1 ene 2017

A Christmas carol

Por Jesús Moreno
Una fuerte ráfaga de viento abrió las ventanas y sopló las velas que iluminaban las oficinas del estadio. La situación económica era tan delicada que meses atrás el presidente había decidido que nadie podría trabajar con luz eléctrica más allá de las seis de la tarde. De pronto todo había quedado a oscuras y en silencio. La luz de la luna permitía proyectar las sombras de los objetos con los que se topaba describiendo sobre la pared tenebrosas figuras. 
Los trabajadores de la entidad habían cogido vacaciones tras el último partido de Copa, y Carlos Suárez se encontraba en su despacho, solo, ultimando las últimas cuentas antes del cierre del ejercicio de un pésimo año en segunda. Uno más, pensó, y ojalá hayamos tocado fondo. Escuchó como la puerta se abría y se volvía a cerrar. Será otro golpe de aire, se dijo así mismo como buscando consuelo antes de que la situación le atenazara por el miedo, para proseguir con el sudoku en el que se había convertido cuadrar la balanza de pérdidas y ganancias. Pero no. Al abrir y cerrar de la puerta le siguió el sonido de pisadas acercándose a su puerta, levantó la mirada de los papeles, la dirigió al fondo del pasillo pero no halló nada. Entonces apareció él. Carlos Suárez gritó aterrado ante lo que estaba viendo. Levitando un par de palmos sobre el suelo, luminoso, tenía el mismo aspecto que la última vez que coincidió con él hacía unos cinco o seis años, antes de que sus caminos se separaran para siempre. “—¿Eres…?” —inquirió el presidente mientras recomponía la postura. “—Sí, soy —le respondió la espectral figura. Te has equivocado, Carlos. No digo que tengas falta de pericia ni mala fe. Pero las cosas no te están saliendo. ¿Ves mis cadenas? Me veo obligado a llevarlas por los errores que cometí en el pasado, a cargar con ellas, a ser un alma en pena, a purgar por todas aquellas equivocaciones voluntarias o no, en las que caí antaño.” ¡Paparruchas!, interrumpió Suárez. “—¡El Real Valladolid está mal, es cierto! Pero yo lo salvé cuando nadie más creía en él. Yo puse el dinero. ¡Es mío!”
“—Esta noche te visitarán tres espíritus, el del Real Valladolid de las navidades pasadas, el de las presentes y, por último, el del Real Valladolid de las navidades futuras. Espero que te ayude a reflexionar, pero si no lo haces, me alegrará que me ayudes a portar estas cadenas durante toda la eternidad, por los viejos tiempos” y diciendo eso, aquel fantasma abandonó las oficinas.
Cuando Carlos Suarez llegó a su domicilio todavía se encontraba conmocionado por aquel avistamiento. No dejaba de dar vueltas a aquellas últimas e inquietantes palabras. Tres espíritus visitarían al presidente para ayudarlo a reflexionar… Llegaron las doce de la noche que retumbaron en toda la casa, y justo después de la última campanada un viento helador recorrió la estancia. El presidente, que no había podido conciliar el sueño preso de los nervios, estaba expectante, inquieto, empapado de su propio sudor. De pronto, hizo aparición en la habitación en la que se encontraba un espectro de aspecto infantil, casi angelical. Vestía con la misma blanquivioleta con la que Moré levantó el único título oficial del Real Valladolid, la Copa de la
Liga, allá por unos lejanos, casi olvidados, años 80. “—Abrígate —ordenó— tenemos que salir y en Valladolid, en esta estación y a estas horas, hace muchísimo frío.” Casi sin darse cuenta, el presidente y aquella aparición aniñada, se encontraban en la Plaza Mayor, en medio de la celebración de la última vez que el equipo consiguió jugar en Europa. Vicente Cantatore se dirigía desde el Ayuntamiento a los miles de aficionados que allí coreaban su nombre. “—¿Sabes lo que le ocurrió a aquel entrenador? Fue destituido unos pocos meses después. Y ahora mira -prosiguió aquel fantasma.” El escenario permaneció inmóvil pero los protagonistas cambiaron. Ahora se celebraba un nuevo ascenso, el del Valladolid de los records. José Luis Mendilibar sonreía, emocionado, desde lo alto del balcón. “—¿Y ahora, sabes lo que ocurrió con este otro preparador?”. “—¡Paparruchas! ¡El equipo se le había ido de las manos, había perdido toda su autoridad sobre aquel vestuario! -se justificó, enfadado, el señor Suarez.” Y casi antes de que acabara la última palabra, se encontró de nuevo en su habitación.
Sin tiempo de asimilar todas las experiencias que estaba viviendo en aquella noche espectral, el presidente recibió una nueva visita. Un fantasma de aspecto gordo y grasiento, como si la molicie se hubiera apoderado de él en una vida anterior, hizo aparición en la habitación del presidente. “—Acompáñame, tengo que mostrarte algo”. Aparecieron en el autocar de regreso de un grupo de aficionados que habían acudido a animar al equipo en un reciente desplazamiento. ¿El resultado? Bueno, el resultado era lo de menos. El Pucela había caído, otra vez, dando mala imagen, otra vez, y el pozo de la Segunda División B cada día se veía más cercano. Sus caras eran las mismas que tendrían de haber estado en un funeral y su sensación, qué ironía, era el de estar contemplando precisamente eso mismo, las pompas fúnebres del Real Valladolid. A pocos kilómetros de allí, los componentes de la plantilla, sin embargo, regresaban con el rostro más relajado. El nivel de exigencia desde la institución y desde la propia ciudad había descendido tanto que en el ánimo de aquellos jugadores no había espacio para la sensación de culpabilidad, de orgullo o de amor propio. 
Sin solución de continuidad, el presidente recibió la tercera visita, tal y como le habían anunciado. El Real Valladolid de las navidades futuras no era otra cosa que una representación de La Parca.
Silenciosa se dedicó a señalar los lugares más característicos del club blanquivioleta. Ese último espectro extendió el brazo e indicó la posición donde antaño se ubicaba el estadio José Zorrilla. Ya no estaba. En su lugar una Administración había decidido cumplir una promesa electoral levantado un centro de interpretación o un museo dedicado a algún producto autóctono, Suarez no supo diferenciarlo bien. “—¿Y el equipo, dónde juega ahora?”  —preguntó curioso Carlos Suarez. No hubo respuesta. El fantasma elevó el brazo y señaló unos campos de hierba artificial cubiertos por la niebla, de entre la espesura pudo adivinar unos vetustos vestuarios y un pequeño bar al fondo y, por fin, el nombre de aquel club. Atlético Ciudad de Valladolid F.C.
El final del cuento de Charles Dickens lo conocemos todos. El del Real Valladolid aún está por escribir.

