19 abr 2015

Lo último de Alan Moore

Michael Moran es un periodista que ha sido tomado como rehén en el ataque de una banda terrorista a una nueva planta de energía atómica. Es una persona normal, o al menos eso cree él, ya que al ver "cimota" (atomic, al revés) escrito en el cristal de una puerta, en su cerebro aparece la palabra mágica "Kimota". Y Miracleman vuelve a nacer.
Creado en los años 60 como "Marvelman" por  Mick Anglo, es "resucitado" a comienzos de los 80 por Alan Moore y los dibujantes Garry Leach y Alan Davis para ofrecernos un superhéroe 100% británico, casado con una dibujante y con problemas económicos que se ven sorprendidos por este "cambio" en sus vidas. Especialmente interesante resulta su vida personal, cómo va recordando que tiene poderes, cómo se enfrenta al que antaño fue su colega (Kid Marvel) y cómo deja embarazada a su esposa...siendo Miracleman y no Michael Moran. He dicho ahora "Miracleman" porque, por problemas de derechos y copyright, MARVEL obligó a cambiarle el nombre.
Reeditado a finales del año pasado por Panini, no incluye el nombre de Moore (sustituido por "the original writer") por ningún lado por propio deseo del autor. Las cosas de Alan.
Otra obra esperada y varias veces aplazada es "The League of the extraordinary gentlemen: Black dossier" publicada por Planeta hace pocos meses tras casi siete años de espera. Concebida como guía de consulta para el resto de capítulos de la serie es, finalmente, un pastiche donde mezcla diversos formatos (una biblia de Tijuana, páginas en 3D, canciones y relatos) con personajes nuevos (James Bond, Emma Peel y de novelas de Graham Green) dentro del mundo de los espías. Todo muy bizarro y original pero, como siempre en Moore, pasado de rosca. Igual se siente muy feliz por meter personajes de la "Ópera de tres peniques" pero el interés es casi nulo en la narración. El que sigan siendo Mina Murray (ahora rubia) y un rejuvenecido Allan Quatermai los protagonistas de la trama principal lo dice todo, pues son ellos y sus historia de amor lo más interesante otra vez. Pese a ello merece la pena, aunque sólo sea por la calidad edición (gafas 3D incluídas) y algún pasaje que nos recuerda lo mejor de la obra original: poner en escenarios distintos y todos juntos a varios personajes literarios.

