8 dic 2015

El cine 2015

Un año más dacosica comenta las películas vistas durante el año y un año más nos movemos en los mismos derroteros: ni obras maestras ni desastres absolutos. Primero hablaremos de las vistas en salas comerciales para cerrar el comentario con una telegráfica reseña a otros filmes estrenados el presente 2015. Empecemos pues:
Pixels (Chris Columbus)
Unos extraterrestres malinterpretan las imágenes de las máquinas recreativas como una declaración de guerra y deciden atacar la Tierra, empleando dichos juegos como modelos para el asalto. Libérrima adaptación de un cortometraje de idéntico título, Pixels ha sido uno de los fracasos de taquilla del verano (junto con "Los 4 fantásticos") pero no ha sido por su calidad, pues no es ni mejor ni peor que el resto de blockbusters. Es un film ágil y entretenido, con personajes simpáticos, un arranque interesante, muchos cameos (Dan Aykroyd, Sean Bean, Selena Williams) y guiños a los jugadores de aquellos pretéritos videojuegos pero Columbus propone una película muy "a los 80" en una época en la que dicho estilo gamberro dentro de un orden no encaja. Adam Sandler es un pésimo comediante, algo que yo llevo diciendo lustros pero ahora algunos se dan cuenta. Con todo me reí y es visualmente una maravilla.
Mi gran noche (Alex de la Iglesia)
La excelente "Las brujas de Zugarramurdi" (2013) ha supuesto un feliz reencuentro de de la Iglesia con la comedia bárbara que tan buenos resultados dio en las magníficas "El día de la bestia" (1995), "Muertos de risa" (1999) y "Crimen ferpecto" (2004). Ahora es la TV el blanco de sus críticas con la crónica de la grabación de una gala especial de Nochevieja. Comedia coral, más simpática que graciosa, tiene su principal virtud en despojar de todo complejo a los actores que se desmelenan (y humillan) para no dar al público ni un respiro. Me quedo con las interpretaciones de la siempre bella Blanca Suárez, aquí con una inesperada bis cómica, y Mario Casas, a medio camino entre Bisbal y Chayanne, junto a Terele Pávez. Más tópicos me parecen los personajes de Carmen Machi o Santiago Segura, protagonistas de una nada velada crítica al grupo Mediaset. Sobre Raphael no sé qué pensar: o es un genio o el peor actor de la historia, que el público opine.
Spectre (Sam Mendes)
El nuevo film del más famoso espía, interpretado por Daniel Graig y con Sam Mendes al mando repitiendo tras la exitosa "Skyfall"(2013), nos devuelve un Bond más clásico, es decir, menos serio y más sarcástico, además de con más acción. Su celebrada escena de inicio no hace palidecer otras vibrantes, con Dave Bautista como implacable secuaz del supervillano; estoy hablando de la sensacional persecución por las calles de Roma y la magnífica escena del tren. Se ha hablado mucho de lo desprovechados que están Waltz y la Bellucci: del primero sí que esperaba verlo más aunque que repita su papel tarantiniano empieza a cansar; de la segunda decir que mejor poco y bueno que mucho y malo, sale lo que debe. Sobre Léa Seydoux decir que luce sexy y elegante, una buena actriz que da empaque a su tópico personaje, lo que no es poco. Algo larga al final, pues es la película de la saga con más metraje, está llena de guiños a otras películas de la serie (el clásico Aston Martin, la persecución en la nieve), lo que me congratula.
Los Juegos del Hambre: Sinsajo parte 2
Agradable sorpresa para el que suscribe este cierre de la saga protagonizada por la heroína Katniss Everdeen (Jenifer Lawrence) que adapta las novelas de Suzanne Collins. Con muy poco que ver con las dos primeras partes y mucho más entretenida que la pesadísima "Sinsajo parte 1", es una película que deja no pocos mensajes y reflexiones sobre temas graves como el poder, la propaganda, la manipulación de la imagen, el precio de las revoluciones y las guerras civiles. Ahí es nada para un producto fácilmente etiquetado como "peli para adolescentes", que muestra una muy acertada ambigüedad en algunos momentos, con acción de la buena y escenas impactantes (esa matanza de civiles, niños incluidos) difícil de ver el cine destinado a las grandes audiencias. Buenas intepretaciones (hablamos de un film con tres ganadores del Oscar en el reparto) son la guinda a un excelente pastel cinematográfico cuyos defectos se ven compensado por sus muchas virtudes. 
Ahora llegan los comentarios telegráficos de otras películas:
Kingsman, sevicio secreto (Matthew Vaughn), previsible variante cani de las películas de James Bond; Focus (Glenn Ficarra) película seria "de Will Smith" para lo bueno y malo; Jurassic World (Colin Trevorrow) buena secuela que toma como modelo los orígenes del fenómeno; Mad Max: Furia en la carretera (George Miller), irregular continuación de una saga que conoció tiempos mejores y Los vengadores, la era de Ultrón (Joss Whedon) otra digna, pero nada memorable, película de superhéroes. 