Jesús Moreno colabora con "El Norte de Castilla", todos los jueves puedes leer su columna A banda cambiada.

28 dic 2016

Nos dejaron en 2016 (y II)

Aquí vamos terminando con el repaso a las celebrities que fallecieron en el casi acabado 2016, algunas de ellas realmente inesperadas por más que la parca nunca falte a su cita, tarde o temprano.
La muerte de Gene Wilder me produjo esa triste sensación que tenemos muchas veces con ciertos famosos: creía que había muerto ya. Esto es debido a que permanecía retirado del cine casi desde el deceso de su esposa, la también actriz cómica Gilda Radner, víctima de un cáncer lo que la llevó a crear una fundación en su nombre (Gilda's Club) para la investigación de esta terrible enfermedad. Su filmografía está muy vinculada a la de Mel Brooks, destacando "El jovencito Frankenstein" obra maestra de la parodia y con momentos geniales como éste. Fue, asimismo, guionista y director logrando su mayor éxito con la agradable "La mujer de rojo" (1984). También formó pareja cómica en numerosas ocasiones con el gran Richard Pryor, destacando "El expreso de Chicago" y "No me chilles que no te veo". A recuperar, su Willy Wonka en "Un mundo de fantasía" (Mel Stuart).
Mohamed Alí, nacido Cassius Clay, autoproclamado "el más grande" y "El Campeón de la gente" (¡hola Podemos!), fue el primer boxeador en recuperar tres veces el título mundial de los pesos pesados y se retiró con unos números de 56 victorias, 37 de ellas por nocaut, y 5 derrotas. Personaje más que carismático, todo un símbolo para los afroamericanos, tipo simpar y brabucón, un filón para los mass media, sus peleas con  Ken Norton, Sonny Liston, Joe Frazier o George Foreman son historia del boxeo. Dicen que lanzó a un río su medalla de oro lograda en los JJ.OO. de Roma, tras perder el título mundial por declararse objetor de conciencia ante su llamada a filas durante la Guerra de Vietnam. Podría gustar o no como persona pero es un personaje clave para entender el tumultuoso siglo XX y, sin duda, el primer deportista mediático de la historia.
Bud Spencer, alias de Carlo Pedersoli, era una de esas personas de las que se puede decir vivió la vida plenamente. Diseñador de ropa, cantante, peón caminero de carreteras de la selva amazónica, fue piloto y creó su propia línea aérea además de ser un destacado nadador y jugador de waterpolo, ganador de dos medallas en Juegos del Mediterráneo y participante en tres JJ.OO.
Entonces apareció en su vida Mario Girotti (Terence Hill) y crean un género nuevo para el cine: las películas de mamporros. La lista es tan larga como exitosa: "Le llamaban Trinidad", "Le seguían llamando Trinidad", "Quien tiene un amigo tiene un tesoro", "Estoy con los hipopótamos"...pero también en solitario con "Banana Joe" y la saga "Zapatones". Como película más "seria" recomendamos "Los cuatro truhanes". Un tipo modesto ("jamás me he considerado un actor") habitual de acciones benéficas y tan serio como bonachón. Descanse en paz.
Tanta paz lleve como descanso deja Fidel Castro, dictador cubano durante demasiado tiempo, deja un legado de pobreza e incertidumbre aunque, espero, también de esperanza. Derrocó a Batista para hacer más o menos lo mismo desde otra ideología y cuando desapareció la U.R.S.S. dejó el país al borde del colapso. Su maquinaria propagandística y los ojillos que le ponía cierto sector de la izquierda europea (más anti-yankee que pro-cubana) le dieron un apoyo del que cabría lamentarse más. Cuba fue más tiempo que nadie en América territorio español, solo por eso bastaría para desearles lo mejor a tan sufrido pueblo.
Quien lleve años siguiendo este blog (que llevo ¡ocho años! dándole a la tecla) sabrán de el profundo aprecio y admiración que un servidor de ustedes tenía por George Michael, aquí y aquí un par de muestras. Por eso me ha resultado especialmente impactante y deprimente la noticia de su deceso. No hablaré aquí de su vida, pueden leerlo en mil páginas y periódicos, ni de la calidad (para mí indiscutible) de sus canciones. Sólo aprovecho para dejar constancia aquí de que sus divertidas y optimistas melodías en su época de Wham! me sirvieron en momentos de bajón, que sus canciones más melancólicas, ya en solitario, me acompañaron en viajes, horas de estudio, noches de insomnio y que, resumiéndolo en una frase, su música puso banda sonora a mi vida.
Y es difícil amar, cuando hay tanto por odiar
aferrados a la esperanza,
cuando no hay esperanza de la cual hablar.
Y los cielos heridos arriba dicen que es demasiado tarde,
quizá deberíamos estar rezando por más tiempo.
Praying for time, George Michael
 
