| Williams y Ferran, héroes de la final |
Pues España, como siempre creímos unos pocos, es de nuevo campeona mundial de fútbol. Era algo lógico viendo el resto de selecciones y la calidad de nuestro grupo de futbolistas mas es lógico dudar tras un arranque dudoso ante Cabo Verde (que luego no eran tan malos) y una sufrida victoria ante la mini Argentina que es Uruguay.
Más tarde vinieron Austria, a la que ganamos fácilmente y Portugal, que no nos creó problemas en ataque pero fue más difícil de doblegar. Aquí ya quedó clara una de nuestras principales virtudes: la solidez defensiva fruto de una gran solidaridad. Luego vino Bélgica, que se complicó por exceso de confianza y mientras estuvo Courtois, pero San Merino nos salvó.
| Momento decisivo del España - Bélgica |
Francia era, en buena lógica y dada la trayectoria, imparable del conjunto de Deschamps. Pero España no les dió opción, no dejó que llegaran apenas balones a los buenos y Mbappe se quedó sin marcar, cosas rara, y entre Oyarzabal y Pedro Porro (grata sorpresa el extremeño) y se llegó a una final ante la inevitable Argentina.
Por desgracia la pelea por el título fue exactamente lo que se esperaba: argentinos dando palos impunemente, España dominando algo espesa y nula presencia ofensiva de la albiceleste. Por in capricho del destino, Enzo Fernández se volvió loco y dejó a su equipo con 10 y la entrada de Williams y Ferrán revolucionó el partido para, casi oliendo a penaltis, ganar.
El mundial deja para España la confirmación de que somos un grupo de un nivel futbolístico altísimo, sin estrellas pero con grandes jugadores y donde la baja forma de Pedri o Lamine, queda compensada por jugadores saliendo del banquillo. Baena, Fabián, Cubarsí o Porro son jugadores destacados, con Cucurella, Simón, Oyarzabal y Rodri como faros innegociables Algunos imprescindibles de la Eurocopa ya no están o son prescindibles y da igual, de ahí nuestro éxito.
| Messi en la remontada ante Egipto |
Del resto poco que decir, más equipos ha traído menos nivel, por más que grandes selecciones se fueran pronto (Turquía) o antes de lo previsto (Alemania, Brasil). Al final, Argentina y las europeas son las más competitivas. De arbitrajes y favoritismo poca sorpresa salvo que aún alguien se sorprenda, la FIFA es, como toda gran organización supranacional, un nido de corruptos intereses que se venden al mejor postor. Tanto da 48 equipos que 64, si eso mantiene el negocio en pie, qué más da, mejor no enfadarse y disfrutar cuando la suerte está de tu lado.
Vivimos el final de una Era: Messi, Cristiano, pasan a Historia del fútbol. Otros siguen para quedarse y alguno empieza hoy mismo, quizás sentado ante un un televisor, la cuenta atrás de un sueño. Ojalá se olvide las pantallas y se ponga a jugar ya por el bien de este deporte.