30 mar 2015

El tecno-thriller del siglo XXI

Hasta yo me equivoco. Sí, ya sé que es raro, pero me equivoco y lo reconozco, tal es mi humildad, muy superior a la del embaucador del Papa. Hace ya cuatro años (¡cómo pasa el tiempo!) comentaba que entre las películas de 2010, "Origen" (Christopher Nolan) me parecía una decepción. Craso error, revisitada un par de veces en sucesivos pases televisivos me atrevo a asegurar que "Origen" es la mejor película de su sobrevalorado director y el mejor thriller de lo que llevamos de siglo.
Escrita por el propio director londinense, "Origen" es un compendio y resumen de lo mejor de su cine: historias enrevesadas de final abierto (luego comentamos), ritmo trepidante pero sin apabullar, intriga inteligente, personajes profundos y con aristas (no hay "malos" ni "buenos" de una pieza), acción al servicio de la historia, imágenes sugerentes y originales...
El ritmo es importante en un thriller, por más que sea un cruce entre ciencia-ficción y espionaje y aquí Nolan triunfa pues sus 148 minutos vuelan; la intriga nos lleva a territorios desconocidos por un planteamiento que hace del protagonista (un gran Leo DiCaprio) una especie de "espía de los sueños", algo tremendamente original; los personajes son realmente interesantes, ya sean protagonistas o secundarios: realmente inquietante Marion Cotillard en el papel de la esposa o Cillian Murphy como la "víctima" de todo. Hay multitud de referencias en la historia, está claro que el autor toma "prestadas" ideas de obras de ciencia ficción, especialmente de Philip K. Dick. Además hay una persecución y tiroteo en la nieve muy de película de James Bond (concretamente de "Al servicio de su Majestad"). Es aquí el único defecto que le veo al film, pues Nolan no dominaba todavía mucho este tipo de escenas y si bien las persecuciones de automóvil o a pie se le dan bien, las más aparatosas en la montaña resultan confusas.
Pero esto es peccata minuta comparado con momentos estelares como la pelea en el hotel "de pared a pared" en el pasillo, que ya es un clásico, o la escena sobre la explicación y creación del escenario para un sueño por parte de Cobb a Ariadna (Ellen Page) en las calles de París.
Decía que finalmente comentaríamos su final. En su momento me decepcionó porque me parece muy fácil dejar "abierto" a cualquier explicación, por vagancia o falta de ideas. En realidad no es así, aquí cualquiera puede ver que el protagonista logra su objetivo (pues ya ve la cara de sus hijos y no es un sueño) o bien todo es su imaginación (el tótem que gira y gira). En resumen, un tecno-thriller que pasará a la historia y que ya es referencia del género.
Título original
Inception
Año
2010
Duración
148 min.
Director
Christopher Nolan
Guión
Christopher Nolan
Música
Hans Zimmer
Fotografía
Wally Pfister
Reparto
Leonardo DiCaprio, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Ken Watanabe, Marion Cotillard, Tom Hardy, Cillian Murphy, Tom Berenger, Michael Caine, Dileep Rao, Lukas Haas, Pete Postlethwaite,
Productora
Warner Bros. Pictures / Legendary Pictures / Syncopy Production

10 mar 2015

Vagos y maleantes

No conocéis la vergüenza
Con el paso de los años uno se vuelve más cínico y descreído, le ilusionan menos las cosas. el lado malo de esto que digo es que todo pierde interés y "magia", lo bueno es que uno se toma los disgustos de otra manera.
El Real Madrid de fútbol 2014-15 es un equipo vergonzoso, formado por una banda de jugadores en su mayoría vagos y endiosados, que tras el éxito del año pasado (no exento de una pizca de suerte, todo hay que decirlo) ha decidido que desde la victoria en Mundialito de clubes ya no le motiva nada.
La canallesca, siempre tan rastrera e interesada, busca eximir de culpa al entrenador y jugadores, pues saben lo que es tener un técnico y una plantilla en contra. Ellos ya no tienen un entrenador que odien porque les diga las verdades a la cara o margine a sus niños mimados (¡hola Topo!) y mira a los vejestorios de la directiva y al presidente como responsables.
Me da un poco de risa tener que explicarlo pero por si alguien no se ha enterado esta es la misma directiva que fichó a Bale, Cristiano, Benzema, etc. lo digo para los despistados pero da igual: cualquiera con la bendita capacidad de ver y un mínimo de raciocinio llegará a la conclusión lógica de que los culpables son los mismo que nos han llevado a celebrar grandes éxitos, me refiero a los futbolistas.
Esto vale para todos los equipos, pero en el Madrid ellos son los dueños del cotarro porque se lo permiten, ahí he de darles la razón a los periodistas. Cristiano está triste y hay un gran oscurantismo sobre su estado físico; Benzema se cansó de correr en enero; Kroos está quemado por la mala gestión de un entrenador que no le ha dado descanso; Isco es mejor de lo que creía pero peor de lo que nos quieren hacer creer; Pepe vendió al anterior míster para renovar su decadencia; Varane no termina de explotar; Marcelo y Carvajal son dos calamidades defensivas, nuestro portero no para ni un balón de playa ... Seguiría pero no me quiero alargar.
Para finalizar aportaremos soluciones que seguro no se darán pero es por quedarme agusto:
- Aplicar la antigua "Ley de vagos y maleantes", encajan casi todos en término "rufián" de la letra del texto. Dejar que jueguen siempre los mismos que nos llevan a ridículos como Córdoba o el Calderón. Que se coman el marrón y su carrera quede tocada para toda la vida. O bien ...
- O bien apostar por los suplentes y los lesionados cuando vuelvan y que se llegue hasta donde se pueda. No tengo esperanzas de mucho, me basta con asegurar la segunda plaza en liga y no hacer el ridículo cuando nos eliminen de la Champions.
Como ven, me lo tomo sin caer en la histeria y el derrotismo.