1 dic 2015

La canción/vídeo 2015

Mark Robson & Bruno Mars -Uptown Funk ft.
El músico y productor británico se une a la muy comercial estrella ultracool Bruno Mars para devolver al funky a los primeros puestos de las listas de éxitos en todo el mundo. En España, El Hormiguero lo ha utilizado como música de apertura, coreografía incluida, lo que le ha dado más vida si cabe en nuestro país. De todas formas, queda claro en este vídeo, que ser funky sin hacer el ridículo sólo está al alcance de gente de color o hawaianos como Mars, Robson con mejor criterio que Pablo Motos, no baila.
Osmani García & Pitbull - El Taxi
No es que el reggaeton me guste, realmente me da un poco de asco, pero como resulta que me hizo gracia el vídeo, la letra y un montón de fans de este tipo de música criticaron la canción (como si el resto de reggaeton fueran maravillas, no te fastidia) he decidido que me encanta. Una pregunta dejo: ¿El hecho de que Pitbull no aparezca en el vídeo tendrá que ver con que no deseara ser identificado con un producto como este? Nunca lo sabremos.
Adele - Hello
Otra vez Adele, otra vez el desamor, la distancia y la depresión...y otra vez un rotundo éxito. Encima la canción tiene un título muy repetido en la historia de la música (¿hola qué ase, Lionel Richie?), no han permitido descargas gratuitas (alguno pronosticó un fracaso y se equivocó) y el vídeo, sin estar mal, no es nada del otro mundo. Pero Adele vuelve a reinar, ahora más delgada, entre las grandes damas del pop. Y sin enseñar una mala teta.
Taylor Swift & Kendrick Lamar - Bad Blood
No es que sea yo muy fan de la Taylor pero la verdad es que el vídeo es espectacular y ha sido el más visto del año en el famoso portal VEVO, así que algo tendrá. Parece ser que se han gastado una pasta además de contar con la estimulante presencia de Selena Gomez, Cara Delevingne, Jessica Alba, Ellen Pompeo y una retocadísima Cindy Crawford. También aparecen un montón de modelos como Lily Aldridge o Karlie Kloos, buenas amistades, rediez. Destacar, asimismo, que Taylor no usa un mal doble en todo el vídeo, como los protagonistas del Equipo A.

Ahora solo queda que la sabia audiencia se pronuncie. Gracias por colaborar un año más, igual dentro de una década editamos un "dacosica greatest hits" con los ganadores.