Mientras escribía esta entrada nos llega la noticia del fallecimiento de la actriz Carrie Fisher, con tan solo 60 años, víctima de un infarto. Fisher era hija de dos destacados artistas: el cantante Eddie Fisher y la actriz Debbie Reynolds con la que tuvo siempre una compleja relación.
Debuta en el cine en 1975 con la película Shampoo (Hal Ashby) haciendo de una insolente "lolita", que le pedía guerra al atractivo Warren Beatty. También tuvo pequeños papeles en "Granujas a todo ritmo" (John Landis, 1980), "Hannah y sus hermanas" (Woody Allen, 1986) y "Cuando Harry encontró a Sally" (Rob Reiner, 1989). Escribió el guión de "Postales desde el filo" (Mike Nichols, 1990), film autobiográfico que le valió una nominación al BAFTA, donde saca a la luz su difícil relación con su progenitora y sus reconocidas adicciones.
Pero su papel estelar y el que le dio más fama fue sin duda la princesa Leia en la saga Star Wars, el cual interpretó en cuatro ocasiones. Resultó autoritaria ("La guerra de las galaxias"), romántica ("El imperio contraataca") y hasta sexy ("El retorno del Jedi") pasando a la historia del cine, por derecho propio, como todo un icono de la más famosa saga galáctica.
Queda espacio para una breve mención a Harper Lee, escritora premio Pulitzer por la famosa "Matar un ruiseñor", de la que recientemente había publicado una continuación. El ex-futbolista Johan Cruyff, laureado como jugador y ténico, clave para entender el fútbol moderno desde su Ajax y el F. C. Barcelona, al que salvó de convertirse en el "pupas" de la esquinita. Miguel de la Cuadra-Salcedo, aguerrido periodista que entrevistó, entre otros a Castro, Arafat, Indira Gandhi, el Dalai Lama además de ser corresponsal durante la Guerra del Vietnam; atleta sobresaliente (y del Madrid) especialista en lanzamiento de jabalina; aventurero y creador de la Ruta Quetzal, otro hombre que exprimió la vida hasta el final y siempre para incentivar en los demás su ansia de conocimiento. El cineasta Michael Cimino, director y guionista de las magníficas "Un botín de 500,000 dólares" y "El cazador", una de las mejores películas jamás realizadas sobre la amistad.
Michèle Morgan actriz francesa de intensa mirada que fue Maria Antonieta en la gran pantalla y estuvo a punto de ser la Ilsa de "Casablanca" (Michael Curtiz, 1940). El actor británico Frank Finlay, secundario de carácter, fue Porthos en "Los tres mosqueteros" (1973, Richard Lester) y el inspector Lestrade en la excelente "Asesinato por decreto" (Bob Clark, 1979) entre otras. Gil Parrondo, escenógrafo de cientos de películas, cuatro veces ganador del Goya (siempre con Garci) y dos veces ganador del Oscar ("Patton" y "Nicolás y Alejandra") además de ser nominado por "Viajes con mi tía" (George Cukor, 1972). Asturiano trotamundos, hombre muy querido por toda la profesión y trabajador incansable, mostró su buen gusto y cultura enciclopédica en superproducciones y films modestos.
En fin, que nos esperen muchos años en el cielo...el que esté allí.