3 feb 2015

Es leyenda

Richard Matheson (1926-2013) fue uno de los autores de ficción estadounidenses más importantes del siglo XX. Escritores de la talla de Ray Bradbury o Stephen King han reconocido la influencia de Matheson en sus obras. Ha sido ganador de prestigiosos premios, entre los que se cuentan el World Fantasy Award (mejor novela, 1976; premio a toda una vida, 1984; y mejor colección, 1990), y el Bram Stoker Award (1990) de la asociación de escritores de terror.
Su principal característica es buscar algo inquietante en lo cotidiano, haciendo de una situación normal algo fantástico o terrorífico. Sus protagonistas son seres normales, gente que por circunstancias nunca aclaradas se ven en una situación inexplicable de la que tiene que salir desde el coraje y la valentía...o perecer en el intento.
Algunas de sus novelas han sido llevadas a la pantalla grande. Tal vez las más famosas sean "The Shrinking Man", estrenada como "El increíble hombre menguante" en 1957 y "Soy leyenda" llevada a la pantalla en 2007 con el mismo nombre, y dos veces anteriormente, una como ""El último hombre vivo" con la actuación de Vincent Price en 1964, otra (1971, Boris Sagal) protagonizada por Charlton Heston que es, como el film de Will Smith, poco fiel a la novela. Su obra "Más allá de los sueños" fue adaptada para la pantalla grande en 1998, dirigida por Vincent Ward y protagonizada por Robin Williams.
"Pesadilla a 20.000 pies"
Pero además de sus novelas de misterio, ciencia ficción y terror, Matheson se destaca por haber escrito numerosos guiones y relatos cortos que luego fueron episodios de la serie de los 60 La Dimensión Desconocida (The Twilight Zone), algunas de ellos se encuentran entre lo mejor de esta mítica serie: "Los invasores", (2ª temporada) en la que una anciana se ve amenazada por unos diminutos y hostiles seres llegados en un platillo volante; "Justo a tiempo" de esa misma temporada,en la que una pareja de recién casados se ven atraídos por las predicciones de una máquina supuestamente adivinatoria; "La niña perdida" de la 3ª, probablemente el mejor de todos, y clara inspiración de "Poltergeist" (Tobe Hopper, 1982) o "Death Ship" (4ª temporada) sobre unos astronautas que llegan a un planeta donde sufren alucinaciones relacionadas con sus seres queridos.
"Steel"
Otras obras no sólo fueron episodios de la serie sino que también llegaron a ser películas: "Pesadilla a 20.000 pies", no apta para gente con miedo a volar, que primero fue protagonizada para la pequeña pantalla por William Shatner, para luego en cine ser interpretada de manera brillante por John Lithgow en un episodio de "En los límites de la realidad" (1983) ;   "Steel", con Lee Marvin luego fue "Acero puro" (2011, Shawn Levy) en cine con Hugh Jackman como protagonista. Y finalmente "Botón, botón", que es un brevísimo y genial cuento que primero fue episodio de La Dimensión Desconocida (en su tardía versión de 1986) y más tarde adaptado al cine por el inclasificable Richard Kelly en 2009, en un film titulado "The box" y protagonizado por Cameron Díaz, es un buen ejemplo para empezar...si se atreven. Leer aquí.
"El diablo sobre ruedas"
Pero sin duda la adaptación más famosa es la de su relato "Duel", que fue dirigido en un ya mítico telefilm por Steven Spielberg en su famosísima "El diablo sobre ruedas" (1973), un relato de atmósfera asfixiante en el que un urbanita (Dennis Weaver) se ve acosado durante un viaje de trabajo por un camión implacable. Toda una pesadilla que tiene en la verosimilitud de algunos momentos, incluidos los más terroríficos, su mayor vitud.
En fin, un gran escritor a (re)descubrir aprovechando que el éxito de sus últimas adaptaciones cinematográficas lo acercan a las librerías.