23 nov 2015

Madrid, de visita, está bien

Vista parcial de la Gran Vía
Es lo que decimos la mayoría de los de provincias: "Madrid bien, pero de turismo, que vivir allí es muy agobiante". En realidad lo agobiante es tener que ir en coche a trabajar porque vives a tomar por c... pero eso te puede pasar en Pekín y en Pokón. Madrid, como todas las grandes ciudades y pese a los tópicos mola. Y mola más que una ciudad pequeña porque tiene de todo, hay gente de todo el mundo y se respira libertad junto con algo de polución.
Si se prefiere una visita turística hay cosas para ver y no acabar: museos, de los que recomiendo el Prado y el Thyssen porque hay para todos los gustos; monumentos, como la puerta de Alcalá, Cibeles y mis favoritos que son La Almudena, el Palacio Real y el Templo de Debod, Egipto castizo; y lo mejor de Madrid que es pasear por sus calles, la Gran Vía, la Plaza Mayor y, por supuesto, El Retiro.
Que quieres gastar, a la calle Preciados, al rastro o al barrio de Salamanca (a éste último si tienes panoja, claro), que quieres tomar un chisme, hay lugares para todos los bolsillos, igual te tomas un bocata en la calle Payaso Fofó (Vallecas) que unas aceitunas en una terraza en Hortaleza o un pincho en algún local cerca del Bernabéu. Hablando del estadio donde juega el mejor equipo de mundo, hacer el tour del estadio de Chamartín es visita obligada, y aunque te saquen dinero por todo, hay tanto que ver que merece la pena, aunque sólo sea por sentarse en el banquillo.
Palacio de Cristal del Parque del Buen Retiro
Pero volviendo al comer, en la zona del barrio de Salamanca no sólo hay tiendas exclusivas (Louis Vuitton, Seiko, Svarosky) sino restaurantes estupendos como el mejicano Tepic, muy destacables sus tacos, nachos y por supuesto el postre, los buñuelos con helado y para los cafeteros el café de olla. Las cervezas con especias y tal no me gustaron, saben a avecrem.
No sé qué tal estarán ahora el Zoo, ni el Parque de Atracciones, ni el Museo de Cera (cerca de la Biblioteca Nacional, uno de los más bellos edificios de la ciudad), pero en mi infancia eran parada obligada para los más pequeños. Ahora está el Parque Warner, que es más espectacular y moderno, pero no tiene el encanto de los viejos parques y está en un desolado páramo lejos de todo.
En fin, que a Madrid hay que ir cuando se pueda, mejor en otoño o primavera, con la tranquilidad que da el estar en la ciudad con el mejor metro del mundo y un transporte público (autobuses y cercanías) más que eficiente. Y si no se puede ir, no recordemos Madrid por las canciones de Antonio Flores o Sabina, que son maravillosas, pero hablan de una ciudad que (por fortuna) ya no existe.
Templo de Debod