20 dic 2016

El cine de 2016 (segunda parte)

Finalizando con el análisis de las películas de 2016, aquí van unos comentarios que complementarán a la entrada publicada en este mismo blog en mayo. Aviso: en los presentes comentarios se descubren cuestiones fundamentales de las tramas de las películas.
- Escuadrón suicida (David Ayer)
David Ayer goza de un cierto prestigio entre la crítica especializada, con películas como el policial  "Dueños de la calle" (2008) o el thriller con Arnold Schwarzenegger "Sabotage" (2014). Bien es cierto que un film sobre personajes del cómic no es la mejor forma entrar en contacto con un director, pues siempre tienen servidumbres para con la taquilla pero me ha decepcionado bastante. Tenía personajes muy interesantes de por medio (el nuevo Joker especialmente) y acaba rindiendo pleitesía a los actores estrella Margot Robbie/ Will Smith que cobran excesivo protagonismo amén de romper con lo que prometía la historia: grupo de personajes amorales y brutales que se ven obligados a participar en una misión suicida. En realidad no son malos, la vida les hizo así y sus crímenes merecen nuestro perdón porque...son Margot y Will; por otro lado lo de suicida, ejem, corramos un tupido velo. Que sea espectacular y tenga unas aceptables escenas de acción era algo elemental, yo esperaba algo más. Me gustó la modelo Cara Delevigne.
- Bridget Jones's Baby (Sharon Maguire)
El regreso a la dirección de la directora del primer film y la presencia en el reparto y en el guion de Emma Thompson le ha sentado bien a la soltera británica más simpática del cine: contra todo pronóstico, y tras casi quince años la comedia sigue resultando fresca y divertida. Reené está estupenda en un personaje que parece hecho para ella, con Firth y Depsey dispuestos a seguir el juego de sus desastrosas payasadas, añadiendo unos secundarios que ya conocemos y dan mucho de sí (sus padres, sus amigos, sus compañeros de trabajo) y otros nuevos, encabezados por una panda de hipsters y su nueva jefa que son igualmente hilarantes. Junto a sus míticas meteduras de pata queda un guiño para todos aquellos que vemos con recelo a la juventud ultramoderna actual. Algún crítico ha visto un mensaje machista en el film...en fin, quizás sea que se ofendió con el relato de las "nuevas generaciones". Se joda.
- 1898: los últimos de Filipinas (Salvador Calvo)
Paradójicamente y pese a intentar marcar distancias con la película de idéntica temática de 1945 dirigida por Antonio Román , "1898. Los últimos de Filipinas" acaba teniendo las mismas virtudes y los mismos defectos que la primera versión sobre el sitio de Baler. Si a la primera se le puede echar en cara su exaltación patriotera y su nacionalcatolicismo a esta se le puede afear su conducta por todo lo contrario: su antiespañolismo ("a la mierda España" dice un personaje casi al final del film) y el escaso interés por la épica. Las virtudes de una son defectos en otra y viceversa. Esto repercute negativamente en el resultado del film que tiene algún diálogo ridículo y momentos inverosímiles (un fraile drogota, tal cual).
Tras todo esto parecerá que es una mala película...pues no. Hay intérpretes que rayan a gran altura (Tosar, Hipólito y todos los jóvenes) una gran dirección artística, montaje y fotografía pero además unas escenas de acción estupendas que, no se sabe muy bien porqué, están como "cortadas". Se echa de menos más asedio y menos discusión, más acción y menos crítica que, por momentos, parece dirigida a la situación actual de nuestro país. Ahí ya, para gustos los colores.
- Rogue One: una historia de Star Wars (Gareth Edwards)
Muy difícil lo tenía esta película de la saga que no tenía a ninguno de los personajes protagonistas de ésta como reclamo y además cuenta una historia bastante deprimente. Tampoco ayuda la media hora inicial, un lío tremendo de viajes entre planetas (o lunas) con nombres raros, un cacao sólo para fanáticos. Pero contra todo pronóstico la película coge fuerza y va a más dando como resultado un film nada convencional que, ya me adelanto, tiene pinta de "cult movie" de la saga.
La realización de Edwards no es que sea de mi gusto (que manía de mover la cámara en una escena de diálogo) pero el huso de maquetas por encima del efecto digital me conmueve, las escenas de acción bélica están muy bien rodadas y lleva, salvo al comienzo, con agilidad la trama.
El Imperio les llama terroristas, el protagonista no duda en matar por la espalda, hay un héroe de apariencia musulmana, un extremista radical rebelde, es una misión suicida (sí, mueren todos los "buenos" en una película Disney)...en fin, todo junto hace un film que se acaba ganando el aprecio del espectador, o al menos el mío. Un pero: resucitar al gran Peter Cushing de una forma tan cutre no es de recibo, entiendo lo de Leia, pero la inexpresividad de los rostros digitales es lamentable.
Más en corto comentar "La gran apuesta" (Adam McKay), una propuesta algo fallida sobre el origen de la crisis financiera de comienzos de la presente década y una crítica (es un decir) pretendidamente irónica al sistema capitalista en general y a los que se enriquecieron con ella en particular. Salvo algún acierto puntual (los personajes de Steve Carell y Ryan Gosling) o momento simpático es una película profundamente superficial y simplista sobre un tema que no merecía ese tratamiento.
Despedazada por haters de internet y gente con prejuicios, "Batman Vs Superman: el amanecer de la justicia" (Zach Snyder) resulta ser un fibroso film de superhéroes, con más aciertos que errores y que anticipa una saga bastante interesante. He visto la versión extendida y para nada me parece el horror que se nos quiso vender. Al contrario, luce buenas interpretaciones (salvo un patético Lex Luthor) y momentos dramáticos y de acción realmente notables. Para ver sin reservas.
"Julieta" (Pedro Almodóvar) ha tenido escaso éxito por la polémica de los papeles de Panamá en la que se vio involucrado el director. No sería justo dejar pasar este film sin más pues supone un giro radical en su estilo: drama contenido, actuaciones sobrias, historia más bien sencilla. No es su mejor película pero creo que deja un poso mucho mayor que algunos de sus "aclamados" bodrios recientes. Merece la pena.
¡¡¡FELICES FIESTAS A TODOS!!!