10 ene 2015

No habrá paz para los occidentales

Cuando escribo estas líneas, la policía francesa acaba de asaltar tanto la nave industrial en Dammartin-en-Goële, al noreste de París, como el supermercado kosher (que vende alimentos que se consideran puros para la fe judía). El resultado ya lo conoce todo el mundo, no hace falta decir más.
La realidad es muy dura y por eso (creo) no caben paños calientes: estamos en guerra. Nos la han declarado unos tipos en el nombre de una religión como un austriaco de pelo moreno la declaró en nombre de la supremacía aria y otros quisieron imponer su "paraíso comunista".
La gran diferencia entre los que acabo de comentar y los actuales es que habitan entre nosotros, algunos incluso parece que se han "integrado" e incluso han logrado que poco a poco aceptemos sus costumbres.
El nazismo y el comunismo fueron calando por el descontento social, las consecuencias de la guerra y la situación económica pero esto es diferente. Aquí no media provocación alguna, salvo que pensar diferente y pedir que se respete la ley sea una provocación; aquí no hay una sociedad represora, pues nunca hubo más libertad en occidente; aquí no hay una crisis económica comparable a aquella o que sólo afecte a los de su calaña.
No sé cómo terminará todo esto, tampoco sé qué es lo que hacer para dejen de matar, todo parece una locura sin sentido...lo que es seguro es que o les hacemos frente o es el fin de la sociedad occidental tal y como la conocemos. Y por hacer frente me refiero a dejarnos de chorradas políticamente correctas, imponer la ley rigurosamente y aplicarla hasta el final. No es venganza, es instinto de supervivencia.
Se lo debemos a los que han muerto y a los que, por desgracia, morirán.
Coda: Buen film "No habrá paz para los malvados" (2011) de Enrique Urbizu, no se puede decir más con menos sobre el tema.