28 oct 2015

Personajes marginales

Los seres marginales, al margen de la sociedad, que buscan ser aceptados (o no), suelen ser los personajes favoritos de Alan Moore para sus obras. De ellos tratan las dos que paso a comentar a continuación, ambas con orígenes y formas muy distintos pero que en el fondo tratan de lo mismo: seres humanos (o casi) que pretenden vivir su vida y sus sueños pese a encontrarse con cientos de impedimentos en su contra.
Fashion Beast (2012)
Originariamente un guión de Alan Moore para el cine como encargo del mánager de (entre otros) los Sex Pistols, Malcolm McLaren, no ha visto la luz hasta hace bien poco. Aunque el guión del tebeo no sea enteramente de Alan Moore (Anthony Johnston es el responsable final), éste ha supervisado todo el proceso y, al parecer, casi todos sus diálogos han sido transcritos tal cual. Lo dejo aquí para que si alguien se siente decepcionado no le eche la culpa a los coaboradores, ya que Moore parece intocable y el bueno de McLaren falleció antes de que el cómic viera la luz.  
No es que la trama no sea interesante, ni que incluya detalles llamativos (la ambigüedad sexual de sus dos protagonistas, la moda como negocio, la manipulación del creativo) pero es que, no sé si por culpa mía, me acaba importando poco el asunto pese a que el autor crea un futuro de esos que tanto le gusta, con una pizca de steampunk y futuro postguerra nuclear (nucelar). Quizás, como la moda, acabe pareciendo superficial sin quererlo. 
La saga de los Bojeffries (reedición, 2015)
Jobremus Bojeffries es un padre de familia normal, pero salvo su hijo nadie de los que vive en la residencia Bojeffries, sita en un barrio obrero de la insdustriosa ciudad inglesa de Northampton, es lo que entenderíamos por "normal": su hija es una histérica inmortal que no soporta a ningún ser humano; el tío Raoul Zlüdotny es un hombrelobo; el tío Festus, un vampiro y el abuelo y el bebé...no sabría cómo describirlos porque tampoco tienen una forma física "normal". Ellos viven en una vivienda de ayuda social, no han sido capaces de pagar el alquiler desde la época Victoriana y se encuentran con distintos problemas en su quehacer cotidiano. Asistimos a la absurda (y divertida) visita del cobrador del ayuntamiento, a la cena de Navidad de la empresa del tío Raoul, a sus vacaciones en un cutre cámping... A primera vista parecen una familia tipo Monster o Adams, pero su condición de británicos y su pertenencia a las clases bajas les hace especiales.
Muy destacable y esperada reedición de este clásico que apareció en los años 80 en la desaparecida revista Warrior, quizá el trabajo más personal de Alan Moore, con Steve Parkhouse al lápiz y tinta, por lo que tiene de autobiográfico (es natural de Northampton) y por el cariño con el que mira a los personajes tanto principales como secundarios. Una pequeña genialidad, tan sencilla como brillante, que imagino no ha sido fácil de traducir al castellano, pues he intentado leer en inglés alguna historia y el argot que usan los personajes, añadido al negrísimo (y a los dobles sentidos) humor british. Una obra que quizás parezca menor en la monumental carrera del autor de "Watchmen", pero no que debería perderse ningún amante del buen cómic.
Menos interesante me parece el último capítulo, escrito ya en el S XXI y ambientado en la actualidad, en el que Moore nos cuenta qué ha sido de los personajes. La sonrisa se queda congelada, el humor se vuelve cruel y brutal. Quizás es Moore, al que los años han vuelto más escéptico y mire, como hacemos todos cuando cumplimos años, con peores ojos los tiempos actuales comparados con los pasados. 