8 dic 2016

Nos dejaron en 2016 (I)

En este año acontecieron decesos de famosos (como siempre claro) y Dacosica sigue fiel a su cita como todos los años. Pero éste se han muerto varios personajes de la música que merecen un aparte aunque, vaya por delante, su obra no fuera de mi gusto o su actividad musical me interesara menos que otras cosas que hicieron en vida. Empecemos:
David Bowie, Rey del Glam
Como acabo de escribir, no era muy partidario de la música de alguno de ellos y con Bowie me pasa. No es que no aprecie su estilo, su curiosa imagen (esa mirada heterocrómica fruto de una pelea en el colegio) ni la originalidad de El Camaleón. Fue punta de lanza del glam rock (con los geniales T-Rex) y su canción "Starman" es un clásico, pero no fue un cantante de masas. Ojo, no lo critico, pero me fastidia que cuando murió todo el mundo tenía sus discos y se conocía sus canciones. Los modernos de pose me pueden comer cierta parte porque sé que es mentira.
Peeero en cine es otra cosa. Bowie no se contentó con ser cantante y compositor y se dedicó al cine, participando en películas tan arriesgadas y personales como su arte, algo que admiro profundamente.
Soy muy pero que muy fan de "El hombre que cayó a la tierra" (Nicolas Roeg, 1976) en la que interpreta a un alienígena, nunca hubo papel que le encajara mejor. Film profundo y triste, de una enorme belleza visual, es un clásico de culto que cuenta con música del propio protagonista.
"Feliz Navidad Mr. Lawrence" (Naghisa Oshima, 1983) parecía que iba a ser "El imperio de los sentidos" gay y en la II G.M. y resultó ser un intenso drama bélico variante campo de prisioneros. La música corre a cargo de uno de mis músicos favoritos, Ryuichi Sakamoto que se merece una entrada en dacosica. Otra gran interpretación del británico en un papel muy difícil.
Y finalmente destacar la mítica "Dentro del laberinto" (Jim Henson, 1986) otra obra maestra donde canta y se/nos divierte. Fue Jareth, un malo de pelo cardado, simpático, canalla -marcando paquete- y siniestro que hizo del film un clásico ¿infantil? de los 80.
Termino nombrando mis canciones favoritas de él : "Under pressure" con Queen y "Let's dance", con o sin Tina Turner, que tiene otro vídeo de lo más marciano, como él. Genial.
Prince, el genio de Minneapolis
El artista de los mil nombres (desde un símbolo hasta Su Majestad Púrpura) nos dejó víctima de una vida personal insatisfactoria, es decir, de una sobredosis de medicamentos con sólo 57 años. Una lástima porque este prolífico autor, multinstrumentista, descubridor de talentos y actor era un tipo de un talento enorme y trabajador incansable (dicen que murió tras 157 de horas de trabajo ininterrumpido) que ha pasado merecidamente a la historia de la música rock del fin de siglo.
Personalmente tampoco es que fuera muy fan de su música, aunque sí de sus canciones y me explico. Me gusta más la versión de Tom Jones de "Kiss" que la de Prince; "Maniac Monday" para Bangles, banda de su amiga Susanna Hoffs, con la que se dice tuvo un affaire; pero sin duda su mejor canción es "Nothing compares 2 U" versión Sinéad O'Connor, que produjo para el grupo The Family en 1985 y no escuchó nadie. Luego esta pequeña irlandesa de voz enorme pasó merecidamente a la historia de la música pop para sorpresa de todos, incluido el propio autor. El fantástico vídeo tuvo algo que ver. Nostante no dejo de disfrutar de "1999" que pertenece a la que es para mí su mejor época, junto a The Revolution y debo de ser de los pocos a los que le gustan sus temas para el "Batman" de Tim Burton. Algunos se quedaron en la "Batdance", que es el más flojo, empero el resto merece la pena, palabra.
Y cerrando con su vida personal, dejando aparte su larga lista de conquistas (Kim Basinger, Carmen Electra, Madonna, Sherilyn Fenn), los que le conocieron no dejan de recordar el tremendo trauma que supuso para él la muerte de su único hijo de apenas una semana, fruto del matrimonio con la espectacular Mayte García. Hay cosas que el tiempo jamás puede curar.
No me olvido de "Purple rain", aquí dejo el vídeo.
Leonard Cohen, el canadiense triste
Nacido en una familia judía de Montreal, Canadá, Cohen fue primero poeta y escritor, antes que cantante. Tras una activa vida universitaria (vida bohemia, protestas, campeón universitario de debate) Cohen comienza su actividad como poeta a comienzos de los 60. No obtiene el éxito esperado pese a las buenas críticas y en 1967 inicia una carrera de cantante folk en EE.UU. que empieza con un álbum titulado Songs of Leonard Cohen. El disco obtiene moderado éxito y varias canciones suyas fueron versionadas por otros artistas de folk como James Taylor. The Stranger Song, Winter Lady y Sisters of Mercy fueron incluidas en la banda sonora del largometraje "Los vividores" (1971) del por entonces muy famoso Robert Altman. Algo que se repetiría en varios films más como "Exótica" de Atom Egoyan o "Asesinos natos" de Oliver Stone.
Siempre involucrado en causas que él consideraba justas, en los ochenta ofrece varios conciertos en Polonia, en favor del sindicato Solidaridad. También es de esa década su mayor éxito, la irónica "I'm your man". Gran admirador de Lorca desde su adolescencia, en 1986 Cohen participa en el disco Poetas en Nueva York, en el que artistas como Lluís Llach, Paco de Lucía o George Moustaki  musicalizaban poemas de Lorca. De este disco es su famoso “Take this waltz” una de las pocas canciones que reconozco que me gustan de él, aunque escuchando otras con subtítulos ganan. Mi favorita es Suzanne, tan sencilla como bella. Aquí en español.
En lo personal, además su famoso premio Prícinpe de Asturias de las Letras, podemos destacar  sus problemas con su ex-representante Kelly Lynch que le llevaron a demandarla. Donde tengas la olla...