29 dic 2014

Nos dejaron en 2014


El año que ya casi termina ha sido especialmente aciago para el mundo del cine en general y la interpretación en particular: Shirley Temple, famosísima niña prodigio falleció a los 86 años, creó un género de niñas algo moñas y encantadoras, tuvo una amable transición a la vida adulta, sin traumas ni vergüenzas ajenas pero también alejada del éxito anterior; Mickey Rooney, en cambio, tuvo una carrera interpretativa en Hollywood muy prolífica. Debutó en un musical a los 17 meses, empezó en el cine en 1926, cuando el cine era mudo, y tenía varios proyectos pendientes cuando falleció a los 93 años. Rooney era una figura popular en Estados Unidos y su imagen de crío gamberro y a la vez viejo cascarrabias ha pasado de generación en generación mientras él seguía trabajando en cine, televisión y teatro, y acumulaba candidaturas y premios (finalista al Oscar cuatro veces, recibió uno honorífico en 1982). Philip Seymour Hoffman se une a la larga lista de damnificados por el exceso de fármacos y estupefacientes, otra muerte inesperada pues estamos hablando de un intérprete en el mejor momento de su carrera.
Realmente impactante es la muerte de Robin Williams, tanto por sus circunstancias como por su popularidad. Excelente intérprete, destacado en comedia pero también en drama o thriller ("Despertares", "El club de los poetas muertos", "Retratos de una obsesión", "Insomnio"), creo que su mejor interpretación es en "Good morning Vietnam" (1987, Barry Levinson) y por la que se merece más el Oscar que por la muy tópica "El indomable Will Hunting" (1997, Gus Van Sant).
La muerte de Alfredo Di Stefano ha sido la peor noticia para el madridismo en décadas. Jugador y personaje clave para entender la grandeza de nuestro gran club, Don Alfredo fue la viva imagen de lo que realmente significa el Real Madrid: la victoria como único objetivo en cualquier partido y circunstancia. Nunca se mordió la lengua y ya retirado siguió siendo referencia primero como entrenador (campeón de Liga y Recopa con el Valencia), luego como presidente honorífico, cada vez que decía algo, el madridismo escuchaba...y tomaba nota. Una lástima que no viviera este gran año de títulos. De otro que nos enseñó a ser grandes, don Luís Aragonés me tengo que acordar aunque ya escribí aquí de él. Estamos en deuda con ambos.
Adolfo Suárez, primer presidente de la moderna democracia y persona fundamental en la llegada de la libertad a este país falleció tras una larga y penosa enfermedad, sin recordar que para algunos es el político español más importante del siglo XX. Su idea del consenso y su moderación, su búsqueda el diálogo como solución y su tremenda honestidad en los peores momentos hicieron de él un hombre ejemplar. Espero que las nuevas generaciones no lo olviden, no se lo merece.
Un gran artista nos dejó cuando aún le quedaban años de ofrecer su arte, me estoy refiriendo al gran Paco De Lucía, fallecido en Cancún (México) a los 66 años tras sufrir un infarto. De enorme prestigio internacional, gran renovador del flamenco, autor de un disco para mi irrepetible como es "Entre dos aguas" formó con Camarón de la Isla la punta de lanza del arte flamenco moderno que conjuga la tradición y la música de otros lugares (pop, bossa nova), aportando una visión renovada que lo perpetúa como una seña de identidad de lo español. Otra "artista" era la Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, catorce veces Grande de España, con más títulos que algunos clubs de fútbol, personaje cuya imagen quedó convertida en casi una caricatura en sus últimos años aunque todos sus allegados (desde Curro Romero a Alfonso Guerra) hablaran maravillas de ella. En fin, igual era la leche de culta y una cachonda pero para mi el atractivo de su personalidad se lo llevó a la tumba. Para finalizar, también quiero tener aquí un pequeño hueco para dos personajes poco queridos en general como Blas Piñar o la periodista María Antonia Iglesias y recordar al poeta anglosajón John Donne:
"La muerte de un hombre me empequeñece porque soy parte de la humanidad y, por tanto, nunca preguntes por quién doblan las campanas porque están doblando por ti."