9 oct 2015

Distopías y el cine independiente

Como suelo hacer de vez en cuando paso a comentar unas lecturas realizadas por un servidor en los últimos meses. Leer es bueno, decían en la "Bola de cristal", aunque yo sí aprecie a Thatcher y Reagan. Primero de todo un breve comentario sobre un libro de cine, luego sobre dos novelas que nos auguran un futuro no muy halagüeño, pero mientras una tiene visos de cumplirse la otra no deja de ser un tochazo sobre el futuro postapocalíptico (que si hay un apocalipsis, no debería haber nada más, también lo digo) de la civilización.
-Sexo, mentiras y Hollywood (Peter Biskind, ed. Anagrama) 
El autor del trepidante libro "Moteros tranquilos, toros salvajes" que contaba la fascinante y excesiva vida de los directores que revolucionaron el cine americano en los años 70 (Coppola, Scorsese, Lucas, Spielberg, ...), repite argumentación y libro-reportaje sobre la generación "indie" de los 90, contada por ellos mismos y encabezada por Steven Soderbergh ("Sexo, mentiras y cintas de vídeo"), Quentin Tarantino ("Reservoir dogs"), Gus Van Sant ("Mi Idaho privado") o David O. Russell ("Flirteando con el desastre") y los que se quedaron por el camino como Alexandre Rockwell o Allison Anders, no por casualidad autores de los dos peores capítulos de la infame "Four rooms" (1995). Lo más interesante del libro es, como ocurre con el anterior, las anécdotas y cotilleos: Tarantino dejó tirado a sus amigos de toda la vida, David O. Russell es un ogro, Robert Redford es un acomplejado porque no fue a la universidad...pero lo más valioso es la historia de MIRAMAX y la de sus dos fundadores, los terribles Bob y Harvey Weinstein. Una pareja de productores que revolucionó el cine independiente y de los que sólo habla bien Tarantino (a quien han producido todos sus filmes) y nadie más. Películas como "Scream", "Shakespeare in love" o "El paciente inglés" les dieron millones y fama... antes de llegar los malos tiempos. Mucho cotilleo de patio pero queda claro que la generación de los 70 es más interesante que esta de los 90.
-Sumisión (Michel Houellebeqc, ed. Anagrama)
"Sumisión" llegó a las librerías francesas el mismo día del trágico atentado contra la revista Charlie Hebdo y Houellebecq, acusado de islamofobia y de dar alas a la extrema derecha, afirmó: «No tomo partido, no defiendo ningún régimen. Deniego toda responsabilidad. He acelerado la historia, pero no puedo decir que sea una provocación, porque no digo cosas que considere falsas sólo para poner nerviosos a los demás.» Más allá de la polémica, el libro es una distopía que retrata de una manera verosímil la ascensión al poder de un partido Islámico, contado desde el punto de vista de un profesor (bastante vago por cierto) universitario.
Lo mejor de este magnífico libro no es esto, sino la elegancia y sutilidad con la que se nos cuenta como una persona de valores occidentales (y con una amante judía) va poco a poco sucumbiendo al nuevo régimen pero sin violencia, poco a poco, casi de manera "razonada" y dejando un poso de amargura y pesimismo en el lector. Sensacionales esas descripciones de las muchachas parisinas y su progresiva forma de cambiar en el vestir que nos dice más que cualquier crónica política.
Houellebeqc perdió varios amigos en el atentado a Charlie Hebdo, por eso esta historia alcanza aún más intensidad. Se le pueden permitir excesos pedantes, tan propios de los escritores franceses, porque su prosa es directa cuando debe y certera en la descripción de esa hipocresía y ese buenismo occidental que está llevando a una lenta decadencia a Europa. La sumisión del título.
-Kïmera (César Pérez Gellida, ed. Suma de letras)
Y de una novela magistral a otra que no lo es tanto pese a que ambas pretenden algo parecido: ofrecernos un relato sobre un futuro imperfecto. Pero mientras Houellebeqc es hábil, sutil y con muy poco hace pensar mucho, el autor vallisoletano ofrece una novela "aparatosa", ambiciosa, que toca muchos palos pero que fracasa porque no logra lo básico: ofrecer una historia que conmueva. Los personajes de esta distopía sobre un mundo post Tercera Guerra Mundial no transmiten nada, nos importan poco sus motivaciones, menos aún su "causa", todo ello mostrando una ideología ciertamente inquietante, pues para el autor la mejor forma de acabar con un gobierno totalitario es que una elite de rebeldes "salven" a la humanidad. Ellos tienen claro hacia dónde debe ir el mundo (el capitalismo y la codicia es el mal de todo, como no) y eso es así porque sí. Una novela que flaquea no tanto en su estructura (compleja pero bien resuelta) como en su mensaje, mil veces visto en otras historias del mismo género y sin ser tan tendenciosa. Ah, se me olvidaba, aquí los yankees son malos y tontos, los rusos buenos e inteligentes...¡Cuánta originalidad!