2 dic 2016

Series para esta temporada

Por Doyle

Es a finales de otoño, cuando las grandes cadenas de televisión sacan a relucir sus estandartes para toda la temporada. Es difícil saber a cuál vas a dedicar tu preciado tiempo, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad ingente de series que se producen a lo largo de año, muchas de ellas por qué no decirlo, de más que dudosa calidad. Tras mucho ensayo y error y habiendo descartado ya unas cuantas, mis apuestas personales para este 2016-2017, son las siguientes: 
Arma Letal
Comencé a verla sin demasiadas expectativas, pero he de confesar que, para aquellos que nos gustan las series de acción, esta es endiabladamente buena. 
Digna sucesora de su tetralogía fílmica, lo que primero choca es, en apariencia, la extraña elección de sus dos protagonistas: Clayne Crawford y Damon Wayans. Con la difícil tarea de sustituir a dos actores de la talla de Mel Gibson o Danny Glober, pero a medida que avanza el primer episodio, notas que quizás no haya sido tan descabellado, ya que ambos están muy bien en sus respectivos papeles, no tardando en encariñarte con los personajes, incluidos los secundarios. 
Cabe decir que las escenas de acción están muy elaboradas y trata además, con el debido respeto, la trama original cinematográfica  Dadle una oportunidad, no os arrepentiréis.
The Walking Dead
Tras 7 temporadas, la tensión y las buenas tramas argumentales no decaen. En eso tiene bastante que ver el creador del comic Robert Kirkman, que es también el productor ejecutivo de la serie, teniendo un control total sobre todo lo que se rueda. Y eso a pesar del batacazo que se ha metido con la otra adaptación televisiva de su obra Outcast, con un primer capítulo genial y escalofriante, pero que ha ido progresivamente de más a menos, hasta desinflarse por completo en sólo una temporada.
Aún a sabiendas de que tendremos a lo largo del año muchos “capítulos de relleno” muy típicos en esta serie, seguro que no nos defraudará, nunca lo ha hecho.
Vinyl
También de la HBO, es ya archiconocido que está producida por Mick Jagger y Martin Scorsese. Su episodio piloto de casi 2 horas de duración, está dirigido por el propio Scorsese y además debuta como actor, el hijo de Jagger, haciendo de cantante de un grupo Punk.
Vanagloriada (¿prematuramente?) por la crítica, parece que nos van a sumergir dentro de la escena musical neoyorkina de finales de los 70 con todos los tópicos de sexo, muchas drogas y rock n’ roll.
Con unos diálogos mordaces, llenos de ironía y cinismo al más puro estilo mafioso del mejor Scorsese, veremos a lo largo del año hacia donde nos conduce todo esto… 
Westworld
Llevábamos meses escuchando maravillas de ella y por fin llegó doblada al Castellano, el buque insignia de la HBO para esta temporada. 
Con unos primeros capítulos muy interesantes, da la sensación que será una serie compleja y algo metafísica dentro del género de la ciencia ficción, cosa que por otro lado, nunca está de más en la pequeña pantalla. Toma la idea general de aquellas dos películas setenteras llamadas Westworld, Almas de metal (1973) y su (bastante peor) secuela Mundo futuro (1976), que se quedaban en meramente 2 films de suspense y terror, y las dota de mayor profundidad, dándonos una perspectiva más amplia para justificar los trágicos acontecimientos que han de venir.
Con un plantel de lujo, lleno de actorazos como Anthony Hopkins o el gran Ed Harris, tiene pinta de que gozará del beneplácito de la crítica y público, y es mi apuesta personal para esta temporada.  
Billions
Otra serie revelación, esta vez con una trama centrada en la corrupción financiera de Wall Street.  He de reconocer que ambos protagonistas gozan de mi simpatía: a Paul Giamatti ya le conocemos de películas como Entre Copas (2004) o La Joven del Agua (2006) y a Damian Lewis de series como Life, que particularmente me encantaba y jamás entenderé por qué la cancelaron, o de films como El Cazador de Sueños (2003).
Promete un buen argumento y, por descontado, buenas interpretaciones.