15 dic 2014

El cine en 2014

Euskadi necesita a "Los del Río" 
El año en que el cine español ha batido todos los récords de asistencia y recaudación en salas cinematográficas, Dacosica hace un repaso a las siete películas que ha visto en cines en 2014 con un balance bastan favorable, en líneas generales.
Yendo en orden cronológico, hay que destacar que la película del año para mi es "El lobo de Wall Street" (2013, Martin Scorsese) que fue injustamente ignorada en la pasada edición de los Oscar. Por un lado está lo que tiene de metáfora de la situación económica actual (ver aquí), por otro la ya habitual descripción de personajes autodestructivos que hace su director, como los protagonistas de "Toro Salvaje" (1980) o "Uno de los nuestros" (1990), que finalmente logran la redención de sus "pecados". Me parece demoledor su final, no hay tanto una expiación como una vuelta a las andadas...de otra forma. Implacable con todos los personajes, deja una sensación de amargura tras su apariencia de comedia desmadrada y brutal. Una obra maestra.
Todo lo contrario se puede decir de "300 el origen de un imperio" (Noam Murro), un film mediocre y efectista hecho sólo para estirar el éxito de la, esta sí, magnífica "300"(2007, Zack Snyder). Una especie de precuela-secuela (?) aburrida y cuyos mayores logros (visuales) ya estaban en el original. Ni Eva Green salva la función.
Sin lugar a dudas la película española del año es "Ocho apellidos vascos" (Emilio Martínez-Lázaro) en verdad un éxito inesperado, fulgurante y ¿merecido?... pues eso que lo decida el espectador, en mi opinión mejor ellos que no Santiago Segura. Comedia de tono amable, imágenes bellas, algún gag realmente divertido que tiene en las interpretaciones de Dani Rovira y en especial, Karra Elejalde, sus principales bazas. Además, está bien dirigida y sus chistes sobre diferencias culturales son efectivos.
"Los juegos del hambre: Sinsajo parte 1"
Destacando por encima del típico blockbuster veraniego, "Guardianes de la Galaxia" (James Gunn) basa en los cómics MARVEL Guardianes de la Galaxia, es un entretenido producto de ciencia-ficción con vocación de saga y aire (ligeramente) irreverente. En realidad se trata de un producto menos gamberro de lo que aparenta y "para todos los públicos" que transmite valores familiares y solidarios aunque tenga su dosis de mala leche. Espectacular, entretenida, transmite una sensación de déjà vu que le resta efectividad aunque al final los buenos momentos ganen.
Presentada en la SEMINCI, dentro de su sección oficial fuera de con curso, "The angriest man in Brooklyn" (Phil Alden Robinson) supone el último trabajo del malogrado Robin Williams y la verdad es que el tema del film y su tono de comedia dramática le dan un plus de emotividad del que el espectador no puede escapar. Rodeado de buenos intérpretes como Mila Kunis (además productora), Peter Dinklage, Melissa Leo o el fugaz y divertido James Earl Jones, Williams interpreta a un amargado (con razón) abogado judío de Nueva York a quien le informan de que le quedan horas de vida. Con momentos muy emotivos y otros de humor absurdo, el guionista y director de "Campo de sueños" (1989) ofrece una película corta en duración pero profunda en sentimientos. Una vez más, Williams está genial.
"Los juegos del hambre: Sinsajo parte 1" (Francis Lawrence) es el perfecto ejemplo de lo que son las sagas en el S.XXI: productos alargados hasta la náusea con el único interés de exprimir el éxito hasta el límite. Sus 123 minutos se hacen una eternidad y convierte a la primera ("Los juegos del hambre") en un gran film y la segunda ("En llamas") en una obra maestra. No escasean los temas interesantes, como la manipulación de hechos pasados en beneficio de una "noble causa" y la influencia de la propaganda o los medios de comunicación sobre el individuo pero es que...es MUY lenta y apenas pasa nada, para dejar lo bueno para la segunda parte. 
"Interstellar"
La película más esperada por los fans del aclamado director Christopher Nolan, "Interstellar", deja la sensación  de estar ante una obra muy ambiciosa, (quizá demasiado) espectacular y que pese a sus 169 minutos deja con ganas de más por su (para mi) precipitado final.
En el lado bueno hay que valorar muchas cosas: la interpretación de un Matthew McConaughey en estado de gracia, la visión "realista" de la cotidianeidad en la nave espacial, la banda sonora de Hans Zimmer (para mi una de las mejores que he escuchado en los últimos años) y que por estar al servicio de las imágenes no llama la atención...pero sobre todo las escenas entre padre e hija (Mackenzie Foy) especialmente emotiva la despedida, puro cine clásico.
En el lado malo: la presencia de algún personaje que sobra (buenos actores que quieren aparecer con un director de moda), el ya comentado sobre el final y las explicaciones científicas a toda leche que sirven para justificar cosas que el espectador (si es un poco avezado) se ve venir.
Un film que hay que volver a ver para valorar en su justa medida, eso sí, con una pausa en el medio como se hacía antes en "Lo que el viento se llevó" o "Doctor Zhivago".
Hasta aquí nuestra valoración, espero las vuestras. Por cierto, la encuesta anterior la ganó "Happy".