23 sept 2015

El rey de los bolos

Algún día habrá que tomarse más en serio la irregular pero muy interesante carrera cinematográfica de los hermanos Bobby (Cumberland, 1958)  y Peter Farrelly (Phoenixville 1956), auténticos impulsores de un género a (re)ivindicar como es la comedia escatológica  moderna. No exagero, ya en el antiguo teatro griego de Aristófanes, un adelantado a su tiempo que "inventó" para su obra "Las nubes"(400 a. C.) el gesto del dedo corazón extendido con intención de ofender, el humor zafio estaba más que descubierto.
Pero a lo que iba, "Vaya par de idiotas" (1996) dirigida por los hermanos Farrelly, más conocidos por su exitoso debú, "Dos tontos muy tontos" (1994) o su siguiente filme, "Algo pasa con Mary" (1998) es, a mi parecer, una de las mejores comedias realizadas en los 90 y hoy día un clásico de culto, especialmente en EE.UU. donde son más dados a este tipo de humor.
La película fue un rotundísmo fracaso de taquilla y, aunque los directores lo achacan a ser estrenada en plenos JJ.OO. de Atlanta, si uno ve los quince primeros minutos del film lo comprende: es una historia muy negra, demasiado dura como para tomarse la a broma (lo que le pasa al ingenuo protagonista es tremendo) y demasiado cómica como para tomársela en serio.
Después el protagonista, Roy Mudson (un gran Woody Harrelson) quien ha visto truncada su prometedora carrera como jugador de bolos tras conocer Ern McCracken (un colosal Bill Murray), descubre en Ishmael (Randy Quaid), un amish algo simplón, un talento en potencia. Mudsen e Ishmael comienzan entonces un viaje hacia Reno (Nevada), donde se disputa un un campeonato de bolos con un premio millonario que puede arreglar la vida del primero y salvar la granja del hermano del segundo.
La película ocupa casi todo su metraje en este viaje, es una road movie, que recorre hermosos paisajes de la América más auténtica (y también más paleta). En el viaje se les une Claudia  (atractiva Vanessa Angel) una "buscona" con la que logran timar a los incautos que aceptan sus apuestas. Entonces llega la parte más dramática del film, pues también es una película que habla de perdedores y segundas oportunidades. Mudson regresa accidentalmente a su pueblo para comprobar que poco queda de su juventud gloriosa y confesar que se siente avergonzado de haberle fallado a su difunto padre, hecho que queda mostrado con singular crudeza cuando este arroja al barro el reloj que éste le regaló al dejar su hogar. Una escena que viene precedida por uno de los escasos momentos de termura del film, cuando el protagonista le pregunta a Claudia si está bien y ella le miente acariciando su escaso pelo.
Cuando por fin llegan a Reno con mucho dinero y ganas de triunfar reaparece McCraken, ahora un célebre jugador. Tipo sin escrúpulos, ni moral, un cabrón integral pero con gracia, cuyo intérprete lleva el personaje a su terreno (improvisó casi todos sus diálogos) y se hace dueño de la función. Éste se mofa de Mudson, descubre que Claudia es ex-amante suya y entonces todo se tuerce: un ex novio de Claudia aparece,  se marcha con ella y con todo el dinero, Ishmael se rompe la mano al tratar de partirle la cara Ern...incluso Mudson empieza a tener "visiones" y volverse paranoico.
Cuando todo parece perdido Mudson decide presentarse al torneo pese a tener una mano de goma ya que la presencia de McCracken le motiva: un indescriptible vídeo le hace decidirse a darle una lección. No descubriré el brillantísimo final al lector por si no la ha visto, en especial la memorable partida de bolos final con un Murray desatado en plan troll, pero es sencillamente colosal.
El desafortunado título español, que invocaba más al anterior film de sus directores, esconde una historia de redención (Mudson es un estafador con conciencia), de un realismo sucio (indescriptible esa mugrosa y repelente casera de Roy), y una exhibición del enorme talento de Murray en una interpretación de autor que crea un personaje mefistofélico, que consigue ser tan repulsivo como fasciante y divertido.

Título original Kingpin
Duración   114 minutos
Director,
Guión Peter Farrelly, Bobby Farrelly
Música Freddy Johnston
Fotografía Mark Irwin
Reparto Woody Harrelson, Randy Quaid, Vanessa Angel, Bill Murray, Chris Elliott, William Jordan, Richard Tyson, Lin Shaye, Zen Gesner, Prudence Wright Holmes, Rob Moran.
Productora Rysher Entertainment / Motion Picture Corporation of America (MPCA) / Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)