23 nov 2016

Simancas

Localizada en el centro geográfico de la provincia de Valladolid, la Villa de Simancas es una de las más importantes de la provincia y, con diferencia, la de más historia. Además, Simancas es según la wiki la población más importante de la provincia hasta el S. XII, con lo que la que tuvo, retuvo.
Su origen data de la época romana pues pasaba por allí la calzada romana que unía las localidades hoy conocidas como Mérida y Zaragoza, aunque hay restos de una tumba conocida como "Los Zumacales" de en torno al 5500 a.c. Hoy día no son más que un par de rocas en mitad de un campo de labranza pero se puede dar un paseo desde el pueblo (2 Km) y, si el día es despejado, disfrutar de la pradera cóncava del cielo, que diría Machado.
Sobre el río Pisuerga hay construido un puente que data de la Edad Media. Ha resistido batallas y crecidas, fue volado (parcialmente) por las tropas napoleónicas en su huida del duque de Wellington, algún listo robó la figura de la Virgen que lo decoraba...y ahí sigue. Hay una bella vista del mismo (y de la vega del río) desde un mirador. 
Simancas hace décadas que dejó de ser un pueblo agrícola, hoy día es uno de tantas localidades cercanas a una gran urbe (Valladolid) y cuya vida gira alrededor de ella. Desde los años 80, proliferan las urbanizaciones (Panorama, Pichón, Entrepinos) que han hecho doblar su población y la han convertido en un pueblo centrado en el sector servicios.
Archivo de Simancas, antes de su última reforma
Su indudable atractivo turístico reside, además de sus callejuelas con encanto, en el Archivo General situado en su imponente castillo y la iglesia de El Salvador, patrón de la Villa, de estilo gótico tardío (hay que decirlo más) con influencias renacentistas. Si uno es de casarse por lo católico, pocas iglesias encontrará más bellas en la región.
El castillo data del S. XV aunque está construido sobre una antigua fortificación musulmana. Ha sido cárcel pero es conocida sobre todo como sede del archivo general del reino desde la época de Felipe II. Actualmente se puede disfrutar de visitas guiadas casi todos los días, merece la pena pese a que la reforma acometida hace más de una década a mí personalmente no me convence y a que tampoco se muestra el castillo en su totalidad. Otros lugares a visitar son, además del citado Mirador, las calles La Herradura y Cuadrilla de la Fabiana, el Chiringuito junto al río y la Ermita de nuestra señora del Arrabal.
En lo lúdico destacar que el seis de agosto se celebra el patrón de la Villa, El Salvador, y en septiembre la patrona, la Virgen del Arrabal. La primera tiene más ambiente que la segunda, y (creo) es cuando se representa la leyenda de las siete doncellas. Avisados quedan.
En lo gastronómico ocurre como en toda la provincia, hay buenos restaurantes de comida tradicional, unas panaderías estupendas (pedirse la típica pasta peonilla) con lo que me permito recomendar el restaurante Los Infantes y la Fábrica de pan Milagros, en la calle El Salvador. Ahora que llegan las navidades te asan el cochinillo a módico precio. Mmm...

7 nov 2016

¿Qué le ocurrió a Garci?

