las historias de H. Rider Haggard (que ya parecían en "Dossier negro" también de Moore y La Liga) volvemos a la clásica historia de "personajes perfectamente encajados en lugares y situaciones de la ficción literaria" algo que puede ser tan divertido (si te gusta o se conoce la obra) como frustrante (si ocurre lo contrario). No obstante el dibujo de O'Neil es excelso, en especial en las criaturas y la narración tiene un curioso desarrollo temporal que hace que resulte, como mínimo, admirable.
-Nemo: las rosas de Berlín.
Cambiamos el escenario de las aventuras de nuestra heroína. Han pasado los años, estamos en 1941 y Tomania están en guerra con el mundo...¿Tomania? en realidad un trasunto de Alemania, tomada de "El Gran dictador" (1940, Charles Chaplin) cuya capital es nada menos que Metrópolis, la del maravilloso film de Fritz Lang. Allí Janni se encuentra con el Dr. Mabuse (otra película de Lang) y el Dr Caligari (película de  Robert Wiene) en medio de la búsqueda de su hija. Todo un festín para el cinéfilo clásico es esta obra, igual de violenta y dramática que las otras pero con gotas de humor negro y unos escenarios y diseño de personajes  (y de artefactos tecnológicos) realmente impresionantes. Para mí la mejor de las tres porque sus referentes me son más familiares, queda demostrado que Janni con los años no pierde su pasión por la violencia y la venganza. Más aún cuando de por medio está su familia.
-Nemo: rio de fantasmas.
Colofón a las aventuras de Janni, ahora en 1975, en busca de su archienemiga, la reina egipcia Ayesha, con nuevos personajes como Úrsula (hija del Dr. Mabuse) o Hugo Coghlan prehistórico héroe del cómic (lo de prehistórico es porque se creó en 1901). La protagonista, vieja y enferma, encara su última misión, la de acabar con los nazis que se ocultan en el Amazonas donde planean dominar el mundo. Con delirante trama como siempre, la historia recorre aquí "El mundo perdido" de Doyle, las películas de Jack Arnold sobre monstruos y el siempre excitante cómic Stalag. Una entretenida historieta que no va más allá de querer ofrecer un rato divertido. Se agradece.
Smax, el bárbaro es también un spin-off de Top Ten y los sucesos que narra comienzan justo donde terminan esta y nos lleva a conocer los orígenes del gigantón Smax, claramente el personaje más interesante de la serie. El resultado no decepcionará los fans del barbudo de Northampton, es Moore en estado puro pero lo suficientemente entretenido como para ser accesible a los neófitos.
La lista de estos referentes presentados en Smax El Bárbaro es muy larga, la más evidente es el personaje Conan creado por el escritor Robert E. Howard, además se me pueden escapar algunas pero están, entre otros: sagas de fantasía como el Harry Potter de J.K.Rowling  y la trilogía de El Señor de los Anillos de J.R.R.Tolkien; cuentos como Alicia en el País de las Maravillas de Lewis CarrollLa Princesa y el Guisante o La Cenicienta; cómics como The Sandman de (su "querido") Neil Gaiman, o el propio Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons; canciones de ABBA y Pink Floyd; películas como por ejemplo, la saga de La Guerra de las Galaxias de George Lucas, Los Caballeros de la Mesa Cuadrada de los Monty Python o El Séptimo Sello de Ingmar Bergman.
Con este batiburrillo la verdad es que es lógico que el resultado sea, en mi opinión, algo irregular: el arranque pretende ser gracioso y resulta pesado, sobre todo si se conoce el universo de Top Ten, la acción del tramo final termina dando menos de lo prometido (como ocurría en la famosa Watchmen) y su mezcla de tonos (ambiente bizarro, humor negro y también infantil, freaks, canciones...) no termina de encajar.
Pero esto no quiere decir que Smax, el bárbaro, sea un mal cómic. El personaje central, al volverse más vulnerable es todavía más interesante, el dar la vuelta a los tópicos de la espada y brujería lo hace divertido y tiene un dibujo y color (Zander Cannon) cuidadísimos.
No es una obra mayor ni lo pretende, sólo quiere entretener y hacer reír, (muy bueno todo lo relacionado con la Muerte) consiguiendo dejarnos con ganas de más. Pero a los que llevamos décadas con Moore ya parece habernos contado todo: su defensa de las opciones sexuales "diferentes", de las minorías, de la mujer como protagonista; su denuncia de la corrupción, su búsqueda de ir más allá de las apariencias; el cariño por el tebeo "de antaño" a la vez que lo desmitifica... ¿Nos lo has contado ya todo Alan? Esperemos que no.