1 sept 2015

Haktualidaz

Campo de refugiados en Yarmuken, Siria
En Dacosica nos gustaría estar todo el día comentando lo que sucede en el mundo, pero no siempre podemos. A veces es por falta de tiempo, otras por vagancia, el caso es que nos dejamos cosas en el tintero. Bien, vamos a ver si nos ponemos al día o al menos dejamos constancia de lo que sucede desde nuestro punto de vista no porque sea especialmente original sino porque creemos que los blogs sirven de excelentes notarios de lo que sucede sin la perspectiva que da el tiempo. Lo digo porque estaba releyendo una cosa que escribí ahora hace un año, pidiendo la dimisión de Pablo Laso y resulta que la temporada siguiente lo ganamos todo. Nostradamus me llaman.
Crisis de los refugiados
Las noticias está en todos los medios de comunicación, las imágenes hablan por sí solas, las cifras son escalofriantes: según ACNUR (agencia de la ONU para ayuda al refugiado) más de 300.000 refugiados en Europa. Las fronteras de Turquía, las aguas del Mar Egeo y las fronteras de Grecia, Macedonia y Serbia son los lugares por los que llegan en su mayoría viniendo de la guerra en Siria. Por el Mediterráneo vienen, además de Sirios, eritreos, somalíes, sudaneses y de otros países africanos. Muchos huyen del Estado Islámico, quien ya avisó hace más de un año de que su objetivo era colapsar los servicios sociales de Europa. De momento no les va mal, estas gentes, que no vienen en busca de trabajo o de un futuro mejor sino simplemente para salvar el pellejo, estuvieron antes en El Líbano (país con mayor índice de refugiados per cápita del mundo) y Turquía, pero estos países no están capacitados para captar tal cantidad de refugiados. Además, surgieron problemas de convivencia e inseguridad a los ya añadidos de asistencia sanitaria o alimentaria.
La solución no la encuentra nadie, esto se parece a la guerra de los Balcanes, donde la cifra de refugiados fue parecida aunque entonces se encontró una solución y entre todos los países europeos se hicieron cargo. Esperemos que esto funcione también ahora aunque tiene mala pinta porque la guerra se expande y no parece tener fin.
Bolsa de Tokio
China ¿un cuento chino?
La cosa empezó a comienzos de verano cuando la agencia norteamericana Reuters publicó una encuesta sobre producción de manufacturas, la cual mostró quela economía China empezaba a dar síntomas de debilidad. Luego han venido tres devaluaciones del yuan consecutivas y el hundimiento de las bolsas del mundo, arrastradas por la bolsa de Shanghai y finalmente la tragedia de la explosión química en Tianjin. Llama la atención que esto se produzca justo cuando se considera a China un rival económico de EE.UU. El capitalismo económico que emprendió Deng Xiao Ping a finales del pasado siglo parece que empieza a hacer aguas no tanto porque el país no sea una democracia como por el hecho de que no es una economía transparente: sus datos económicos no son fiables y, por su opacidad a lo extranjero, puede pasarle factura. El tiempo dirá.
"¿Y qué tal por Suiza?"
El pesebre catalán
Lo peor de la deriva nacionalista no es el ridículo que hacen algunos, ni lo pusilánime que está siendo el gobierno central, ni el daño que le están haciendo a Cataluña y al resto de España, no. Lo peor es que una vez más era algo que se veía venir porque en distintos lugares y en nombre de otros "valores" se ha hecho lo mismo con resultados catastróficos.
Primero un partido se hace con el poder con la idea de "cambiar todo" y empieza a intentar alienar a su población usando la educación, el odio a lo extranjero y buscando culpables a los males que ellos no pueden resolver. Cuando todo el mundo se da cuenta de que son un desastre, ellos ya han generado una red de "pesebres" de los que dependen una gran cantidad de adeptos, han captado incluso a intelectuales de prestigio que les criticaban tapándoles la boca con un buen sueldo de por vida en un puesto intrascendente. Entonces es cuando ya es tarde, todo el mundo vive de una subvención, tiene un negocio que trabaja para el gobierno, pertenece a una asociación que depende del dinero público, recibe un subsidio o es funcionario. Quizá no son la mayoría pero ya entonces la corrupción campa a sus anchas y la oposición es riculizada y marginada en los medios de comunicación con lo que es casi imposible que pierdan unas elecciones. No voy a poner como ejemplo al fascismo (como hizo Felipe González), vale con mirar a México, Argentina, Venezuela, Rusia o, sin ir más lejos, Andalucía o el País Vasco.