Por Doyle

Supongo que muchos de los que disfrutamos en algún momento de su figura mediática o de su cine, nos hacemos esta misma y enigmática pregunta.
Recuerdo estar en casa de mi madre viendo ¡Qué grande es el cine! siempre que el film fuese mínimamente interesante y/o actual, disfrutando tanto o más con sus presentaciones y coloquios que de las películas en sí mismas. Creo que con ese programa todos los españoles aprendimos a ser un poquito críticos cinematográficos.
 Todavía hoy me divierto como un enano escuchando antes de dormirme los podcast de Cowboys de Medianoche con mi admirado Eduardo Torres Dulce, la sensibilidad y los poemas de Luis Alberto de Cuenca, un errático Chencho Arias que antes aparecía mucho, su presentador (e instigador) Luis Herrero y claro está, el único de todos que no puede faltar en esta cita: Don Jose Luis Garci.
De Garci hay que saber, y conviene recordarlo, que antes de director fue guionista (de la que dice es la más difícil y la que más le gusta de todas ellas), y que antes de ser guionista fue crítico cinematográfico, y que antes de todo eso: es y será un gran amante y estudioso del cine de los años 40 y 50.
De su filmografía hay que saber también, que en la gran mayoría de casos vas a ver un cine sosegado y reflexivo, ese que hay que ver de noche con la luz apagada y sin prisa por acostarse. Sus películas están rodadas con una impecable fotografía y escenografía (gracias a un siempre magnífico Gil Parrondo), buena dirección artística, precisión en los encuadres, una música bien escogida, y unos guiones en muchos momentos brillantes, pero que pecan quizás de un cierto exceso de melancolía.
"Volver a empezar"
Recuerdo haber visto hace ya muchos años Volver a empezar (1982) a altas horas de la noche en TVE y quedar sorprendido por su elegancia y nostalgía. Fué la primera película suya que vi, y reconozco que no pude haber empezado de mejor manera.
Mas tarde grabé en VHS (qué tiempos aquellos los del video) Solos en la madrugada (1978) otra película que me conmovió y que reconozco, he visto hasta la saciedad. Aquí me encontré a un Garci más enérgico y más cínico, que revelaba la amargura de un protagonista decepcionado por todo aquello perdido en el pasado.
Otra película maravillosa que descubrí hace bien poco documentándome para este artículo, es Asignatura aprobada (1987)con un Jesús Puente y un guión impresionantemente buenos.
De Garci se ha dicho en innumerables ocasiones y estoy totalmente de acuerdo, que hay 2 etapas en su filmografía claramente diferenciadas:
La primera y mejor de ellas, que va desde sus inicios hasta mediados de los 90. Con 8 películas que en la gran mayoría de casos, no han envejecido todo lo bien que cupiera esperar y en algunos momentos, son técnicamente bastante deficientes —las escenas de acción de El crack (1981) son muy reguleras, aunque todo hay que decirlo, eran otros tiempos. Pero casi todas poseen unos guiones frescos y dinámicos, que radiografiaban una generación no tan lejana a nosotros.
Y su segunda etapa, en la que se sumerge ya para siempre en el melodrama de época, con una desmedida predilección por adaptar obras de Benito Pérez Galdós. Esta etapa comienza con Canción de cuna (1994) (peñazo la mires por donde la mires), y llega prácticamente hasta el final de su carrera cinematográfica —en Junio de 2013 declaró a los medios de comunicación que no volvería a dirigir, que se había cansado de discutir y defender sus proyectos en los despachos ante chavales de 30 años.
"Ninette"
En esta última etapa, para mi gusto, sólo 3 películas de un total de 10 rodadas, se salvan de la quema: You're the one (una historia de entonces) (2000), Historia de un beso (2002) y Ninette (2005).
Tras 5 o 6 soporíferos intentos por fin pude resistir los 20 primeros minutos y terminar de ver Holmes & Watson. Madrid Days (2012) y no es tan mala como dicen: es simplemente aburrida, no tiene ritmo, no engancha. Coguionizada junto a Eduardo Torres-Dulce un auténtico holmesiano y además miembro de la exclusiva y prestigiosa The Sherlock Holmes Society of London, posee 2 ó 3 escenas con unos diálogos increíblemente buenos y sólo por ello merece la pena verse (aunque por desgracia estén todas en la última parte de su metraje). Aun así es un film que nunca estuvo a la altura de las expectativas, siendo un amargo final para uno de los directores con mejor palmarés que ha habido en este país.
De Garci me quedarán muchas de sus películas, pero seguramente le tenga un mayor respeto y simpatía por su carrera como crítico, por sus muy cuidados libros y sus programas para televisión y radio. Esos en los que se aprecia que conoce y ama el cine, tanto como se emociona hablando de él. Pero también creo sinceramente, que su carrera cinematográfica está muy sobrevalorada.
Intentando dar respuesta a la pregunta que da título a este artículo, quisiera poner un fragmento de su película Sesión continua (1984) que dice así:
-        ¿Cuál es tu película favorita?
-        Todas las de mi niñez, casi todas las de mi juventud y casi ninguna de las de ahora.
 
En varias ocasiones ha declarado que no entiende el cine que se rueda hoy en día, que no tiene móvil, que no lee prensa digital...Quizás sea un hombre que no supo o no quiso evolucionar con los tiempos y eso acabó notándose en su cine.
Tal vez este insigne director que sabe tanto del séptimo arte, que adora tanto verlo, escribirlo y dirigirlo, terminó haciendo películas para sí mismo.
Tal vez en un ejercicio de onanismo mental, se dejó llevar en su pasión por escribir y filmar. Y fue alejándose cada vez más de un público que le demandaba un cine más actual.
Quizás en su magnífica cinefilia, dejó de buscar su estilo, de encontrarse a sí mismo. Y prefirió rendir homenaje a sus idolatrados clásicos, perdiéndose en el camino.
Rodando con un estilo ya demasiado clásico, alargando interminablemente sus escenas, con unos guiones muchas veces empalagosos y carecedores de todo ritmo, hizo que perdiéramos la fe en sus películas. O tal vez la perdió él en nosotros primero.
Quizás a ciertas edades te quedas anclado en el pasado, sin apenas darte cuenta. Quién sabe.